Jóvenes exigentes
08/07/2011
Vamos bien: los jóvenes uruguayos no son sumisos. Exigen, lo que es fundamental para construir una sociedad con perspectivas de futuro. Según un informe de Deloitte el 43% de quien busca trabajo, pone exigencias y no acepta cualquier tipo de trabajo.

Fuente:  www.larepublica.com.uy   Fecha:  08.07.2011

Las causas de esta actitud, que no están en el informe, muestran que los muchachos saben que hay posibilidades de trabajo y por eso exigen, lo que está bien. A la vez aumentan las dificultades de las empresas para contratar personal calificado.

El informe de Deloitte divulgado en la víspera reseña que en el último quinquenio se ha observado un aumento persistente de los desocupados que buscan trabajo con determinadas condiciones.

Estos pasaron de representar el 33% en 2006 al 43% en 2010. Los jóvenes aparecen como los más exigentes, ya que el 60% de los que buscan trabajo manifestaron requerir determinadas condiciones para aceptar el puesto. Esto, dice el informe, resulta consistente con la idea de que una parte relevante de la desocupación actual es de carácter "friccional", es decir que permanecen desocupados como parte del proceso natural de cambio de trabajo, mientras encuentran una oferta que colme parte de sus expectativas.

Dentro de las exigencias esgrimidas destacan que casi la mitad busca un trabajo acorde a su experiencia y conocimientos, mientras un 35% busca opciones de baja carga horaria. Algo llamativo es que tan solo un 8% plantea condicionantes de tipo salarial como condición determinante.

Estamos, entonces, ante una nueva realidad, que muestra la marcha de los tiempos modernos y que pone en duda si realmente hay o no una visión empresarial que sale a la "captura" de la muchachada. Lo cierto es que hoy estamos ante una exigencia creciente de la sociedad, que no está dispuesta a vender su fuerza de trabajo bajo cualquier condición.

Si bien no hay un estudio científico sobre las causas de este comportamiento, que no jerarquiza lo salarial pero sí otros factores del mundo del trabajo, se puede afirmar que es imprescindible estudiar a fondo este fenómeno.

Nos atrevemos a adelantar una opinión: los muchachos y muchachas saben que la mejora salarial nunca será sustancial, pero quieren espacios para poder estudiar, practicar deporte o utilizar de la mejor forma el tiempo libre. No creemos que entre estos "exigentes" estén los que no trabajan y estudian, pero seguramente están los que estudian salteado, a un ritmo lento, que quieren no solo una mejor quincena, sino también una perspectiva mejor de superación.

El Ministerio de Trabajo está haciendo, en este sentido, un gran esfuerzo de comprensión de la realidad mediante las jornadas que ha denominado Diálogo Nacional por el Empleo, que por cierto han tenido un muy buen éxito, a pesar de cierta renuencia del sector empresarial.

Comprender estos nuevos fenómenos es imprescindible para mejorar la calidad del trabajo y de vida de los uruguayos. Si se logra avanzar en este sentido, se podrán trazar políticas de largo aliento en el mundo laboral, que permitan un nuevo clima social imprescindible para impulsar el desarrollo. Si bien el Estado puede hacer mucho en este rubro, las cámaras empresariales y los sindicatos siempre tendrán la última palabra, sin dejar afuera a la Universidad de la República y a la UTU, que son los que deberían tener un mayor conocimiento de las angustias de sus estudiantes y de sus nuevas formas de expresión cultural.