Cómo ser el rey del 'low cost'
28/11/2011
La etiqueta está cada vez más extendida, pero no es oro todo lo que reluce La crisis ha impulsado un consumo 'inteligente' que ya no tiene vuelta atrás Se abre un universo: comparadores de precios, cupones, clubs de venta privada...

Fuente:  www.elmundo.es   Fecha:  28.11.2011

"Busque, compare y, si encuentra algo mejor –y más barato-, cómprelo". Han pasado casi 25 años pero, añadiéndole la mención al precio, el famoso eslogan con el que nos vendían detergente bien podría convertirse en mantra del consumidor 'low cost'.

Lo que comenzó siendo un término para 'volar' más barato se ha establecido ya en todos los ámbitos comerciales hasta el punto de crear un nuevo estilo a la hora de ir de compras. "El consumidor se ha dado cuenta de que se puede comprar por menos dinero igual de bien", explica Javier Valle, socio responsable de retail y consumo de la consultora PwC.

Ahora, lo barato gusta, incluso es 'chic'. "Se da en todos los tramos de edad y de ingresos", explica Valle. La crisis ha obligado a agudizar el ingenio y ha cimentado un consumo 'inteligente' que ya no tiene vuelta atrás. Es un consumidor selecto, que "elige dónde quiere dejarse el dinero y dónde no. La marca ha perdido valor en ciertos productos", importa la calidad, apostilla el experto.

Según un estudio realizado por Pricewaterhouse Coopers, el 87% de los consumidores ha llegado a la conclusión de que la relación calidad/precio de los productos adquiridos en tiendas más baratas es la misma o superior que la que encontraban en otro tipo de comercios más caros.

Ahora bien, ¿cómo ser el rey del 'low cost' y no morir en el intento? Las periodistas Arancha Bustillo y Marta Juste, autoras del libro ’Vivir low cost’ y de un blog sobre el tema en Expansión.com, nos dan sus diez mandamientos.

"Es esencial tener muy claro lo que se busca", dice Bustillo, "no hay que olvidar que se ofrecen productos y servicios más baratos porque el consumidor renuncia a extras que otros servicios sí tienen". Eso sí, tras asumir que uno acepta estas limitaciones porque sus prioridades son otras, hay que tener siempre en mente que "low cost significa bajo coste, no baja calidad", insiste la periodista.

Dicho esto, "el consumidor toma las riendas de sus decisiones", apunta Juste, y el gran aliado "son los comparadores de Internet, que hacen a los consumidores poderosos". Saber cuál es el 'precio justo' es tan fácil como escribir en Google 'comparador' y elegir el deseado: de hoteles, vuelos, seguros, precios…