"La inestabilidad del país nos hace sentir cómodos tomando riesgos"
11/06/2012
El creador y CEO de MercadoLibre participó de un premio al emprendedor del año en Mónaco

Fuente:  www.lanacion.com.ar

La prueba más vívida de que Marcos Galperin cumplió el objetivo que se propuso hace 13 años cuando fundó MercadoLibre es ver el efecto que causa su presencia en el hall del majestuoso hotel Hermitage, hasta donde llegó para competir en el concurso World Entrepreneur of the Year , organizado por Ernst & Young. Basta apreciar cómo es requerido por sus propios pares, todos empresarios exitosos, para comprobar que logró lo que se proponía: crear desde la Argentina una compañía reconocida por su excelencia a nivel mundial.

Ahora, su sueño es crear en el país un ecosistema de emprendedores similar al mítico Silicon Valley, de los Estados Unidos. No niega la inflación ni el efecto nocivo de las trabas a las importaciones en el avance tecnológico, pero confía en la capacidad del talento local, moldeada por recurrentes crisis. "La inestabilidad económica y política de las últimas décadas hace que el argentino se sienta muy cómodo tomando riesgos y siendo emprendedor", opina el CEO de la única firma argentina que cotiza en el Nasdaq.

-¿Qué aportó su creación de MercadoLibre a la sociedad?

-Hay 135.000 personas que viven de sus ventas en MercadoLibre y en 2011 hubo más de 5 millones que vendieron en el sitio. Más allá de los 1700 empleados directos que tenemos, me parece sensacional haber tomado el riesgo de hacer lo que hicimos cuando todo el mundo nos decía que nadie iba a comprar a alguien que no conocía algo que no había tocado ni visto. Otra contribución a la sociedad es que demostramos que en la Argentina podíamos hacer algo de primer nivel mundial y con excelencia.

-Usted quiere un Silicon Valley local, ¿por qué aún no se logró?

-Sí, quiero un ecosistema de emprendedores, pero no hay que tratar de imitar Silicon Valley porque no lo vamos a lograr. No es buena fórmula imitar. Esas cosas tardan mucho en suceder, ya que es necesario romper la inercia de paradigmas que vienen desde largo tiempo.

-¿Cómo está el ambiente local para los emprendedores respecto de cuando usted empezó?

-Hoy, mucho mejor. Hay gente que te apoya, las universidades te dan herramientas más orientadas a lo que vas a necesitar, hay asociaciones como Endeavor y los gobiernos están más concientizados de la importancia de fomentar una cultura emprendedora; hay capital que antes no había y hay varias incubadoras de proyectos.

-¿Cuánto influye en su industria el contexto macroeconómico?

-Crecemos muy bien en toda América latina. Dependemos de cuánto crece Internet y banda ancha y también del precio de los dispositivos que te permiten navegar en la Web, que ahora está bajando en la región. La cantidad de gente que usa Internet en el país sigue creciendo, más allá de que la inflación sea mayor.

-¿El cierre de la economía puede golpear el negocio?

-Si las restricciones a las importaciones hacen que el crecimiento de banda ancha sea más lento, que su velocidad sea menor, que la gente no pueda comprar dispositivos para navegar, que esos dispositivos no tengan financiamiento, o que los que se producen localmente sean más caros, por supuesto que te va a impactar en el negocio.

-¿Cómo maneja MercadoLibre la suba de costos por inflación?

-Es un desafío. Igual somos un poco la excepción, porque hacer software para que lo usen directamente los consumidores en toda la región y no para empresas, nos permite soportarlo. Pero el aumento de costos del 20% anual por varios años hizo que el mercado de software esté más tranquilo que antes. Hace unos años era muy difícil conseguir desarrolladores en el país; hoy no.

-¿Complican su negocio las trabas para comprar dólares?

-No. Los que ponen el tipo de moneda que quieren son los vendedores que usan Mercado Libre.

-¿Qué hacen otros países de la región para ser más atractivos que la Argentina?

-La Argentina creció mucho en los años siguientes a 2002, con una moneda que le permitía ser barata en dólares; hoy eso no es así y cambia muchas cosas. Más allá de la inflación y el dólar, seguimos creciendo bien porque somos una industria tan nueva y disruptiva en la que no nos impacta tanto la macroeconomía. Por ejemplo, en la crisis de 2001 cayó el PBI 15%, pero a nosotros nos fue bien, porque el porcentaje de la economía que se mueve en nuestra plataforma es muy pequeño. En América latina solo el 3% de las ventas de retail se hacen online (en Estados Unidos, el 10%). Entonces, el crecimiento del PBI es irrelevante en el negocio.

-¿Cómo es la relación de su industria con el Gobierno?

-El Gobierno se preocupó mucho en un momento por tener una agenda digital, sacó una ley de software muy positiva y luego la prorrogó. En general, todos los gobiernos ven los beneficios que trae Internet. Hay una competencia mundial por ser el país que forme el próximo Silicon Valley. En la Argentina es importante que nos demos cuenta de que esta industria está delante de muchos países de la región, algo que no pasa con otros sectores.

-¿Por qué sacó esa ventaja su industria?

-Creo que la inestabilidad económica y política de las últimas décadas hace que el argentino se sienta muy cómodo tomando riesgo y siendo emprendedor. La parte mala de eso es que aún nos cuesta pensar en el largo plazo, en una empresa que trascienda a su fundador.

-¿Por qué se salva su industria del corset que el Gobierno pone a otras actividades?

-No todo está a salvo, porque el aumento de costos salariales hace que la demanda de mano de obra en sofware hoy sea mucho menor que antes. El mercado está impactado por la inflación en dólares.

-¿Eso hace que piense en canalizar sus inversiones en otros países de la región?

-Tenemos el 85% de nuestros ingresos fuera de la Argentina. Hoy hacemos toda nuestra tecnología en el país, pero estamos abriendo una oficina importante en Uruguay y ya tenemos otras en Colombia, Perú y Venezuela. La mitad de nuestros empleados está en la Argentina, pero el porcentaje está bajando. Vamos a empezar a emplear más afuera.

-¿Cómo resistió a la tentación de vender MercadoLibre?

-Nuestra motivación fue hacer desde la Argentina una empresa de primer nivel mundial. Rechazamos una oferta de US$ 200 millones. Más tarde estuvimos muy cerca de vender, pero el comprador se arrepintió. Hoy estamos contentos por eso.