Deloitte contrata al hombre de confianza de Mas tras recibir un encargo para auditar al Tripartito
07/07/2011
La Generalitat pagará un total de 885.000 euros a la multinacional Deloitte para que realice una auditoría externa con el fin de elaborar un informe sobre la situación económico-financiera del Gobierno catalán. El encargo fue realizado el pasado 20 de mayo. Casualidad o no, pocas semanas después de que el Ejecutivo de Artur Mas adjudicase este suculento contrato a la consultora, ésta formalizó el fichaje como director de David Madí, ex responsable de comunicación de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) y ex director de campaña del propio Mas.

Fuente:  www.elconfidencial.com   Fecha:  07.07.2011

La finalidad del encargo realizado en el mes de mayo es determinar lo más exactamente posible el estado de la tesorería del Gobierno autonómico. Con ello, los actuales responsables políticos lograrán dos objetivos: por una parte, tendrán en sus manos datos concretos sobre las actuaciones del Gobierno Tripartito durante los últimos años; por otra, podrán utilizar la información para justificar estrategias y posicionamientos de la Generalitat ante el Gobierno central. Especialmente, en sus reivindicaciones monetarias, ya que las arcas se encuentran en un estado francamente depauperado.

Lo verdaderamente extraño, sin embargo, es la conexión de Madí con la multinacional. El propio portavoz del Gobierno, Francesc Homs, negó ayer esta conexión. “No me consta que Madí esté vinculado a ningún encargo del Gobierno”, afirmó tajantemente. Asimismo, reconoció que “si mal no recuerdo, creo que la auditoría externa se ha encargado a Deloitte, una consultora de ámbito internacional que ya había trabajado con los anteriores gobiernos y que también trabaja para muchos gobiernos en todo el mundo”.

Sin embargo, la realidad es más terca que las palabras del portavoz del Gobierno: desde el mes de junio, el ex hombre de confianza de Artur Mas es director de Deloitte en el área de consultoría estratégica. “Es cierto que trabaja para ellos, pero a tiempo parcial”, admite a El Confidencial una fuente cercana al ex político.

Madí había anunciado el pasado diciembre, tras las elecciones autonómicas de Cataluña, que abandonaba la política para dedicarse a negocios privados. Su larga sombra y su influencia, sin embargo, se han dejado notar en algunas decisiones que, desde entonces, ha tomado la Generalitat e incluso en otros proyectos que, de momento, han sido paralizados. En círculos políticos se comentan también con malicia sus comidas en selectos restaurantes de Barcelona con personas cercanas a CiU, algunas de ellas consideradas miembros del ala dura de Convergència.

De la política al holding empresarial personal

No hay que olvidar que Madí, aparte de ser el hombre de mayor confianza de Mas en el partido, era el pivote más sólido del ala soberanista, de la que formaba parte junto a otros significados militantes como Felip Puig (actual consejero de Interior), Francesc Homs (actual portavoz del Gobierno y secretario general de Presidencia) u Oriol Pujol Ferrusola (actual secretario general adjunto de CDC y presidente del grupo parlamentario). En los años 90 se incorporó al Gobierno de la Generalitat, en el que fue ascendiendo hasta ser nombrado secretario de Comunicación, cargo del que dimitió en abril del 2003 tras descubrirse que las encuestas encargadas por la Generalitat estaban manipuladas.

Tras su salida de la política, Madí puso en marcha la sociedad Nubul Consulting, dedicada a la consultoría y a los estudios de mercado. Esta sociedad fue creada el pasado 20 de diciembre. El 9 de febrero de este año, Madí creó tres sociedades más, dedicadas a la toma de participaciones en otras compañías: Sloop Inversions, Batten Inversions y Comtria Inversions. Cada una de las compañías fue creada con 4.000 euros de capital social. El 10 de marzo, a través de Nubul, Madí crea otra compañía, Icat Desenvolupament, dedicada a lo mismo. Esta empresa, sin embargo, creada con 12.000 euros de capital social, tiene como socio a Joan Albert Arqués, directivo de Benito Arnó, una de las constructoras que más obras públicas de la Generalitat ha tenido tradicionalmente en las últimas dos décadas.