Cibercrimen: cada vez más empresas caen en sus garras
13/12/2011
Las empresas suizas despiertan lentamente a la conciencia de que sus negocios pueden verse profundamente afectados por los ciberestafadores. Así lo revela una encuesta de la consultora PricewaterhouseCoopers (PwC).

Fuente:  www.swissinfo.ch/spa   Fecha:  13.12.2011

En 2011, el cibercrimen fue el segundo delito que más sobresaltó a las empresas suizas. En 2012 podría convertirse en el primero.

Los corporativos suizos no están más expuestos a ataques criminales por Internet que otros países desarrollados. Sin embargo, Suiza sí es uno de los destinos más sensibles debido a la talla de su plaza financiera y al compromiso de secreto bancario que tiene con sus clientes.
 
Un sondeo corporativo realizado por la consultora internacional PricewaterhouseCoopers (PwC) reveló que el 18% de las empresas en Suiza fueron víctimas de alguna clase de fraude cibernético este año. Así el llamado cibercrimen es el segundo riesgo de fraude más importante que enfrentan hoy los corporativos.
 
Según el mismo documento, más de un tercio de los 140 entrevistados suizos considera que en 2012 el cibercrimen se convertirá en el delito que más afectará a las empresas, por encima incluso de la malversación de fondos.

Insuficientes controles

La sofisticación técnica y la rápida evolución de los delitos realizados a través de la web –a través de la piratería de coordenadas o el phising, es decir, el fraude cibernético- han dejado a muchos altos ejecutivos perplejos, y esto complica los esfuerzos institucionales para imponer controles más efectivos.
 
“Entienden que el problema existe, pero la instrumentación de controles eficaces se encuentra a la zaga”, explica a swissinfo.ch Gianfranco Mautone, jefe jurídico de PwC.
 
De hecho, en el presente, uno cada cinco ciberataques a las empresas se detecta por azar o debido a la intervención de algún otro tipo de control externo, refiere PwC en su trabajo.
 
Comparados con sus homólogos europeos, los directivos helvéticos se han quedado atrás en la toma de conciencia y decisiones con respecto a este problema. El sondeo de PwC revela que la mitad de las firmas suizas vio crecer su riesgo de ciberataques este año frente a la media del 39% de las empresas a escala mundial.
 
Lo cierto es que muchas compañías solo están dispuestas a cerrar la puerta del establo cuando el caballo se escapó. El robo de CD con coordenadas bancarias muestra lo fácil que es obtener estadísticas confidenciales saltando todo tipo de controles de seguridad.
“Solo cuando los CD –robados en Suiza- comenzaron a venderse en otros países, los bancos empezaron a inquietarse por este problema”, señala Mautone. A veces “se requieren problemas mayores para que las cosas cambien”, agrega.

Estragos a todo nivel

El ciberataque del que fue objeto el mercado de valores neoyorquino (NYSE) hace algunas semanas le obligó a suspender temporalmente sus operaciones. Esta experiencia tendría que servir como advertencia clara sobre el daño que puede causar el cibercrimen, subraya Mautone.

Pero no solo los gigantes financieros corren riesgo de ser víctimas de esta clase de delitos cometidos a través de la web, según el informe de PwC. En Suiza miles de pequeñas y medianas empresas (PME) podrían ser presa fácil de este problema y ver comprometido seriamente su futuro.
 
“El alma de muchas pequeñas compañías son sus diseños innovadores, porque éstos otorgan a sus productos ventajas competitivas. Perder dichos activos puede representar un desastre para las PME”, anota el experto.

En el terreno práctico, las cifras evidencian que el ciberdelito no es un problema privativo de las empresas, los estafadores apuntan también hacia los individuos. Cada año se denuncia entre 6.000 y 7.500 delitos cibernéticos a las autoridades helvéticas, según cifras gubernamentales.
 
El grueso de ellos están ligados a la pornografía, pero la Unidad Suiza de Coordinación para el Control del Cibercrimen recibió en 2010 un total de 370 denuncias por delitos vinculados a la economía. Entre ellos figura el robo de coordenadas para acceder a cuentas bancarias. Un año antes, se habían denunciado 254 casos.

Medidas radicales

En todas sus variantes, el cibercrimen generó a Suiza pérdidas por 924 millones de francos suizos durante 2010, según estimaciones a septiembre de Symantec, empresa especializada en la comercialización de software de seguridad.
 
En un intento por combatir los riesgos derivados del crecimiento de este tipo de delitos, las autoridades suizas han preparado una nueva legislación que entrará en vigor en 2012.
 
Estas disposiciones aceleran el intercambio de información entre Suiza y otros gobiernos, introducen penas más severas para los hackers, y ponen en marcha una nueva línea telefónica –las 24 horas de los 365 días del año- para reportar actividades sospechosas en la materia


Estos cambios hacen que Suiza avance en su objetivo de firmar la Convenio sobre Cibercriminalidad del Consejo Europeo.


Pero siempre las medidas encaminadas a enfrentar el cibercrimen han sido bien recibidas en casa. El gobierno tiene previsto también vigilar los servicios postales y de telecomunicaciones, lo que muchos consideran la creación de un potencial “gran hermano” público.
 
Mientras la vigilancia debe ser diseñada para atrapar delincuentes de tráfico humano o la pedofilia, los opositores afirman que este tipo de medidas puede vulnerar también los derechos de privacidad del individuo.