El ocaso del ‘email’
12/12/2011
La rapidez de los cambios tecnológicos y el auge de las redes sociales han llevado a algunos a pronosticar el fin del correo electrónico. Otros consideran que aún es temprano para aplicarle a este medio los santos óleos. El debate está encendido.

Fuente:  http://m.semana.com   Fecha:  12.12.2011

Thierry Breton, jefe ejecutivo de Atos, una de las compañías de tecnologías de la información más grandes del mundo, afirmó hace unos días que tiene pensado prohibir usar el correo electrónico a sus más de 50.000 empleados. Aunque parece una idea traída de los cabellos, Breton es de los que piensan que el email no mantiene a la gente conectada ni es la herramienta más productiva. Considera que este medio se volvió insostenible pues cada persona gasta hasta 25 horas a la semana leyendo y contestando mensajes. Según Breton, el Messenger y las redes sociales son más rápidas y ahorrarían tiempo.

Aunque cree que el email para comunicaciones externas seguiría funcionando, internamente los empleados usarían otras herramientas . No obstante, si se impone esta medida, el correo electrónico, que reinó durante varios años, estaría en vías de extinción.
Estudios recientes que analizan los hábitos de comunicación en línea de la gente muestran que el número de personas que envían emails ha ido disminuyendo en los últimos años. Desde noviembre de 2009, según datos de ComScore, el número de visitas a los portales de correo más conocidos, como Hotmail, AOL y Yahoo, ha bajado entre los adolescentes a un ritmo vertiginoso. Manuel Gómez, un estudiante de 19 años, dice que nunca lo usa excepto para comunicarse con profesores de la vieja guardia. “Pero con los más jóvenes me comunico por What’s Up, que es más eficaz. La gente responde enseguida”, dice Gómez.

La misma investigación mostró además que la cantidad de emails enviados por adolescentes entre los 12 y 17 años se redujo 24 por ciento, lo cual muestra que ellos prefieren comunicarse a través de otras vías como Facebook, Twitter o mensajes de texto. “La sensación de inmediatez que predomina en las redes sociales y la posibilidad de entablar conversaciones en tiempo real ha hecho que la gente utilice menos el ‘email’”, afirma Pablo Arrieta, consultor digital.

Además, los jóvenes ven al email como un medio muy formal. Aunque un correo electrónico se demora pocos segundos en enviarse, su formato sigue siendo muy parecido al de una carta postal, lo que lo hace poco práctico. “La estructura mental que tenían las personas en el pasado era más parecida a la de escribir una carta. Lo que hoy se da en las redes sociales es una conversación”, le dijo a SEMANA Arrieta. También ha influido el hecho de que muchos de los mensajes electrónicos son ‘no deseados’.

Hace un par de años, con el auge de la Web 2.0, algunos expertos crearon un enfrentamiento entre las redes sociales y los servidores de correo electrónico. Hoy algunos consideran que ambas herramientas son muy similares. Mientras los mensajes privados que se envían a través de las redes sociales pueden estar reemplazando a los emails, la estructura básica y el mensaje no cambian. “Es un ‘email’ pero a través de otra herramienta”, señaló a SEMANA Amanda Lenhart, investigadora sénior del Pew Internet Project, en Estados Unidos.

Algunos defensores del email consideran que la idea de Breton podría no surtir el efecto deseado. “Las redes sociales son ‘jardines cerrados’ en los que los usuarios no tienen control real sobre la información que publican, mientras que el ‘email’ puede monitorearse con copias de seguridad y es más fácil señalar responsables”, le explicó a SEMANA Nathaniel Borenstein, un especialista en email de la compañía Mimecast. Además de esto, la información es confidencial y delicada en muchos casos, por lo cual el chat o una red social no serían las herramientas más indicadas.

Es cierto que el correo electrónico presenta desventajas en cuanto a velocidad, extensión, estructura y filtros. En este último tema, las redes sociales tienen sistemas mucho más sofisticados para asegurarse de que el usuario reciba la información que le interesa. Pero es apresurado pensar que va a desaparecer. Como afirma Borenstein, se trata de un proceso de transición y evolución, y al menos por ahora “así como la televisión no mató a la radio ni internet a la televisión, las redes sociales no acabarán con el ‘email’”.