Deloitte se perfila como 'auditor forense' para investigar si existe fraude en Pescanova
11/04/2013
La firma Deloitte tiene el mayor número de papeletas para convertirse en el auditor forensic de Pescanova, una labor que es fundamental para desbrozar uno por uno los asientos contables del grupo pesquero y definir su situación patrimonial.

Fuente:  www.elconfidencial.com

La designación de un 'forense' para la empresa gallega se produce a instancias de la CNMV, pero en nada supone una sustitución efectiva de BDO como auditor externo de la compañía.

Tras la revocación del mandato de BDO por el Consejo de Administración de Pescanova se había explorado la posibilidad de que el nuevo auditor forense asumiera al mismo tiempo el control externo de los estados financieros correspondientes al pasado ejercicio 2012. Sin embargo, esta opción ha sido descartada por el organismo regulador desde el momento en que la misión de Deloitte no tiene por objeto garantizar el retrato puntual de la controvertida posición de solvencia de Pescanova, sino que consiste en explorar los entresijos contables del grupo para definir el cuadro estructural de la empresa matriz y sus múltiples filiales desplegadas por medio mundo.

La mayor experiencia de Deloitte en una función que realmente está más cercana a la labor de consultoría que a la propia actividad auditora sitúa a la compañía que preside Fernando Ruiz en una posición de ventaja frente a sus grandes competidores: KPMG, Ernst & Young y PwC. Se da la circunstancia añadida de que Ernst & Young podría incurrir en un cierto conflicto de intereses al haber actuado ya en su día como auditor de Pescanova, mientras que KPMG ha sido la entidad contratada por los bancos acreedores a la hora de entablar negociaciones con el equipo directivo que preside Manuel Fernández Sousa.

El steering committee que representa a las más de 40 entidades financieras 'pilladas' en la suspensión de pagos de Pescanova ha mostrado a la CNMV su estupor y preocupación por el frenesí con que se están precipitando los acontecimientos dentro de la compañía gallega. Los bancos consideraban que existía margen de negociación a raíz del preconcurso anunciado a principios de marzo, pero la dirección de la empresa desestimó durante las últimas semanas cualquier tipo de acuerdo efectivo, generando una desconfianza que ahora va a ser muy difícil de superar.

Trabajo contra reloj a lo largo de abril 

Fuentes de las propias entidades financieras son conscientes también de las complicaciones que existen para determinar el alcance real de la deuda de Pescanova, diseminada en más de 80 filiales y subsidiarias. Cada banco sabe dónde le aprieta el zapato, pero no termina de conocer la dimensión total del 'agujero' ni el esfuerzo particular que tendrán que asumir ante un eventual convenio de acreedores.

Otro de los graves problemas que ha puesto de relieve la crisis de Pescanova es el enfrentamiento entre los principales accionistas con presencia en el Consejo de Administración y el grupo de administradores que defienden al equipo ejecutivo de Fernández Sousa. La empresa se encuentra en una situación cada vez más ingobernable y con unas necesidades financieras acuciantes. En este marco de actuación, la suspensión de pagos, que se hará efectiva en un plazo de diez días, se empieza a considerar como un refugio para los gestores más que una salvaguarda de futuro para la empresa.

Pescanova tiene hasta el viernes para complementar la información que la CNMV considera, de momento, insuficiente. En el caso de superar esta primera prueba se abrirá después un paréntesis hasta finales de abril, cuando la empresa tiene que remitir también al organismo regulador la formulación de las cuentas correspondientes al cierre del pasado ejercicio. Deloitte deberá, en suma, trabajar contra reloj siguiendo el manual de los auditores forenses, que se resume en “investigar y prevenir situaciones de fraude” en conflictos judiciales o extrajudiciales.