Empresas están llamadas a redefinir sus organizaciones
03/09/2012
Los mercados emergentes y sus organizaciones deben asumir con firmeza y convicción los ajustes a los que los movimientos mundiales los lleven, pensando que son valiosas oportunidades de éxito.

Fuente:  www.portafolio.co

El panorama se vislumbra cambiante para esta década, en la que las empresas seguirán sorteando cambios impredecibles e impactantes, en medio de las decisiones de los potenciales mercados internacionales, y el devenir de los acontecimientos políticos, gubernamentales, sociales y culturales.

Para hacer frente a esta oleada de cambios y no sucumbir, las empresas deben ‘redefinirse’, dentro de un contexto de exigencias en diversos aspectos como la sostenibilidad, la innovación y la competitividad, convirtiendo momentos clave como los cambios, y hasta las crisis, en oportunidades.

Ahora bien, y como lo explica Sandra Suárez, senior de Advisory Ernst & Young Colombia, esta actitud frente al cambio no solo debe ser una acción de las compañías globales o multinacionales, también, “las empresas locales deben entender el cambio de perspectiva como la oportunidad de proyectar sus negocios a otro nivel, como la oportunidad de aprovechar el momento y establecer estrategias que les permitan mejorar sus procesos, sus productos, y la eficiencia de su operación, entre otros”.

Para lograr esto, las directivas se pueden “apalancar en estándares”, entre ellos los de gestión de proyectos, para hacer sus procesos más eficientes y productivos, así como también crear planes de desarrollo del capital humano.

Además, “resulta importante para las empresas locales entender que solo marcando la diferencia podrán sobresalir en un mercado altamente competitivo y globalizado”, dice Suárez.

GESTIÓN DE PROYECTOS, HERRAMIENTA VALIOSA

Para iniciar un proceso de gestión de proyectos empresarial, los expertos recomiendan, primero, revisar el apoyo que el proceso tiene en la alta dirección, ya que ese patrocinio es fundamental en el proceso posterior.

“Otro aspecto clave es analizar qué tan preparada está la organización para afrontar el reto con sus propios recursos, de acuerdo con el conocimiento y la capacidad desarrollada en el tema”, sostiene Jorge Zubieta, gerente de Advisory Ernst & Young Colombia.

Posteriormente, y según el resultado de esta evaluación, las empresas, en principio, podrían apoyarse en expertos en metodologías de gestión de proyectos que les ayuden a desarrollar el proceso de forma rápida, organizada y con la calidad esperada.

Más adelante, las empresas podrán ir conformando y fortaleciendo oficinas de gestión de proyectos al interior de las compañías, que sirvan de referentes y apoyo a las diferentes áreas y al personal de la organización, con el objetivo de obtener mejores resultados en la ejecución de sus iniciativas o proyectos.

Pero, al iniciar un programa de este tipo, todos se preguntan, ¿qué momento es propicio para ello? “Cualquier momento es bueno para retar la forma en la que las empresas hacen las cosas, buscando alternativas que les permitan obtener mayores beneficios, seleccionar mejores proyectos de inversión y ser más eficientes en general”, dice Sandra Suárez.

Sin embargo, muchas administraciones o directivas deciden comenzar nuevas estrategias en momentos de crisis, viéndolo así, esta es una forma de hacer frente a la situación, “que de alguna manera obliga a las empresas, a asumir cambios para sobrevivir, es decir empezar a hacer las cosas diferentes, a pensar estrategias innovadoras para salir de la crisis, y en ese sentido, las crisis se pueden convertir en oportunidades”, indica Jorge Zubieta.

LAS PYME TAMBIÉN DEBEN ASUMIR SUS PROCESOS

La toma de nuevas decisiones, la innovación y el cambio estratégico son medidas que se dan para todo tipo de empresas, es más, las más pequeñas están llamadas a iniciar con este pensamiento, pues deben crear una imagen, un nombre, el cual debe tener componentes como la innovación, el factor diferencial y la tecnología, desde un principio.

