Convenio Inserta, una puerta al mundo de las nuevas tecnologías para profesionales con discapacidad
25/06/2012
Accenture, a través de su fundación, y Fundación ONCE renovaron el pasado mes de abril el Convenio Inserta para que 40 profesionales con discapacidad puedan incorporarse a la plantilla de la consultora en los próximos cuatro años. El nuevo acuerdo se materializaba con la firma del presidente de Accenture, Vicente Moreno, y de Alberto Durán, vicepresidente ejecutivo de la ONCE, en un acto que coincidió con la entrega de diplomas a la última promoción de alumnos del programa.

Fuente:  www.compromisoempresarial.com

Ambas fundaciones llevan aunando esfuerzos desde 2007 en la lucha contra la discriminación de un sector muy vulnerable desde el punto de vista sociolaboral: las personas con discapacidad. Como motores de este compromiso están, por una parte, la empresa especializada en recursos humanos de la Fundación ONCE, FSC Inserta, y por otra, la Fundación Accenture, canalizando la acción social de su grupo a través de su programa de consultoría gratuita para organizaciones sociales. Desde FSC Inserta se realiza todo el trabajo de intermediación para respaldar a este colectivo en riesgo de exclusión, con unas tasas de paro que triplican las de la población ordinaria.

Objetivo primordial del renovado convenio es ofrecer a estas personas la oportunidad de acceder al sector de las nuevas tecnologías, demostrar que tienen cualidades y suficiente potencial individual para desarrollar una trayectoria profesional. Este acuerdo prevé la colaboración específica para perfiles no licenciados superiores en el área de las tecnologías de la información y el denominado Business Process Outsourcing, perfiles que suponen el 80% de las posibilidades de contratación de Accenture. Más concretamente, el plan de formación se centra en los lenguajes de programación más demandados en el mercado, como son Java de Oracle, .net de Microsoft y Cobol.

Consultoría gratuita

Fundación Accenture cumple aquí un papel director en el diseño, lanzamiento, ejecución del plan y la metodología formativa, así como de las posteriores prácticas y la inserción laboral de los trabajadores al término del periodo de training. “Los requisitos para el acceso son muy poco limitantes. Solo se pide educación secundaria y un interés por la informática. El proceso de selección, que se realiza entre FSC Inserta y Accenture, es completo y riguroso, y está basado en el potencial de las personas”, explica Ana Millán, directora de Fundación Accenture.

En cifras globales, el “brazo” social del Grupo Accenture ha donado ya más de 550.000 horas de consultoría desde 2003 (un compromiso anual del 0,5% del total de horas de todo el Grupo) y se ha implicado en más de 400 proyectos.

Una década de alianzas

La financiación para el Convenio Inserta corre a cuenta de Fundación ONCE, cuya filosofía marca la política de FSC Inserta en un compromiso por abrir y explorar una nueva perspectiva de la responsabilidad social empresarial, basada en la integración de la discapacidad y la igualdad de oportunidades en las estrategias de las grandes empresas.

El Programa Inserta de Fundación ONCE lleva más de diez años buscando alianzas con empresas relevantes en España para fomentar de manera conjunta el desarrollo de la responsabilidad social empresarial y la discapacidad dentro de las políticas estratégicas de las organizaciones. La iniciativa quiere también estimular las buenas prácticas dentro de las grandes compañías, que estas lleguen a ser un referente en materia de inclusión sociolaboral de personas con discapacidad.

En sus convenios, Fundación ONCE siempre persigue el compromiso integral de estas grandes empresas a fin de mejorar las condiciones de vida de los discapacitados y subrayando que la discapacidad tiene que vincularse a la cadena de valor de las empresas en el marco de un modelo de negocio sostenible. Fundación ONCE ofrece a cada empresa un plan de acción determinado y específico, en función del objetivo social y las estrategias de la organización.

