El eGobierno se convierte en una obligación para todos los países del mundo
14/03/2011
Según un informe realizado por la consultora Deloitte, se prevé que durante 2011 el uso de la tecnología de gobierno electrónico (e-gobierno o eGob) alcanzará un punto de inflexión. En los países desarrollados, se prevé que la proporción de empresas que utilizan servicios de eGob para, al menos, uno de sus procesos alcance una media del 90 por ciento, lo que supone un aumento respecto del 75 por ciento de 2010.

Fuente:  http://www.cibersur.com  Fecha: 14.03.2011

Asimismo, la proporción de ciudadanos que utilizan eGob en los países industrializados debería aumentar en, al menos, 10 puntos porcentuales. En algunos países, la importancia de eGob como método para impulsar la productividad y la eficiencia del sector público podría incluso conducir al nombramiento de un Director de Información (CIO) nacional en los casos en los que no existía anteriormente.

La mayor exigencia en cuanto a la eficiencia y la productividad del Gobierno supondrá probablemente un gran impulso para la adopción de las actuales plataformas de eGob y, en algunos países, para aumentar su difusión.

El uso de canales de Internet podría acabar convirtiéndose en algo obligatorio, lo cual incrementaría la rentabilidad de las inversiones en infraestructuras de gobierno electrónico. Por ejemplo, según una estimación, la obligatoriedad de la facturación electrónica podría ahorrar el equivalente a un 0,8 por ciento del PIB anualmente.

Durante la última década, Gobiernos de todo el mundo han invertido de manera colectiva miles de millones de dólares para desplegar una serie de infraestructuras de gobierno electrónico, que incluyen desde la declaración de la renta hasta permisos de edificación. No obstante, el uso de estos portales varía considerablemente. En la mayoría de los casos, el eGob se ha posicionado como un canal "adicional” para que los ciudadanos y las empresas interactúen con el Gobierno. Sólo en contadas ocasiones se ha establecido como obligatorio.

Exclusión y brecha digital

En el pasado, uno de los principales problemas de la obligatoriedad del eGob era el riesgo de excluir determinados segmentos de la sociedad, como por ejemplo aquellos que carecen de acceso a Internet o los que tienen mucha dificultad para utilizar los portales de autoservicio en la red.

Sin embargo, en un momento en el que la mayoría de los particulares y casi todas las empresas interactúan en la red, el uso de eGob debería actualizarse en algunos países y empezar a posicionarse como canal principal, no como una opción. En todos los países se constata una brecha significativa; el uso de Internet supera el uso de eGob en un porcentaje medio de más del 20%. Y, en algunos países, la brecha alcanza el 50%.

El uso de eGob por parte de empresas también ha sido limitado, aunque no necesariamente debido al rechazo de éstas. En algunos casos los canales virtuales simplemente no estaban disponibles. Por ejemplo, en algunos territorios sólo ha sido posible emitir facturas electrónicas desde febrero de 2010.

En otros casos, la posibilidad de que los representantes presenten la declaración de la renta en nombre de sus clientes se ha complicado debido al uso de un sistema de autenticación SSO (single sign-on) que asigna un único acceso y una contraseña a cada empresa, impidiendo que éstas puedan presentar los datos de múltiples clientes a través de Internet . En muchos casos, la capacidad de los organismos públicos para comunicarse a través del correo electrónico con las empresas y sus representantes seguía siendo “escasa” o “nula" a finales de 2010.

En lo que respecta a los Gobiernos centrales y locales, por lo general eGob ha generado costes adicionales, puesto que se ha sumado a los canales de comunicación preexistentes. Además, los potenciales ahorros de costes de eGob se redujeron en algunas ocasiones debido a errores en los procesos internos que requerían la transcripción manual de los datos por el personal de un departamento y la introducción mediante teclado por el personal de otro departamento para no interrumpir el flujo de información.

eGob, un servicio para los más jóvenes

En lo que respecta a los ciudadanos, lo más probable es que eGob tenga más éxito en los servicios utilizados predominantemente por grupos jóvenes, como por ejemplo solicitudes de préstamos para estudiantes y permisos de conducir provisionales.

Pero, con el paso del tiempo, el uso de canales tradicionales tales como las oficinas de información y los servicios de atención telefónica podrían restringirse a casos excepcionales: siempre existirán ciudadanos que no puedan costearse el acceso a Internet o que no sean capaces de utilizar los canales virtuales. Asimismo, es probable que los Gobiernos se empeñen en que los datos digitales puedan ser usados por distintos departamentos. Ello exigirá el uso de procesos estándar para la recopilación de datos electrónicos, así como formatos uniformes, tales como el lenguaje extensible de informes de negocio (iXBRL).

En lo que concierne a los países emergentes, la implantación de eGob suele ser limitada debido a dos grandes obstáculos: infraestructura tecnológica y nivel de alfabetización. Por ejemplo, sólo 15 países africanos tienen una tasa de penetración de Internet superior al 10%.

Sin embargo, en países emergentes que cuentan con una infraestructura limitada de ancho de banda fijo, las comunicaciones inalámbricas podrían desempeñar un papel básico al tener, por lo general, un mayor grado de penetración. Por ejemplo, en el primer semestre de 2011, se espera que el número de abonados a la telefonía móvil en India se sitúe en torno a los 800 millones. Este dato contrasta con los 11 millones de abonados a servicios de banda ancha. En estos contextos, una de las principales vías de avance será probablemente el uso de eGob a través del móvil, especialmente a medio plazo.