Londres 2012: ¿quién controla la información en los Juegos Olímpicos?
24/07/2012
¿Quién se encarga de que todos los atletas estén a la hora prevista en el estadio olímpico de Londres 2012 para competir? ¿

Fuente: http://noticias.lainformacion.com

Quién evita que se manipulen los resultados deportivos? ¿Quién vela por que no se filtren los datos personales de las autoridades que acuden a los Juegos Olímpicos? ¿Quién facilita que la información sobre los JJ.OO. llegue en tiempo real a la otra punta del planeta? De todo esto, y más, se encarga el grupo internacional de Tecnologías de la Información ATOS.
 

Si al conjunto de la población mundial le preguntasen por la función del grupo internacional de Tecnologías de la Información ATOS, la aplastante mayoría se encogería de hombros. Ni idea. Tanto los que van a seguir los Juegos Olímpicos de Londres 2012 como los que no. Es más, incluso muchos de los atletas que van a competir en los JJ.OO. tampoco sabrían qué responder, y tanto los espectadores como los atletas dependen de ATOS mucho más de lo que ni siquiera se imaginan.

"Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 van a ser los más interconectados de la historia. Hemos calculado que, más o menos, habrá 8.500 millones de sistemas conectados a Internet durante los Juegos. Son más que la población del mundo. Tenemos que proveer más información, más datos en tiempo real…" Así resume Patric Adiba, CEO del grupo internacional de Tecnologías de la Información Atos, el gran reto de su empresa para Londres 2012.

Si se habla de información en los Juegos Olímpicos hay que hablar de esta compañía porque controla toda la información que se produce durante los Juegos Olímpicos de verano e invierno y también los Paralímpicos desde que recibiese el encargo para los JJ.OO. de Barcelona de 1992. Experiencia, si duda, tiene, y la necesita porque la tarea es muy compleja.

En Atos han calculado que la página web de Londres 2012 recibirá 12.000 millones de visitas, que se conectarán 100 millones de tablets, 400 millones de PC's, 450 millones de smarthphones, habrá 4.000 millones de espectadores por televisión... A todas esas personas les tiene que llegar la información incluso en tiempo real. Atos se encarga de que todo esto sea posible.

"Los espectadores van a consumir los Juegos de manera muy diferente. Antes, el primer medio era la televisión. Ahora es la televisión, los móviles, los socialmedia… La gran dificultad es ésta. Son los Juegos más conectados, tenemos que proveer más información, más datos en tiempo real… Ése va a ser el gran reto de los Juegos de Londres: la hiperconectividad", declara Adiba.

La seguridad en los JJ.OO.

Al mismo tiempo, esta empresa también vela por la seguridad informativa de los Juegos, otra de sus misiones e igual de importante que la anterior. Los datos de las acreditaciones, por ejemplo, los tiene ATOS, y son los datos de los atletas y sus entrenadores, los periodistas, los principales mandatarios del mundo... Cada uno con unas características diferentes de acceso, privilegios y con movilidad por diferentes áreas. Tiene que controlarlos y evitar que un pirata informático se haga con ellos, o que un empleado los filtre por accidente.

"Para tener una acreditación, cada miembro de la familia olímpica tiene que pasar por el proceso de acreditación. Ya sea el primer ministro británico o el rey de España o el presidente del Comité Olímpico Internacional. Por eso, tenemos datos muy sensibles, personales, etc. Nuestro foco es proteger esos datos", comenta el CEO de ATOS.

Otro ejemplo que señala el propio Adiba: "Los resultados. Que nadie pueda entrar y cambiar el resultado de los 100 metros (lo proporciona Omega, cronometrador oficial de los JJ.OO. y 'partner' -socio- de ATOS) o modificar algún dato de un atleta". También, que los atletas tengan acceso informático a su calendario particular, su horario de entrenamientos y pruebas. Si alguien lo alterase, podría producirse un pequeño caos. Basta con imaginar atletas llegando tarde a entrenamientos o peor aún, pruebas, por un sabotaje informático que alterase los horarios.

El CEO da otro dato que habla de la ingente información que manejan. "En Pekín tuvimos 16 millones de eventos por día. Son 200 cosas por segundo solamente en el tema de seguridad. Pasan muchísimas cosas y hay que tomar las decisiones adecuadas en el momento adecuado". Por temas de seguridad no hay que pensar sólo en piratas informáticos porque afectan a cuestiones tan dispares como que alguien pierda su acreditación, que una autoridad vaya a llegar tarde o el control de los registros deportivos. Además de los 'hackers', claro.

