¿Hacia dónde va la TI Argentina?
30/12/2010
Se fue el año del bicentenario de la Patria, y se cumple otro año más de presencia para Bloggers Report en el mercado. Para celebrarlo, convocamos a cuatro ejecutivos referentes de la industria TI a repasar el camino recorrido y analizar cuáles serán los aspectos centrales a nivel estratégico del sector. El desarrollo, procesos de calidad, las exportaciones y los recursos humanos, las piezas claves de una industria que busca su lugar en el mundo.

Fuente: www.bloggers.com.ar    Fecha:  30.12.2010

El 2010, año marcado por el bicentenario, termina para la industria de las TIC con un balance positivo, a pesar de que no ha sido un año de saltos cualitativos como los que supo tener el sector durante los últimos años, más precisamente desde que a fines de 2004 se promulgó la Ley de Promoción de Software. Así y todo, los momentos de balance son también una buena oportunidad para esbozar cómo puede ser el camino hacia adelante.
Para Carlos Pallotti, ex-presidente de la CESSI y CEO de Lupa Corporation, en realidad fueron un conjunto de cosas que marcaron un antes y un después. Entre ellas, enumera que “se tomó consciencia de que la tecnología no solo significa mayor acceso a Internet para la gente, sino también puede ser un buen negocio desde lo económico para el país”. En esa concientización están incluidos los propios actores del sector de software y servicios y “se empezó a reconocer la industria como tal, con capacidad de poder ser un actor en la discusión sobre la Agenda argentina”, opina.
Sin embargo, reconoce que en el último tiempo esa percepción para propios y extraños “tengo que decirlo con pena, pero ahora eso quedó en el discurso y todavía se habla de las cosas que se hicieron y no de las que quedan por hacer. Entonces, a pesar de que es una construcción, se ha perdido parte de ese posicionamiento”. De todos modos, señala como hechos valorables que “la búsqueda de fuentes de financiamiento y la generación de recursos humanos se continuaroErnesto Galíndez, de TGVn”.
Ernesto Galìndez, Director de TGV agrega como hitos que generaron el salto cualitivativo del sector al Foro de Software y Servicios Informaticos donde se estableció el “Plan Estratégico 2004-2014”, y el “Plan de acción 2004-2007” que una de las cosas en las que se ancló fue en la Ley de Software.
Por otro lado, la salida a los mercados externos provocó también un salto cualitativo sustancial en las certificación de calidad. Galíndez menciona que “hace cinco años la Argentina no existía dentro del ranking con empresas certificadas en CMMI y el año pasado era la número 11 a nivel mundial”. 

El valle del Everest
Para el CEO de Atos Origin, Juan Dabusti, la Ley “fue un punto de inflexión en términos de que mejoró la competitividad de la industria y nos dio la posibilidad de brindar servicios de off shoring”. Sin embargo, señala que actualmente el escenario macro cambió ese posicionamiento: “La inflación en el nivel de salarios licuó en un año la ventaja competitiva que teníamos”. Además, dice que eso es consecuencia del exceso de demanda laboral que supera con creces a la oferta, con más de 8000 posiciones que quedan sin cubrir, y el segundo problema son los niveles actuales de inflación, que se transforman en inflación de salarios, hacen perder a la industria la competitividad para exportar servicios” El problema también lo tienen otras industrias y Dabusti cree que de cara al año que viene “la pérdida de competitividad también le llegará al sector de manufactura y las importaciones van a empezar a invadir. Es ineludible hacer uJuan Dabusti, CEO de Atos Originna mesa de acuerdo para bajar los niveles de inflación”, sugiere.
De lo que no caben dudas es de que “el área de RRHH pasó a ser un área estratégica de enorme importancia, porque la industria está teniendo mucha rotación y se está trabajando mucho en retener los recursos”, señala Dabusti. Al mismo tiempo dice que es “es necesario empezar a formar profesionales de otras carreras en tecnología, y además analizar la creación de nuevos centros de desarrollo y prestación de servicios que salgan de Buenos Aires. Hoy la clave es ‘education & training’ claramente”, afirma.
Pallotti propone permear dentro de la estructuras para trabajar sobre ellas. “El próximo paso sería entablar un canal de diálogo muy fluido y muy armado con rectores y con aquellos que realmente llevan adelante los procesos educativos, no solo con el funcionario de turno”, dice.
Por su parte Galíndez destaca que si bien “hay una clara intencionalidad de este Gobierno en apoyar en eso a la industria, hay que darle una vuelta de tuerca, porque evidentemente no estamos consiguiendo atraer, formar, y poner a disposición de la industria una masa importante de técnicos e ingenieros”. En su opinión “hay que combinar las necesidades de la industria de manera más cercana con la política pública”.
Sobre todo si es como dice Carmona: “Estamos en el ‘valle del Everest’ de lo que va a ser la demanda tecnológica de los próximos años”, asegura. En su opinión, atender esa necesidad “depende la articulación público-privada. “La industria cambió de paradigma, pasamos de necesitar de la IT para hacer negocios a que si no tenemos tecnología no podemos hacerlos”, sostiene. Entonces, cree que “la demanda agregada por este cambio de paradigma en donde la clave, de muchos de los procesos de negocio es la tecnología, produce una demanda agregada que cambia al escala en la que veníamos trabajando”.

