Inversiones de China en América Latina registran un aumento explosivo
06/07/2011
Entre junio de 2010 y mayo de 2011, ingresó en la región un 286% más de capitales chinos en comparación con el mismo período anterior.

Fuente: http://diario.latercera.com   Fecha:  06.07.2011

La ofensiva china no cesa. El empeño de Beijing por convertirse en un imperio económico extendido por todo el mundo está a la vista y resulta muy difícil para las otras potencias igualar sus metas. Basta ver cuánto creció la inversión china en América Latina para entender la fuerza de esa decisión: entre junio de 2010 y mayo de 2011, en comparación con el mismo período inmediatamente anterior, aumentó un 286%. Según un informe de la consultora Deloitte, el gigante asiático se hizo presente en la región con US$ 15.584 millones en ese lapso.

Las inversiones estuvieron enfocadas en Brasil y Argentina, y en los sectores de energía y recursos naturales. Se trató de ocho operaciones de compraventa de capitales chinos hacia América Latina. El 59,27% de ellas se realizó en Brasil, el 40,61% en Argentina y sólo el 0,12% en Chile. En los dos primeros países, el actor que estuvo invirtiendo muy fuerte fue Sinopec, una de las empresas petroleras más grandes del mundo, que adquirió Repsol YPF en Brasil y Occidental Argentina, ambas por un valor de US$ 9.609 millones, el 62% del capital chino invertido en esos 12 meses en la región.

Además, la China National Offshore Oil Corporation (CNOOC) compró en mayo de 2010 el 50% de las acciones de Bridas Corporation por US$ 3.100. Bridas, en tanto, adquirió en noviembre de 2010 Pan American Energy por US$ 7.059 millones y en marzo de 2011 compró Exxon Movil Argentina por US$ 700 millones. "Nuestra visión sobre las perspectivas futuras de inversiones chinas en la región es optimista", añadió Deloitte.

Pero esas cifras no quedan ahí. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), China tiene proyectos de inversión por US$ 22.740 millones en América Latina y que empezarán a realizarse este año. La Cepal sostiene que el gigante asiático ya se convirtió en el tercer inversor en la región: de los US$ 112.634 millones que se invirtieron en 2010, 17% provenía de Estados Unidos, 14% de Holanda y 13% de China. Se trata de un avance explosivo, ya que durante las dos décadas anteriores las inversiones de China en Latinoamérica apenas llegaron a US$ 7.336 millones. Aunque comparativamente marginal, China también ha entrado en Perú, Costa Rica, México y Colombia.

Todo esto es una confirmación de que China, la segunda mayor economía del mundo, se ha convertido en un socio comercial estratégico para un número importante de economías latinoamericanas, ante el voraz apetito por materias primas clave para su industria manufacturera. Incluso, el país asiático ha ganado una importante participación en los flujos comerciales de la región, al tiempo que EE.UU. y la Unión Europea van perdiendo presencia relativa.

Se trata de un escenario impensable hace sólo dos décadas, cuando China no implantaba las reformas económicas que lograron su despegue económico y cuando América Latina (en los años de la Guerra Fría y de los enfrentamientos Washington-Beijing) era territorio controlado principalmente por compañías estadounidenses y, en menor medida, europeas. Pero los cambios en el gigante asiático, en el orden mundial e incluso en América Latina hicieron posible esta nueva realidad.

Contrato de exclusividad con Río Negro

 

El interés chino no es solo petrolero. También necesitan obtener productos alimenticios lejos de sus fronteras y están dispuestos a ir a buscarlos donde sea. La empresa estatal china Heilonggjang Beidahuang State Farms Trade Group, la mayor productora de alimentos del país asiático (abastece al 11% de la población china), firmará un convenio con el gobierno provincial de Río Negro, en Argentina, que tiene como objetivo primordial la producción de granos y hortalizas, y en el que se prevén inversiones por US$ 1.500 millones en 10 años.