Doce proyectos que volverán a cambiar la vida digital en un futuro
28/12/2011
Desde la impresión 3D a las baterías inagotables, desde la Red sensorial a la acumulación de datos en la «nube» o la televisión conectada

Fuente: http://www.abc.es  Fecha: 28.12.2011

1. Nuevas baterías: duraderas formas de almacenar energía

Las baterías son el talón de Aquiles de la vida digital. Han mejorado, pero la potencia de los dispositivos que utilizamos cada día convierte su duración en ridícula. Los «smartphones» apenas aguantan un día sin conectarlos a la red eléctrica. IBM piensa que el movimiento del cuerpo humano, o el de los vehículos, como una bicicleta, puede aprovecharse para recoger energía. Y Apple acaba de registrar la patente de una batería de hidrógeno que podría durar semanas. ¿Un sueño? La patente describe una celda de hidrógeno, capaz de generar energía eléctrica, que se impantaría en un portátil o en un móvil. Los grandes de la tecnología le dan vueltas a qué hacer con las pilas de toda la vida. Por lo que parece pronto llegarán avances significativos, quizá disruptivos.

2. Realidad virtual: de los videojuegos a las consultas médicas

Las técnicas de realidad virtual tienen infinitas aplicaciones, especialmente en medicina y salud. Kinect, el sistema de reconocimiento de movimientos inventado en Israel y comprado por Microsoft, es un buen ejemplo. Hay empresas que lo utilizan para la rehabilitación neurológica. El «juego» ayuda a recuperar la funcionalidad perdida, a enseñar estrategias de compensación a pacientes que han sufrido alguna lesión. Otra aplicación, denominada TedCas, permite a los cirujanos acceder —a través de movimientos con la mano, sin tocar objetos no asépticos, y dentro del mismo quirófano— a la historia clínica informatizada del paciente. La telepresencia también empezará a generalizarse. Ahora se busca un «kit» manejable en tamaño y asequible de precio. Estas reuniones virtuales (que parecen casi reales) evitarán muchos deplazamientos a los ejecutivos de las empresas.

3. Televisión conectada: el encuentro de los dos medios

RTVE, Mediaset (Telecinco) y Telefónica empezaron hace unos meses un periodo de pruebas de la «televisión híbrida conectada» (HbbTV), la tecnología elegida en Europa para plantear este matrimonio de conveniencia entre internet y la televisión. Google, Apple o Samsung también comercializan dispositivos cada vez más eficaces para «ver» internet en el salón de casa. En los próximos meses, la relación será cada vez más intensa. Las cadenas de televisión ya ofrecen infinidad de contenidos a la carta desde sus páginas web, desde el grupo RTVE (www.rtve.es/alacarta), a Telecinco (www.mitele.es), La Sexta (www.lasexta.com/lasextaon) o Antena 3 (www.antena3.com). No solo la televisión (en directo o en archivo) está en internet. También crecerán como las setas los videoclubs «on line». En 2012 habrá una docena de plataformas de cine y series en «streaming». Ya funcionan Youzee, Filmin, Voddler o Wuaki, y Tuenti, Movistar y Jazztel tienen sus propios servicios. Como consecuencia cada vez más el espectador creará su propia parrilla, y no estará pendiente del «¿qué ponen esta noche?».

4. Los expertos de IBM creen que antes de cinco años los dispositivos leerán nuestro pensamiento

IBM realiza previsiones sobre el futuro de la tecnología y la ciencia a cinco años vista. Según sus técnicos dentro del próximo lustro —un horizonte cercano— veremos los primeros dispositivos capaces de leer la mente de los usuarios, de captar e interpretar sus pensamientos. Este tipo de periféricos con sensores identificarán nuestras órdenes y las ejecutarán sin necesidad de apretar un botón o dar una orden de voz. ¿Podremos navegar por internet solo con el pensamiento? ¿O escribir en el ordenador sin teclear físicamente? Suena a ciencia ficción, pero en los laboratorios de ideas ya se trabaja en ello. Esta tecnología tendría enormes aplicaciones en los videojuegos, pero IBM cree que también trendrá su utilidad en la salud, en pacientes que hayan sufrido algún accidente cerebral.

5. Se acerca el momento en que los edificios se imprimirán

Una de las primeras impresoras 3D fue patentada en 1993 por Michael Cima y Emanuel Sachs, profesores del Massachusetts Institute of Technology (MIT). Este centro de investigación sigue a la cabeza de estos desarrollos, que crecen a un ritmo muy rápido. Una de sus investigadoras, Neri Oxman, trabaja por ejemplo en la impresión de edificios —como suena— utilizando «tinta» de hormigón, polímeros y otros materiales. A final de noviembre se celebra cada año en Fráncfort «Euromold», una feria en la que más de trescientas empresas muestran sus trabajos en tres dimensiones (técnicamente, «manufactura aditiva»). En la de este año se vieron objetos tamaño automóvil y otros más pequeños, de escritorio. Las escuderías de Fórmula 1 ya emplean habitualmente la impresión 3D para ahorrar tiempo y dinero.

6. El avance de la red sensorial: ¿qué hacer con un océano de datos?

Tim O’Reilly —gurú de internet, creador del concepto web 2.0— cree fervientemente que la red sensorial tomará el relevo de la llamada web 2.0. Los sensores, instalados en cualquier objeto y lugar, también en las personas, aportarán una cantidad de información casi infinita. Nos dirán, por ejemplo, qué camino debemos tomar para llegar a la oficina en menos tiempo. O en qué punto exacto se encuentra un aparcamiento libre. Los sensores también podrán «vigilar» el ritmo de nuestro corazón o contabilizar los kilómetros que hacemos por la mañana en la sesión de «footing». Los datos y qué hacer con ellos, cómo rentabilizarlos, secuestran todas las conversaciones estos días entre los emprendedores de Silicon Valley.

