El Gobierno intenta dejar para septiembre la publicación de la cifra final del agujero de la banca española
20/06/2012
Las necesidades de capital de los bancos españoles no se conocerán hasta después del verano, después de que el Banco de España haya decidido retrasar hasta septiembre la publicación del informe que elaborarán Deloitte, KPMG, PwC y Ernst & Young sobre las carteras crediticias de las entidades financieras.

Fuente: www.elboletin.com

En principio, el 31 de julio era la fecha límite que el Gobierno había dado a las auditoras para que valorasen las carteras crediticias de las 14 mayores entidades españolas, que representan un 90% del sistema financiero. Sin embargo, el plazo se ha retrasado hasta septiembre ya que se ha estimado conveniente recabar “más información” sobre la salud de la banca española y realizar un análisis “más detallado y exhaustivo”, según publica la agencia Europa Press. Una vez entregados los informes, el Banco de España “analizará la información fruto de estos trabajos y comprobará y exigirá, en su caso, las correspondientes necesidades de capital y/o provisiones de las entidades”.

Este ejercicio se llevará a cabo en dos etapas: la primera de ellas analizará la resistencia del sistema a un fuerte deterioro adicional de la coyuntura económica, mientras que la segunda se centrará en los sistemas internos de las entidades para clasificar, provisionar y medir los riesgos de sus carteras.

Para la primera etapa, el Gobierno ha contratado a Oliver Wyman y Roland Berger, a quienes se ha encomendado identificar las necesidades de capital que experimentaría el sector frente a dos tipos de escenarios: Un escenario base, reflejo de la situación que sería a fecha de hoy más probable; y un escenario estresado donde se asume una coyuntura económica y una caída en los precios de los activos inmobiliarios significativamente peores, con objeto de calibrar la resistencia del sistema ante hipotéticos desarrollos negativos extremos. Esta etapa, que finalizará este mismo jueves 21, no sólo contabilizará el deterioro de la cartera inmobiliaria, “sino también de los créditos a empresas y a particulares”.

Asimismo, ya se han iniciado los trabajos de la segunda etapa, que es de más larga duración. Estos trabajos los están llevando a cabo las cuatro mayores firmas auditoras en España, Deloitte, PwC, Ernst & Young y KPMG, distribuyéndose entre los 14 grupos bancarios en cuestión, “sin que ninguna de ellas pueda revisar entidades que haya auditado en los últimos ejercicios”.

El ejercicio consiste en la realización de un análisis individualizado y detallado de las carteras crediticias de dichas entidades, en el que se valorarán, entre otras cuestiones, la clasificación y los niveles de provisión de sus carteras crediticias.

La incertidumbre sobre el estado de la banca española obligó al Gobierno a principios de mes a solicitar al Eurogrupo una línea de financiación de hasta 100.000 millones de euros.