La fundación establece para sus socios, además, otros objetivos complementarios que contribuyen a la integración de estas personas. La directora de Formación, Empleo y Proyectos de Fundación ONCE, Sabina Lobato, enumera algunos de ellos: “La integración laboral indirecta mediante la realización de compras responsables de bienes y servicios (bien producidos o suministrados por centros especiales de empleo), el fomento de la accesibilidad universal de entornos físicos y la utilización de las nuevas tecnologías mediante la difusión y sensibilización social sobre la discapacidad o el patrocinio de acciones destinadas a mejorar la inserción laboral de este colectivo, entre otros”.

Son ya 50 las empresas, nacionales e internacionales, que mantienen una estrecha alianza con Fundación ONCE a través de Convenios Inserta. Gracias a esto, unas 3.800 personas con discapacidad ya han pasado a formar parte de las plantillas de trabajadores de este grupo de empresas comprometidas pertenecientes a muy diversos sectores: financiero, energético, construcción, turismo y ocio, seguros, consultoría, automovilístico, etc. En 2011 se unieron a la iniciativa organizaciones de la talla de Ford, Gamesa, Melià Hotels International y McDonald´s, entre otras.

Sabina Lobato cree que, una vez que se contrata a personas con discapacidad, las organizaciones “repiten” porque se trata de trabajadores que desarrollan su trabajo igual que el resto de la plantilla. “En muchos casos son trabajadores comprometidos que contribuyen a generar un mejor clima laboral y un mayor sentimiento de pertenencia a una empresa que apuesta por su inclusión”, dice Lobato.

En cuanto al clima empresarial español, en Fundación ONCE se advierte una mayor “proactividad” a la hora de incluir en las compañías la variable responsabilidad social y discapacidad. Pero, ¿ahora con la crisis? La directiva de Fundación ONCE no percibe que el compromiso social de las empresas se debilite; al contrario, se ha comprobado que, en momentos de recesión, el compromiso social se fortalece “porque son muchas las ventajas competitivas derivadas de la contratación de personas con discapacidad, además de aumentar la reputación de las compañías”.

Antecedentes y resultados

El primer Convenio Inserta entre Fundación ONCE y Fundación Accenture, firmado en 2007, incluía la creación y definición del espacio donde los futuros empleados debían ser instruidos y fue así como el Centro de Estudios de Nuevas Tecnologías (CENTE) se convirtió en el lugar idóneo donde se desarrollaría todo el plan formativo.

Hasta ahora, se han realizado cinco ediciones de formación en Java, .net y Cobol para un grupo de 55 personas. La inserción laboral ha sido elevada (sobre el 90% de los participantes) al término de las clases. Ana Millán, desde Fundación Accenture, cree que el grado de satisfacción también es alto. “Hemos roto tabús sobre la difícil relación de las personas discapacitadas con la tecnología. Hemos demostrado que pueden ser magníficos profesionales en empresas tecnológicas punteras como Accenture”, asegura.

Millán habla sobre el esquema formativo: en la última edición de programación Cobol, los módulos supusieron 570 horas de formación, donde se combinaba la teoría y la práctica. Otras 40 horas adicionales se dedicaron al llamado “proyecto fin de formación” de los alumnos, además de 50 horas más invertidas en competencias transversales y procesos de selección. Al margen de todo esto, cada alumno tuvo que realizar un total de 320 horas prácticas. Sobre la acreditación final que recibe los alumnos, Ana Millán subraya la validez de este título oficial, ya que es emitido por las propias firmas de software creadoras de cada lenguaje de programación que aprenden estos profesionales.

Diego es uno de los jóvenes que se ha beneficiado de este convenio. Tras una formación de diez meses, ya lleva un tiempo trabajando como programador en Accenture. “De becario hice más o menos lo que había aprendido a lo largo del curso”. Se muestra orgulloso del nuevo proyecto que le han asignado: “Estoy realizando una web para que nuestros superiores nos evalúen. Yo planifico la web, la creo, doy permiso a los usuarios para que contesten a ciertas preguntas y así evalúen a sus empleados”.

A la pregunta de “¿qué se podría mejorar en el tejido empresarial español y su percepción con respecto a la discapacidad?”, la directora de Fundación Accenture opina que hay que seguir apostando por “el talento de estos colectivos” ofreciéndoles oportunidades formativas -que no pueden tener por otras vías- y facilitando su acceso a una experiencia laboral a través de prácticas empresariales.