La base está, pero hay que ampliarla
Algo parecido podría decirse de la promoción de exportaciones. Pallotti cree que “la Argentina ha hecho un gran salto cualitativo con las exportaciones, pero en realidad lo se está haciendo es más de lo que ya se hacía” y ahora, cree que es momento de buscar una aproximación más Carlos Palloti, CEO de Lupa Corp.profunda porque “en una economía cada vez más grande, en la medida que no se profundice la estrategia nos quedamos con una visión que aprovecha las ventajas de lo que ya se generó, pero que no genera ventajas nuevas”, opina.
A eso, agrega que “un tema central fue el de la formación de gente y ese tipo de iniciativas que tendían a darle a la Argentina una base física mas importante en cuanto a la industria. Esta es una industria básicamente cerebro -intensiva, entonces hay que educar a la gente para que haya una base mas amplia para la industria”, sostiene.
Lograr eso, en su opinión, permitiría tener mayor diversidad de recursos. “si pudiéramos conseguir formar muchos técnicos y bastantes ingenieros, le daría a la industria una base para ir avanzando en la punta de la ola tecnológica. Hoy claramente no estamos allí, la Argentina no es un lugar desde donde salgan tendencias fuertes”. ¿Cuál es la mejor estrategia para el sector hacia adelante? Galíndez apela a su propia experiencia:”Nosotros damos servicios de desarrollo remoto para empresas en la Argentina y en el exterior e implementación de empresas como SAP y JDEwards. Nuestra experiencia es que ahí hay continuidad”, dice y agrega que “en 2004 exportábamos el 25 por ciento de nuestra facturación y hoy estamos en el 35 por ciento de nuestra producción”.
Por eso Galìndez opina que “sería interesante avanzar sobre ese modelo porque creo que es el que va a dar la masa crítica para que nazcan los nichos de punta que sería deseable que tenga la Argentina”. En su opinión “no es casual que hayan surgido destellos tecnológicos en lugares donde hay mucha base tecnológica, porque necesitás que tu producto sea usado, tenga una difusión y para que vaya creciendo en prestaciones, y tener gente que este en contacto con gente que este al tanto de los últimos avances de la tecnología.

Off shore y valor
Uno de los avances incontrastable en los últimos años ha sido el avance en materia de asociatividad, con la proliferación de clusters, polos tecnológicos y parques informáticos en el interior del país. “Una de las mejores noticias de los últimos tres años es la consolidación de un modelo productivo federal”, dice Pallotti.
En la medida que estas iniciativas crecen y atraen a los grandes players que buscan recursos para abrevar directamente de la fuente, el tema lleva nuevamente a la generación de talentos. “Mientras no haya depredación en el mercado (que lo hubo en algún momento), es positivo porque las pequeñas empresas locales tienen la oportunidad de sinergizar y retroalimentarse con las grandes.
Para Palloti el camino a seguir como industria es el que desde hace unos años denomina como un concepto de “value –shore”, que sería algo así como brindar servicios off shore con valor agregado, “donde la Argentina lo que puede vender más que seguir el proceso es en ayudar a crear ese procedimiento”, explica.
Si el camino es el valor agregado, habría que definir en qué se especializará la industria loAnibal Carmona, CEO de Unitechcal. Tal vez la fisonomía se vaya definiendo por regiones especializadas en ciertos nichos como sucede en otras partes del mundo. Ese debate se viene dando desde hace años, y Pallotti cree que “de alguna manera el espacio se va encontrando solo. Por ejemplo en el desarrollo de videojuegos y con el comercio electrónico, que son áreas que van ganando especialización”.
No siempre es una cuestión de que acompañen las políticas públicas, aunque Pallotti opina que “definitivamente acompañaron”, si bien señala que “algunas cosas no se profundizaron”, por ejemplo en fuentes de financiamiento para promover la especialización por regiones, fomentando el crecimiento y al especialización de las firmas locales”.
También Galíndez coincide con esa visión “veo como horizonte cercano la posibilidad de que la Argentina crezca en lo que es desarrollo off shore. La cercanía cultural no es un tema menor en el off shore que se hace para los mercados más avanzados y maduros, como los Estados Unidos y Europa”. Como contrapartida, cree que es complicado que un ERP local tenga la difusión que alcanzaron los ‘world class’ y pueda competir internacionalmente”.
De cara hacia adelante, Carmona cree que “como industria vamos hacia una mayor madurez de mercado donde la escala, el tamaño y la demanda agregada nos empieza a emparentar a otras que hoy son actores relevantes en el país”. También opina que “el país está listo tecnológicamente, y cada vez son más los procesos involucrados en tecnología. Nosotros tenemos que poder participar y eso solo se produce con las políticas activas de las agendas digitales”.