7. Internet de las cosas: un nuevo sistema nervioso central

Hace tiempo que se viene hablando del concepto «internet de las cosas»: una dirección IP para cada objeto conectado. La falta de direcciones ha impedido el desarrollo de esta tecnología a la velocidad prevista, lo que ha frenado entre otras cosas la generalización de las casas domóticas. El aumento exponencial de direcciones IP en el que estamos inmersos (técnicamente, IPv6) volverá a poner sobre la mesa la posibilidad de que cada bombilla o cada nevera pueda estar conectada a la Red. Podremos apagarlas o encenderlas desde el móvil, o desde el ordenador del trabajo. Este ejemplo banal da idea de las posibilidades que se abren. Se trata de un nuevo sistema nervioso que permitirá, si somos capaces de interpretar correctamente la información que nos aportará, avanzar hacia una sociedad más eficiente.

8. Filtros más eficaces en los correos electrónicos

El volumen de spam en el correo electrónico ha descendido más de un 80 por ciento respecto al año pasado, según decía Symantec Intelligence el pasado verano. El desarrollo de sofisticados mecanismo de filtro en los correos acentuará la disminución de los mensajes no deseados. Otra tendencia al alza es la utilización del e-mail para asuntos laborales y las redes sociales para la relación con los amigos. Lo explica Carlos Domingo, de Telefónica Digital: «Lo que estamos observando es que, para relacionarse con los amigos, el e-mail esta siendo reemplazado por las redes sociales. Los buzones están saturados y empieza a ser común incluso borrar correos sin ser leídos. Las comunicaciones más serias se siguen realizando por correo electrónico. Es un área que está preparada para que se produzca una disrupción, alguien que invente un mecanismo que permita tomar control unificado de la comunicación y reconstruirlo».

9. Reconocimiento facial y de voz en lugar de contraseñas

En los móviles ya es un hecho. El nuevo Galaxy Nexus S se desbloquea al reconocer nuestra cara. No hace falta introducir ninguna contraseña. La llegada de Siri —el mayordomo virtual de Apple, que responde a nuestras preguntas— y de aplicaciones como la de Google-Samsung, que pronto se extenderá a otros móviles, aventura un mundo en el que las contraseñas pasarán al olvido. Esta tecnología se utiliza en otros muchos contextos, como en consolas de videojuegos, para personalizar la experiencia de juego. Facebook y Google + también desarrollan fórmulas de reconocimiento y etiquetado de fotografías. Algunos teóricos creen que todo ello puede provocar abusos y problemas de privacidad, o servir a policías o gobiernos nada modélicos, pero, como es habitual en este territorio, resultará complicado ponerle puertas al campo. Apple tampoco se quiere quedar atrás, y recientemente se ha adjudicado una patente de reconocimiento facial en tres dimensiones, que podría incorporarse a sus nuevos dispositivos.

10. Los móviles inteligentes reducirán la brecha digital

Internet es otra de las fronteras que separa al norte y al sur, al mundo rico y al pobre. La brecha digital frena el crecimiento económico, y acentúa la desigualdad en esta era de los ordenadores. Sin embargo, la enorme generalización de los «smartphones» (teléfonos inteligentes) en muchas zonas del mundo puede hacer más pequeña esa zanja que separa a unos y otros. Con los teléfonos se está consiguiendo que la conexión a la Red llegue casi a cualquier lugar del mundo, lo que facilitará las gestiones médicas y de educación, entre otras. Según los pronósticos de IBM, en cinco años la diferencia entre comunidades será imperceptible debido al mayor uso de la tecnología móvil. ¿Será así? Algunos expertos opinan que en este caso se trata de una previsión demasiado optimista. En España, el 49% de los móviles ya son «smartphones».

11. Pago con móviles: el anunciado fin de los billetes y las monedas

Movistar, Visa, Paypal, Google... Todas las grandes compañías están en ello: el «móvil-monedero» será una realidad en Occidente (en Japón ya funciona en diferentes ámbitos). En España, en abril pasado Telefónica y sus socios (BBVA, La Caixa, Bankinter, Samsung...) pusieron en marcha una prueba piloto en la que los empleados que trabajan en el Distrito C, la microciudad que la compañía tiene en el norte de Madrid, utilizan el móvil para acceder al edificio o pagar la comida, entre otras actividades. El sistema NFC (Near Field Communication) permite transmitir datos de forma instantánea e inalámbrica entre un móvil y un lector situado a unos diez centímetros. Samsung y VISA la utilizarán en los JJ.OO. de Londres.

12. Nuestra vida y nuestros archivos estarán en la «nube»

Las carpetas, los libros, los archivos de la empresa ocupan un amplio espacio, bien en las estanterías, bien en el disco duro de los ordenadores y en los servidores. En los próximos meses y años, una gran parte de ese material solo estará en la «nube», en servidores alquilados por las empresas, o en los archivos de Dropbox, Apple o Google, por citar tres ejemplos. Las fotografías familiares, la música de nuestra vida, las películas... o el sistema informático de una compañía empiezan a no estar en casa o en la oficina. La multiplicación del tráfico de datos implica que ya se mide en zettabytes, palabro casi incomprensible. Un Zb equivale a 1.000 exabytes; un Eb, a 1.000 petabytes; un Pb, a 1.000 terabytes; y un Tb, a 1.000 gigabytes, una unidad que ya resulta familiar.