Lecciones que dejan la caída de las expectativas de los CFOs en Estados Unidos"
20/10/2011
Trimestralmente Deloitte realiza la encuesta denominada “CFO Signals” entre los CFOs (directores financieros) de las empresas más grandes e influyentes de Norteamérica, con el propósito de dotar a la comunidad de negocios de tendencias útiles para la toma de decisiones. Creemos importante que en nuestro medio se conozcan los resultados de esta encuesta dado que lo que los directores financieros del país líder del mundo están pensando y haciendo puede servir de ayuda a los directores financieros de empresas argentinas.

Fuente:  www.puntobiz.com.ar  Fecha:  20.10.2011

Los resultados de las cuatro encuestas trimestrales del año pasado y de las dos primeras de este año correspondientes al primero y segundo trimestre demostraban que se necesitaban muchas malas noticias para amortiguar el optimismo que tenían los directores financieros de las compañías más grandes de América del Norte. Sin embargo, en este tercer trimestre finalmente sucedió y de una manera dramática.

Los efectos combinados de la oferta de deuda de los Estados Unidos, la baja en la calificación de los bonos del Tesoro de ese país por parte de Standard & Poor’s, el aumento de los problemas de deuda soberana en la eurozona, el malestar económico global, y las luchas de los gobiernos para encontrar soluciones sacudió claramente a los directores financieros en este tercer trimestre, convirtiendo el sentimiento sólidamente hacia la dirección del pesimismo, por primera vez en los últimos dos años.

Si bien hubo una sensación de presentimiento del mal clima actual en la encuesta del segundo trimestre de este año (en esa oportunidad el número de pesimistas creció a un nivel casi coincidente con el número de optimistas), los directores financieros todavía preveían proyecciones financieras bastante positivas. Además, una parte sustancial de ese pesimismo en ascenso parecía atribuible a la creciente preocupación sobre errores internos en sus organizaciones sobre la manera en que habían elaborado sus estrategias de crecimiento (demasiado optimistas).

Como se mencionara anteriormente, el péndulo osciló en este trimestre hacia el claro pesimismo dominante entre los CFOs por los factores externos, especialmente las condiciones económicas imperantes en los Estados Unidos y Europa, tema dominante en la lista de las preocupaciones más apremiantes de los directores financieros. Además, las proyecciones de ingresos, ganancias, inversiones en bienes de capital, y contratación de personal disminuyeron considerablemente en este tercer trimestre.

A pesar de su creciente preocupación, los directores financieros parecen pragmáticos y se muestran centrados en soluciones tanto a corto como a largo plazo.

La agitación de este trimestre parece haber generado nuevamente una significativa atención de los CFOs hacia temas inmediatos como la obtención de capital y la gestión del rendimiento operativo, aunque una gran parte de ellos siguen siendo requeridos por sus directores ejecutivos (CEOs) a centrarse principalmente en los esfuerzos estratégicos (el largo plazo, desde la definición de la estrategia como su ejecución completa a lo largo de la empresa).

Es por ello que a la creciente lucha del día a día de los CFOs por las circunstancias actuales de los mercados se suma este enfoque estratégico que los CEOs le está exigiendo a un nivel cada vez más creciente de CFOs, lo cual hace que estos últimos se vuelquen con mayor dedicación al monitoreo del macro-ambiente de negocios. La situación de las deudas soberanas es el centro del análisis de este trimestre, y los directores financieros abrumadoramente mencionan que el control de los déficits de los países es esencial para el éxito empresarial. También parecen dispuestos a contribuir, literalmente, a ese éxito. Más de la mitad (55% de los directores financieros encuestados) hizo suya la opinión de Warren Buffett sobre que sería aceptable que sus tasas de impuestos personales suban como parte de una solución integral para la reducción de los déficits.

Adicionalmente, los resultados de la encuesta de este tercer trimestre muestran las siguientes conclusiones más relevantes:

Las expectativas finalmente sucumben ante la persistencia de los problemas económicos
El aumento en el pesimismo evidente en el trimestre anterior fue aún más difícil de pasar por alto en este trimestre. Más del 60% de los directores financieros manifestaron un mayor optimismo en el primer trimestre de este año, pero el número se redujo a 40% en el trimestre pasado (su nivel más bajo en los últimos 15 meses) y a sólo el 29% en este trimestre. Por otra parte, el pesimismo subió de 16% en el primer trimestre a 32% en el trimestre pasado, y ahora registra un alarmante 53%. Esto significa que el optimismo neto (la diferencia entre los más optimistas y los que menos), que había caído a sólo 8 puntos porcentuales en el trimestre anterior, en este trimestre es de 24 puntos porcentuales negativos.

El objetivo sigue siendo el crecimiento, si bien con expectativas más acotadas
En los últimos trimestres anteriores al tercer trimestre de 2011, una parte creciente de los directores financieros había dicho que el enfoque estratégico de sus empresas estaba mayormente relacionado con el crecimiento antes que con la reducción de costos. En la última encuesta los CFOs dicen que todavía la mitad de su enfoque estratégico está en el crecimiento de las ventas, pero la reciente agitación económica mundial podría reducir sus planes de inversión. Mientras se espera que el crecimiento interanual de la inversión en bienes de capital sea positivo en el orden del 8%, esta expectativa actual muestra una disminución significativa respecto de las previsiones de 10,7% y 11,8% que se estimaba en los dos trimestres previos. Además, las proyecciones nacionales de contratación de personal en Estados Unidos cayeron de un bajísimo 2% en el trimestre pasado a un triste 1,2% en este tercer trimestre.

Un camino más lento de crecimiento: más borroso y lleno de baches
Según los CFOs encuestados, existe una multitud de factores que complican la transición hacia el crecimiento. No es de extrañar obviamente que la volatilidad económica sea la principal preocupación de los CFOs en este trimestre. Casi el 45% de los encuestados manifiesta que los problemas económicos son el riesgo más preocupante, en tanto un tercio de los CFOs dice que su compañía vislumbra ahora la recesión como el escenario más probable en los próximos años. Más de la mitad dice también que la última crisis económica mundial llevó sus expectativas financieras a disminuir.

No todos los obstáculos y riesgos son externos
Mientras que los factores externos dan motivo de preocupación a los CFOs, también están sustancialmente preocupados por sus capacidades para establecer y ejecutar sus estrategias. Dos tercios de los directores financieros dicen que están al menos un poco preocupados de que sus estrategias no se encuentren suficientemente bien definidas y claras, en tanto el 28% indica una gran preocupación al respecto. Finalmente, más de la mitad de los directores financieros dicen que están al menos un poco preocupados por llegar a un acuerdo en torno a su estrategia, tanto con sus equipos de gestión como con sus inversores.

Proteger la base, pero también construir el futuro
La reciente extraordinaria volatilidad está claramente causando que las empresas tengan que afrontar el cambio y la incertidumbre en múltiples frentes. Y como estas presiones crean la necesidad de asistencia más amplia y profunda de los CFOs y sus equipos financieros, el resultado es que a menudo compiten entre sí la creciente demanda de conocimientos financieros especializados y experimentados y una limitada oferta de tales recursos en el mercado.