“ESPAÑA NO ES PAÍS “LOW COST” PARA EL SECTOR TI”
05/11/2008
Grupo Delaware, consultora española de procesos de negocio y outsourcing, está iniciando el desarrollo de su negocio en el exterior por lo que primeramente se prepara con la apertura de Centros Tecnológicos que le proporcionen un soporte de operaciones estable.

A principios de 2007 abrieron un Centro Tecnológico en Ucrania, este año han inaugurado un Centro de Producción de Software en Albacete. ¿Cuál es su estrategia en Centros de Desarrollo?
La deslocalización de la producción es una estrategia común en distintos sectores de la industria. Se persigue desde la proximidad al mercado objetivo hasta la racionalización de costes. En nuestro caso concreto, la estrategia responde a dos aspectos fundamentales: diversificación del riesgo en nuestra producción (actualmente teníamos demasiadas dependencias del mercado laboral en Madrid y Barcelona, con rotaciones de personal muy elevadas y cada vez menor estabilidad en los equipos), y crear un soporte que nos permita entrar en un nuevo mercado como el ucraniano.

¿Qué tipo de servicios ofrecen a sus clientes desde estos Centros?, ¿Tienen clientes internacionales?
Desarrollo de aplicaciones sobre las tecnologías habituales para las grandes corporaciones, así como tecnologías de back-end para el procesamiento de elevados volúmenes de datos en períodos muy reducidos (p.e: facturación). En cuanto a clientes internacionales, aún no tenemos. Nuestro plan de negocio recoge una implantación de tres años, y ahora estamos arrancando el desarrollo de negocio en el exterior, partiendo de una base de operaciones estable, y con un personal preparado.

¿Cuáles son los proyectos más importantes en los que están trabajando?
En este momento, la construcción de un ERP desde cero, adoptando como base un motor de flujos de trabajo, producto desarrollado por Grupo Delaware.

¿Cuál es su política en I+D+i?
Adoptar la postura más próxima a las necesidades reales del mercado. Normalmente se piensa que el I+D se orienta hacia la investigación básica, alejada de la aplicada, y con perspectivas a largo plazo. La innovación se interpreta igualmente como el lanzamiento de ideas que rompen con el escenario actual. Nosotros nos movemos entre esos dos extremos. Nuestros clientes pueden requerir soluciones para sus problemas cotidianos, que no pueden plantearse de un modo convencional, sino que requiere la búsqueda de algoritmos y nuevas tecnologías que respondan a sus expectativas. Esa búsqueda normalmente es reutilizable posteriormente en otros clientes.

¿Cuentan con la ayuda o incentivo fiscal de la Administración española a la hora de crear un Centro tecnológico?
Sí.

¿En qué estado están con respecto a la certificación CMMI de calidad de software?
En este momento estamos adaptando nuestras herramientas internas para minimizar la ejecución de procedimientos de forma manual. Nuestro principal objetivo es garantizar la trazabilidad desde el requerimiento funcional hasta el caso de prueba, o la acción correctiva.

Y por último, y desde su opinión, ¿en qué medida España puede convertirse en una plataforma de servicios de TI en el entorno Nearshore?
En otros sectores donde la producción requiere maquinaria y una fuerte inversión en activos, se indica que el mover una fábrica desde Cádiz, Valladolid o Valencia a Méjico es relativamente sencillo. En nuestro negocio, desplazar un centro de desarrollo puro de una ubicación a otra es realmente una tarea de unos pocos meses, incluyendo la transferencia de conocimiento. El convertir España en una ubicación preferente para el Nearshoring depende bastante de las fluctuaciones del mercado, y especialmente de la cualificación del personal. Existen asignaturas pendientes como el idioma (inglés), aunque no tenemos nada que envidiar desde la perspectiva tecnológica. Lo que está claro es que España no es país “Low cost” para el sector TI, por lo que el enfoque debe combinar cualificación, comprensión del negocio, flexibilidad y empresas preparadas, además de un coste razonable.