Instituto de Empresa y Accenture buscan nuevos mercados
11/07/2007
La entrada en países emergentes es el objetivo de una alianza entre la escuela de negocios y la consultora para acercar la realidad académica y la empresarial.

S. Saiz. / Expansión.

El Instituto de Empresa (IE) y Accenture han creado una cátedra sobre dirección estratégica, con la que ambas instituciones no sólo pretenden dar un paso más en la colaboración entre el mundo académico y la realidad empresarial, sino también contribuir a que las compañías tengan las herramientas suficientes para hacer frente a la globalización y a la internacionalización de sus firmas.

Otro de los ejes fundamentales de esta colaboración es abordar la diversificación, tanto de mercados, como de productos, para lo que estas entidades pondrán en marcha distintas investigaciones con el objetivo de guiar a las empresas y mostrarles qué pueden hacer y cómo llevar a cabo sus planes de expansión.

Este acuerdo es una muestra más del giro estratégico de Accenture, que está apostando por desarrollar su negocio de consultoría estratégica frente a su actividad tradicional: la tecnología.

Profesorado

El titular de la cátedra es el profesor del IE, Manuel Becerra, experto internacional en dirección estratégica, que considera que salir al exterior ya no es cuestión de tener una oportunidad, sino de "un requisito más" para poder seguir siendo competitivos en un mundo en el que, cada vez, están cobrando mayor protagonismo las multinacionales de países emergentes.

Luis Céniga, socio director de Accenture Management Consulting, comparte esta opinión y asegura que la necesidad de salir al exterior "es la respuesta a una amenaza".

La creencia popular de que eran sólo las grandes multinacionales de Estados Unidos o Europa las que iban a hacer negocios a los países en desarrollo ha dejado paso a una realidad en la que las compañías nacionales de regiones emergentes están ganando protagonismo a pasos agigantados.

Según el ránking Fortune Global 500, en el que se encuentran las mayores firmas cotizadas de todo el mundo, ya hay más de sesenta empresas de países en desarrollo, frente a la veintena de hace una década. Hutchinson Whampoa (Hong Kong), Petronas (Malasia), Singtel (Singapur) o Samsung Electronics (Corea del Sur) son ejemplos de compañías que han adquirido un tamaño significativo en los últimos años, que les permite acometer compras en el exterior. Éstas son algunas de las conclusiones del informe La empresa multipolar, elaborado por Accenture.

El desarrollo de los nuevos mercados ha hecho que, además de las economías del G-6, formado por Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos, se empiece a hablar del B-6 (Big Six), formado por Brasil, China, India, México, Rusia y Corea del Sur. Sólo China cuenta con cerca del doble de trabajadores que el G-6 al completo más el resto de países de la Unión Europea.

Corea del Sur, a pesar de tener seis veces menos población de Estados Unidos, forma cada año al mismo número de ingenieros que el gigante americano. Estos datos invalidan las tesis de que los países emergentes no son un rival a tener en cuenta porque, aunque sigan produciendo a bajo coste, no cuentan con personal cualificado.