Economía reconoce que no habrá "grandes creaciones de empleo en el corto plazo"
06/04/2011
Campa afirma que los nuevos test de estrés aumentarán la credibilidad de la banca española

Fuente:  www.abc.es   Fecha:  06.04.2011

«En el corto plazo no vamos a observar grandes creaciones de empleo». Así de claro lo ha dejado esta mañana el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, durante su intervención en el XVIII Encuentro Financiero, organizado por ABC y Deloitte, Sociedad de Tasación y SAP. Campa argumentó que España crecerá este año en el entorno del 1% —un 1,3% según las previsiones del Gobierno—, muy por debajo de la media europea y del potencial de la economía española y, desde luego, una cifra insuficiente para crear empleo de forma sustancial. Estas declaraciones suponen un jarro de agua fría para las que unos minutos antes relizaba el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, augurando seis meses de buenos datos para el empleo.

El secretario de Estado argumentó que la causa fundamental de este menor crecimiento está en el sector de la construcción, que en 2010 restó 1,7 puntos al PIB español. Sin la construcción, por tanto, la economía española habría crecido a un ritmo similar a la europea. Pero todavía, y pese al ajuste producido, este sector seguirá restando décimas al PIB en 2011 y la reasignación de recursos y de empleo desde la construcción hacia la industria y los servicios sigue siendo un gran reto para la economía española.

Esta tarde revisión de previsiones

En todo caso, el Ministerio de Economía revisa esta tarde su cuadro macroeconómico, probablemente a la baja en materia de crecimiento y al alza en lo que a paro se refiere, para colocarse en la línea del Banco de España y de los principales analistas de dentro y fuera de nuestras fronteras.

Y para lograrlo, el número dos del Ministerio de Economía, hizo un repaso a las reformas emprendidas por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, algunas de las cuales todavía están inacabadas.

En el mercado laboral, Campa defendió la reforma aprobada el pasado mes junio cuyos principales objetivos fueron disminuir la temporalidad y permitir que las empresas se ajusten condiciones salariales de sus empleados a la situación particular de la compañía, así como disminuir la temporalidad del mercado. Reconoció, no obstante, que se trata de una reforma estructural cuyos resultados no se pueden valorar por la evolución del empleo en el corto plazo, pero sí se están viendo ya algunos efectos como el aumento de los despidos por causas económicas. Respecto a la reforma de la negociación colectiva, todavía pendiente, Campa aseguró que se trata de aumentar la flexibilidad laboral para que las empresas puedan adaptarse a la situación económica, y evitar en el futuro que los ajustes se produzcan vía destrucción de empleo como ha ocurrido en la crisis actual.

En el mercado de productos, el secretario de Estado apuntó que se han realizado esfuerzos para eliminar trabas administrativas, pero que hay que seguir avanzando, especialmente en el ámbito de los servicios profesionales, y en el comercio minorista. «Hay que aumentar la competitividad del sector», argumentó.

Expansión excesiva del sector financiero

Respecto al sector financiero, Campa reconoció que creció en exceso durante toda la época del boom inmobiliario, y que pese a haber reaccionado positivamente a la crisis en un primer momento, tenía un problema, especialmente las cajas: la dificultad de captar capital en los mercados financieros.

El secretario de Estado defendió el proceso de reforma puesto en marcha por el Ejecutivo, y se mostró convencido de que la banca española ganarán credibilidad con las pruebas de esfuerzo que se aplicarán a la banca europea, lo que contribuirá positivamente a reactivar la concesión de crédito.

En este punto, explicó que no se trata tanto de aumentar el crédito, ya que familias y empresas están inmersas en un proceso de desapalancamiento, como de reasignar financiación desde el sector de la construcción hacia otros sectores que deben tomar el relevo como motores de la economía española. En todo caso, apunto que el proceso de reestructuración del sector debe ser lo más rápido posible.

Concluyó su intervención reconociendo que el camino está siendo muy duro, que el Gobierno no debe caer en la autocomplacencia y debe seguir con el impulso reformador, para lo que cuenta también con los agentes sociales y las entidades financieras, cuyo papel considera fundamental para este proceso de reasignación de recursos desde el sector de la construcción hacia el resto.