Emigrantes ‘low cost’
16/04/2012
Las empresas españolas abaratan su política de expatriación de empleados ante la crisis Priman las asignaciones de corta duración y la contratación local en el exterior

Fuente:  http://economia.elpais.com   Fecha:  16.04.2012

Emigrar. Lo que antes era un premio para los trabajadores “elegidos” de las multinacionales españolas, hoy se ha convertido en una de las pocas apuestas que tienen para progresar e, incluso, para mantener el empleo muchos profesionales, pues los pocos puestos de trabajo que crean están en otros países. La crisis económica ha provocado que el saldo migratorio español se vuelva negativo en 2011. “Tanto españoles como extranjeros han protagonizado más salidas que entradas. España ha dejado de ser un país receptor neto de migraciones”, indica un reciente estudio del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie). Aunque el peso de los emigrantes españoles sobre el total sea de un escaso 0,2%, lo cierto es que no ha dejado de crecer en los últimos tres años, destaca.

Por eso no es sorprendente que los departamentos de recursos humanos de las grandes empresas españolas hayan cambiado sus políticas de expatriación. Los empleados, cada vez están más dispuestos a abandonar la patria debido a la crisis. Y las empresas tienen menos dinero para gastar. Resultado: “El modelo clásico de expatriación se ha dejado para colectivos muy reducidos y hemos pasado a la expatriación low cost”, resumía un directivo de una multinacional española que prefiere mantener el anonimato en el foro laboral del bufete Baker & McKenzie.

Para Íñigo Capell, director de Medios de NH Hoteles, “no puede ser que el coste de un directivo expatriado supere en dos o tres veces el salario de un directivo local”. Por eso, su política de internacionalización de empleados ha cambiado o, mejor dicho, se ha abaratado, indica. La compañía hotelera, que moviliza más de 300 personas entre la veintena de países en que está presente, ha puesto en marcha una política de retribución flexible para los trabajadores que emigran, en la que todo el paquete remunerativo es negociable individualmente, a excepción de la asesoría fiscal y el seguro médico, que son obligatorios. La empresa solo paga un 50% o un 60% más del sueldo local si los trabajadores son destinados a regiones lejanas o zonas de riesgo, y, como mucho, un 30% más si el desplazamiento es europeo, explica Capell.

Según NH, no está justificado pagar dos o tres veces el salario de un directivo español en el extranjero

Los expatriados se han convertido en desplazados, no se les envía fuera de España con sus familias, las asignaciones tienen menor duración y los paquetes retributivos han mermado como consecuencia de la crisis, sostiene Sandalio Gómez, profesor del IESE, quien advierte, igual que el director de recursos humanos de Indra, Tomás Contreras, de que en ello ha incidido también el momento actual del proceso de internacionalización de las grandes empresas españolas, que ahora necesitan perfiles profesionales distintos, gestores de proyectos, en lugar de directivos y técnicos como antes. Hoy cubren sus plantillas en el exterior con trabajadores locales mayoritariamente. Y el reto que afrontan es el de homogeneizar sus estrategias laborales en el mundo.

Indra está en el tercer estadio de la internacionalización, cuando se opta por las asignaciones a corto plazo y se priman los contratos con personal local. La compañía mantiene que no ha variado sustancialmente su política de expatriación por la crisis, si bien Contreras reconoce: “Antes expatriábamos más, ahora hacemos las asignaciones internacionales justas. Y, más que reducir el paquete retributivo, lo adaptamos a cada persona”.

La compañía tecnológica ha decidido que, en vez de perjudicar el atractivo de las expatriaciones entre sus empleados, las limita. Tiene unos 130 trabajadores desplazados. Porque, al igual que NH, El Corte Inglés, EDP Renovables, Philips Morris y otras muchas empresas, aseguran que premiar a los empleados que aceptan trabajar fuera de España es vital para su desarrollo internacional, además de su práctica habitual.

Las compañías priman los contratos locales en otros países

Acciona está en una situación parecida a Indra. Con 250 expatriados, según su director general de recursos corporativos, Alfonso Callejo, ha visto cómo el coste medio del traslado de trabajadores se ha reducido por la mayor abundancia de desplazamientos de corta duración entre su personal, que cada vez se anima más a descubrir otros países, algo que está muy bien visto por una compañía que actualmente tiene el 30% del negocio fuera de España, pero quiere llegar a un porcentaje del 70%.

La fiscalidad es uno de los problemas que enturbian la expatriación. La encarecen y, por tanto, la frenan. “Los convenios de doble imposición a la Seguridad Social, la fiscalidad de los planes de pensiones y los planes de incentivos de los directivos condicionan las expatriaciones”, sostiene Íñigo Capell. Tanto como para que compañías como Prosegur hayan decidido contratar personal local en Brasil, en lugar de español, como pretendía, “para no perder tanto dinero”. Y es uno de los motivos principales para que Parques Reunidos presuma de haber resuelto el problema de forma radical: no tiene expatriados.