Así lo explica Adiba: "Nuestro foco no es el ciberterrorismo y los ataques. Simplemente, que los datos estén protegidos y que antes de modificar un dato haya un proceso correcto, que no se puedan extraer o robar datos. O vigilar que nadie cometa un error humano de las 3.500 personas que empleamos. Ésa es la preocupación del día a día. Cada vez que vemos algo que no es normal, desconectamos el aparato o el sistema. Ataque, fallo humano o error tecnológico, para nosotros es lo mismo".

Un trabajo que empieza años antes

Toda la información pasa por Atos o depende de esta compañía porque es la encargada de coordinar a los diferentes 'partners' (socios) relacionados con el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos. Adiba explica este largo proceso en el tiempo por fases:

"Normalmente, empezamos cuatro o cinco años antes de los Juegos. Estuvimos aquí en Londres hace cuatro años con un equipo que ha ido creciendo. Empezó con tres personas y acabaremos con 3.500. Es todo en tema de planificación. La primera fase es una fase para entender lo que es diferente en Londres comparado con otros Juegos, con Vancouver, Pekín, Atenas…", comenta el directivo.

"Una vez que entendemos qué es lo diferente y qué es lo parecido, tenemos un plan día por día de lo que va a pasar en los próximos cuatro años, y este plan lo compartimos con los los otros ‘partners’, que hay como 15 compañías que integran esto para que funcione. Unos son ‘partners’ globales como Panasonic, Samsung… y otros son más locales como Brittish Telecom, por ejemplo", continúa.

Pruebas para comprobar el sistema

"Este plan se comparte, nuestro rol es compartirlo y asegurarnos de que cada uno haga lo que tiene que hacer en cada momento, y es casi al día. Para que esto funcione tenemos que monitorizar y seguir que efectivamente cada uno de los actores hace lo que tiene que hacer. A partir de ahí, hay toda una fase de desarrollo donde vamos a desarrollar lo que es específico de Londres", comenta.

"Probamos durante un año y medio absolutamente todo. La última prueba se llama TR2, Technical Rehearsal 2, y en ella simulamos los días más intensos de los Juegos. Vamos a coger datos de Juegos anteriores y vamos a jugar con esto. Ponemos en los sistemas todos los resultados y durante este tiempo hay un equipo de 100 personas que va a crear problemas para ver si la gente, los sistemas y los procesos están listos para empezar los Juegos. Es la última prueba donde probamos realmente, en tiempo real, cada tipo de escenario que puede pasar. Vamos a simular 700 escenarios de problemas: sistemas que se caen, personas que no llegan a tiempo… Todo lo que pueda pasar u ocurrir para ver si la respuesta es correcta", explica.

En total, ATOS emplea más de 200.000 horas en pruebas para que todo esté listo para la ceremonia de apertura de los JJ.OO.

El flujo de la información y la tecnología

ATOS también tiene mucho que decir en la transmisión de la información durante el mayor acontecimiento deportivo del mundo. Para los comentaristas, por ejemplo, Atos pone a su servicio (previo pago) un sistema, Comentator Information System (CIS), que permitirá, por primera vez, "comentar a distancia como si el comentarista estuviera en el estadio. Puede estar en Río de Janeiro, en Buenos Aires o en otro país, que tendrá un sistema de datos por el que en 300 milisegundos recibirá la información en tiempo real como si estuviera en el estadio. Eso es nuevo. 300 milisegundos es el límite de lo que percibimos como tiempo real", dice Adiba.

El avance de la tecnología también crea problemas a Atos porque los nuevos aparatos cada vez salen más rápido y la información debe ser compatible con los mismos. "Nuestro rol no es estar a la última, es estar con cosas que funcionen. A lo largo de los cuatro o cinco años de desarrollo del proyecto, se define qué tecnología vamos a cambiar, qué tecnologías son obsoletas, qué tecnologías nuevas. Una vez que se decide, congelamos absolutamente todo. No se introduce nada más nuevo 18 meses antes de los Juegos porque después pasamos todo el tiempo probando y no podemos arriesgar", explica el directivo de ATOS.