Cuando las TIC meten la sexta marcha
25/05/2010
El sector de servicios de información y de comunicaciones apuesta por la integración, reducir costes y recortar emisiones para seguir evolucionando

Fuente: www.cibersur.com   Fecha:  25.05.2010

La ley de Moore, la que predice que la potencia de los ordenadores se duplica cada 18 meses, sigue estando vigente, según las Predicciones para el sector de tecnología de Deloitte. Es un síntoma evidente de que el sector de las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) sigue gozando de un dinamismo poco común en los tiempos que corren, lo que no quiere decir que la crisis no esté afectando a este mercado.

El vigor de la recesión ha provocado en los empresarios de las TIC un gusto más refinado por la reducción de costes, pero no ha enturbiado el entusiasmo por la innovación que siempre ha caracterizado a compañías y usuarios de este sector, un hecho que quedó patente el pasado 3 de abril en el lanzamiento del último invento de Apple, el iPad.

Debemos tener en cuenta que el mercado de la información tiene unas dimensiones cada vez más grandes -en los países desarrollados representa como mínimo el 5% del PIB, según el informe Sociedad de la información 2009, elaborado por la Fundación Telefónica-, por lo que dentro del sector es posible identificar varias tendencias. De esta forma, el respeto al medio ambiente, la agilidad de las comunicaciones y la integración de funciones son otras de las claves que marcarán el futuro inmediato de las TIC.

La consultora Deloitte tiene claro quién será la estrella del futuro, prevé que en 2010-2011, los consumidores, "hartos de sufrir de la vista y los brazos, adquirirán decenas de millones de aparatos portátiles con conexión a internet. Los net tablets, o netTabs, tendrán un diseño nuevo y ofrecerán una gran capacidad de procesamiento. Su objetivo es conseguir un atractivo equilibrio entre diseño y funcionalidad".

Probablemente, en los próximos 18 meses "se generalizará la presencia de estos dispositivos en dos versiones: tablets que fueron diseñados como tales desde el principio y aparatos independientes para un uso específico que serán reconvertidos en dispositivos multifunción mediante la adición de más capacidad de procesamiento y software".

Los expertos de Deloitte precisan que aunque aún no se ha lanzado al mercado ninguno de ellos, los rumores apuntan a que los tablets personalizados probablemente serán comercializados por empresas de nueva creación, importantes fabricantes de teléfonos móviles y ordenadores, líderes en el mercado de netbooks y algunos pequeños fabricantes que utilizan sistemas operativos de telefonía de código abierto.

Sus ventas en los primeros 12 meses desde su lanzamiento superarán los 1.000 millones de dólares, por encima de las ventas globales de dispositivos personales de navegación.

Otra de las tendencias consistirá, según el mismo informe, en que los servicios prestados a través de la nube (cloud computing) seguirán robándole cuota a otros segmentos del software.

El director de plataformas y desarrollo de Microsoft Ibérica, Enrique Fernández-Laguilhoat, resalta que "la gran ventaja de la nube es que es elástica". Pone como ejemplo a las empresas que necesitan en un momento determinado del año mucha capacidad de cómputo y a las que la contratación de servicios cloud les permite pagar sólo la capacidad utilizada. "Cada cliente tiene una coyuntura distinta; el cliente paga por lo que está usando. Y ahí es donde reside el interés", precisa el directivo.

Fernández-Laguilhoat destaca que el cloud aporta "economías muy significativas en otros aspectos". "En Microsoft hospedamos servidores en sitios con coste de refrigeración bajo, por lo que la cantidad de kilovatios necesaria para mantenerlos es mucho menor que si tiene que hacerlo un cliente en Madrid", explica.

En relación con el respeto al medio ambiente y el ahorro de costes, Capgemini, por su parte, estima que sus servicios de cloud computing, que presta bajo la fórmula comercial Infostructure, permiten a las empresas reducir entre un 55% y un 75% el número de servidores, al tiempo que procuran un mejor control del gasto energético y la reducción de los costes de comunicaciones.

Otra de las corrientes cada vez más extendidas en el sector es la virtualización de los puestos de trabajo. Joan Monrabá, director del sector público de T-Systems Iberia, la define como "quitar de encima de las mesas toda la potencia de cálculo que no se utiliza", una capacidad que pasa a gestionarse desde un servidor central y que permite sustituir los ordenadores de sobremesa "por elementos más ligeros y más baratos de mantener". El socio responsable de tecnología de telecomunicaciones de Deloitte, Enrique Sainz, asegura que la virtualización garantiza una mejora de la seguridad en el entorno empresarial, ya que al estar todo almacenado en un servidor es difícil que se produzcan robos de información. Todavía están por determinar las ganancias en términos de productividad. Mientras que algunos expertos estiman que los equipos tardan menos en arrancar, otros aseguran que las aplicaciones funcionan más lentas.

El sector electrónico sufre el impacto del entorno

El sector de las tecnologías de la información y de las comunicaciones generó 77.430 millones en 2008, lo que suponía un ligero incremento del 0,1% respecto a 2007, según los datos de la Asociación Multisectorial de Empresas de Tecnologías de la Información, Comunicaciones y Electrónica (Asimelec).

Los servicios de telecomunicaciones son los que tienen un mayor peso en el sector en España, puesto que representan cerca del 50% del volumen de negocio del mismo, seguido por los servicios informáticos (14%), audiovisuales (9%) y equipamiento informático (8%).

La electrónica de consumo generó 4.650 millones en 2008, con un descenso del 11% respecto a 2009, que Asimelec atribuye al entorno económico.

A nivel europeo, el macrosector de las TIC ya aporta un 8% al PIB de la UE-27, supone un 25% del crecimiento económico, un 6% del empleo y un 20% del gasto en I+D+i. Los expertos aseguran que en los tiempos actuales su capacidad para innovar, invertir y generar crecimiento y empleo se convertirá en factor clave para la economía.