“Para empresas pyme, como las metodologías relacionadas con gestión de proyectos aplican para cualquier tipo y tamaño de empresa, la diferencia radica en la rigurosidad, robustez y controles de los pasos que se definan para el proceso de gestión”, dice Zubieta. La clave, dicen los ejecutivos de Ernst & Young Colombia, es evaluar y seleccionar el proyecto correcto en el cual invertir. En el caso de las pymes resulta crítico, y seguir unos estándares mínimos para este proceso puede potenciar el logro de los resultados esperados y llevar a un buen nivel el trabajo que se inicie en tal sentido, explican los expertos.

Al respecto, se definen seis tendencias clave que las compañías deben tener en cuenta al momento de trazar sus estrategias.

TENDENCIAS CLAVE DE ACCIÓN

Según los profesionales de gestión de Ernst & Young Colombia, para decidir cambios estructurales que redunden en el crecimiento y fortalecimiento de las compañía y, que además, ayude a la organización a proyectarse, se deben tener en cuenta seis tendencias de acción:

Tendencia 1. Auge de los mercados emergentes.

Ya son 25 las pequeñas economías que en la última década han obtenido un crecimiento promedio de 5,4 por ciento por año, triplicando la velocidad de las economías avanzadas; en conjunto, representan el 31 por ciento del PIB global.

En su momento, dichos gobiernos formularon políticas de liberalismo, evitaron excesos en la burbuja financiera, gestionaron la deuda internacional, incentivaron la inversión extranjera, protegieron el capital humano interno y definieron nuevas políticas fiscales. A este grupo pertenecen países como China, India, Catar, Kazajistán, Brasil y Colombia.

Tendencia 2. El cambio climático.

Ante el crecimiento de la población, los gobiernos de los mercados emergentes están llamados a evaluar y tomar medidas sobre la escasez de los recursos y la complejidad del cambio climático, que obligaban a las empresas a transformar su modelo de negocios y tecnología de producción.

Tendencia 3. Cambios en el panorama financiero.

Las crisis económicas han incentivado transformaciones en el esquema financiero: normativas estrictas, mayor intervención del Gobierno y nuevos modelos de negocios.

Tendencia 4. Gobiernos más influyentes.

En varios países mientras el nivel de la deuda pública se eleva rápidamente, los ingresos disminuyen. Para subsanar esta situación, los gobiernos revisan la tributación, normativas fiscales y la cooperación internacional para formular reformas en el sector público con impacto en el sector privado.

Tendencia 5. Innovación en tecnología.

A través de la innovación de productos y servicios, los negocios conciben a sus procesos de TI como parte fundamental de la estrategia para la productividad y competitividad.

Tendencia 6. Fuerza laboral cada vez más diversa.

Con la recesión en las grandes potencias mundiales, escasearon las plazas de trabajo formal, mientras que la demanda laboral aumentó tímidamente en los mercados emergentes, generando desplazamientos demográficos y cambios sociales que impactan a migrantes, minorías étnicas, candidatos a jubilarse, jóvenes profesionales y estudiantes que compiten por las pocas plazas de empleo existentes.

LA INNOVACIÓN NO DEBE ESPERAR

Definitivamente, la innovación es vital a la hora de seleccionar los proyectos a los cuales las empresas les apuntarán, considerando que serán mucho más llamativos para las organizaciones que quieran ser competitivas en el mercado.

Además, en esos cambios potenciales, las organizaciones deben pensar con fuerza en el desarrollo de nuevas tecnologías, que seguramente estarán ligadas a la gestión de proyectos y aplicadas al desarrollo y la implementación de nuevos procesos en los temas que generan mayor interés para las empresas, aún considerando el alto costo, el riesgo y la dificultad que pueden implicar este tipo de iniciativas.

En cuanto a las tecnologías de la información, las compañías están revisando la planeación y ejecución de los programas estratégicos de TI, midiendo los beneficios y los costos, que aunque son significativos, la apertura que traen a los negocios y la dinámica que imprimen a los procesos los compensan.