Educación emprendedora y transferencia tecnológica
16/09/2011
Este es el título de una conferencia que se celebrará durante los próximos días 20 y 21 de septiembre en la sede de Santa Cruz la Real de la IE University en Segovia y que contará con la participación y patrocinio de i-deals, empresa del grupo everis, y Funivcyl (Fundación de las Universidades de Castilla y León). Pero, ¿cómo hemos llegado a este punto? Es decir, que motiva que pongamos juntos tres conceptos, como son “educación”, “emprendimiento” y “transferencia tecnológica”, que por separado darían lugar a varias conferencias…

Fuente:  http://blog.everis.com   Fecha:  16.09.2011

Hasta la fecha la inclusión en los distintos niveles educativos de “píldoras” de emprendimiento está ausente, cuando no existe una percepción muy negativa de la función del empresario en la sociedad (se usa la palabra emprendedor que suena más cool y suaviza esa percepción negativa).

 

Son varias las voces que se han levantado en contra de esa situación y existen algunas iniciativas para propiciar un cambio; destacaría la labor de la Kauffman Foundation en Estados Unidos o de la Fundación Create en España, lanzada hace pocos meses y que cuenta con la Fundación everis y el Instituto de Empresa (IE) entre sus patronos. Sin duda, un incremento de los emprendedores vía una educación más emprendedora sería una palanca para nuestro crecimiento futuro.

En segundo lugar, el “emprendimiento”. Ya hemos introducido la idea de la necesidad de potenciar esta actividad de cara al desarrollo económico. Pero, además, existe un componente humano de importancia: la capacidad de arriesgar. Un país emprendedor es un país que tiene más amor al éxito que miedo al fracaso. Si ha habido un momento en la historia reciente de España, la Unión Europea o, si queremos, el grueso del mundo desarrollado, en el que esta capacidad de “quemar las naves” sea imperativa es hoy en día.

Finalmente, la “transferencia tecnológica”, actividad que desde hace más de dos décadas llevan desarrollando en nuestro sistemas universitario las Oficinas de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRIs). Sin duda, y los datos de la RedOTRI así lo atestiguan, la universidad se ha abierto hacia el mundo empresarial, siendo numerosos los proyectos colaborativos. Sin embargo, es todavía limitado el impacto de ese esfuerzo: hay gran cantidad de tecnología con potencial que no ve la luz. Es en este punto donde cobra especial interés una revisión del concepto de “transferencia”: ¿Por qué no potenciar el “emprendimiento tecnológico”, la creación de spin-offs que lleven la mencionada tecnología al mercado? Para ello habría que cambiar muchos esquemas preconcebidos. El primero, conseguir que los grupos de investigación interioricen el concepto de emprendimiento. Es decir, si un grupo de investigación ha desarrollado una tecnología de alto impacto que no piense que alguien va a venir a comprar (normalmente barato) dicha tecnología. Al contrario, que disponga de elementos para, buscando los socios adecuados, convertir dicha oportunidad en una empresa de base tecnológica (animo a revisar la siguiente página de la Universidad de Stanford).

A modo de resumen, son todos estos conceptos los que teníamos en mente cuando propusimos la conferencia: hacer coincidir en un mismo foro la necesidad de propiciar una nueva educación que incluya el emprendimiento y hacer del emprendimiento un motor para la transferencia de tecnología. Con humildad iniciamos este camino, esperando que nuestra contribución sirva para animar a otros muchos a continuar con la tarea en la convicción de que la meta merece la pena. De todas formas, como dice un proverbio chino: “Los caminos fáciles no llevan lejos”.