Ejercicio 2011: la declaración del IRPF más compleja
29/12/2011
El ejercicio 2011 es el más complicado en lo que al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) se refiere. Todos los cambios se declararán en la campaña de la Renta de la próxima primavera.

Fuente:  www.expansion.com  Fecha:  29.12.2011

El tributo español ya es en sí mismo muy complicado, ya que incluye tipos estatales y autonómicos y, entre los primeros, hasta seis tramos, lo que sitúa a España como el cuarto país de la UE con un tributo más fragmentado, sólo por debajo de Grecia, Portugal y Luxemburgo, según el estudio Los principales impuestos en UE, EEUU y países BRIC: Análisis comparativo, que ha realizado Ernst & Young. Pero en 2010 la situación se ha complicado aún más, ya que cada región aprobó su propia escala autonómica, que resulta aplicable junto con la escala estatal, a la base liquidable general. Todas las novedades se declararán en la campaña de la Renta de la próxima primavera.

Los cambios o posibles equiparaciones que podrían realizar las CCAA que gobierna el PP en 2012. Aragón ya ha anunciado para el siguiente ejercicio la deducción en un 20% de la cuota en el IRPF -con un límite de 4.000 euros- cuando se invierta en sociedades nuevas o recientes cuya actividad se centre en I+D+i. En otros países se conoce a estos inversores que con sus capitales permiten el nacimiento y desarrollo de iniciativas empresariales de este tipo como Business Angels.

De momento, la complejidad se ha multiplicado, ya que comunidades como Asturias y Andalucía han establecido una escala de gravamen que contempla un tramo más que la escala aplicable por parte del Estado, es decir, 7, y las de Cantabria y Extremadura incluyen 8 tramos. En cambio, Aragón, Castilla y León, Canarias y La Rioja, entre otras, han establecido 4 tramos.

Las grandes diferencias que existen entre comunidades autónomas alcanzan hasta siete puntos y 8.000 euros entre Cataluña y Navarra, por ejemplo. El tipo marginal más alto corresponde a Cataluña (49%), mientras que el más bajo se encuentra en Navarra (42%), aunque se aplica a una base liquidable inferior. Por su parte, Madrid (44,9%) tiene una diferencia de más de cuatro puntos con Barcelona.

De esta forma, un ciudadano español que perciba una retribución bruta anual de 300.000 euros pagaría más de 7.770 euros en Cataluña que en Navarra o, fuera de los territorios forales, 6.500 euros más en Barcelona que en Madrid.

Estas diferencias obedecen a la Ley 22/2009, por la que se regula el sistema de financiación de las comunidades autónomas de régimen común, que modificó, con efecto 1 de enero de 2010, el artículo 74.1 de la Ley del IRPF, en relación con la escala autonómica del impuesto. A partir de ese momento, cada región aprobó su propia escala autonómica, que resulta aplicable junto con la escala estatal, a la base liquidable general.

Y es aquí donde la complejidad se ha multiplicado, ya que comunidades como Asturias y Andalucía han establecido una escala de gravamen que contempla un tramo más que la escala aplicable por parte del Estado, es decir, 7, y las de Cantabria y Extremadura incluyen 8 tramos. En cambio, Aragón, Castilla y León, Canarias y La Rioja, entre otras, han establecido 4 tramos.

A estas diferencias se unen las que existen Sucesiones y Donaciones y, sobre todo ahora, la que va a suponer la reactivación del Impuesto sobre Patrimonio. A juicio de los expertos de Ernst & Young, la competencia autonómica se fijó en un momento de bonanza y no se previó la guerra entre regiones en la crisis.