La mitad de los presupuestos de TI no incluyen los costes energéticos
06/04/2010
Más de la mitad de las empresas afirma que tiene en cuenta todos los gastos asociados a una tecnología antes de invertir en ella, pero también la mitad no incluye contabilizar los costes energéticos cuando planean los presupuestos destinados a las TI.

Fuente:  www.computing.es    Fecha:  06.04.2010

Esta es la principal conclusión extraída de un reciente estudio de Avanade, -la compañía de servicios tecnológicos creada conjuntamente por Microsoft y Accenture-, que indica también que aproximadamente un cuarto de los entrevistados citaron el consumo energético entre sus tres costes tecnológicos más importantes por año. Asimismo, más de la mitad están evaluando este consumo como al menos uno de los criterios a tener en cuenta para optar por el cloud computing.

Según el informe, hay una clara diferencia en las políticas energéticas dentro de los departamentos de TI. Efectivamente, las empresas reconocen que el consumo energético es uno de los costes más altos, sin embargo, el 53 por ciento de los encuestados deben pensar que la electricidad es un recurso gratuito al no incluirlo en las partidas presupuestarias.

“En el mercado tecnológico de hoy en día, las empresas han constreñido sus presupuestos capitales y sus recursos de TI para mantener la rentabilidad mientras se mejora la calidad del servicio con estos recursos limitados”, explica Tyson Hartman, CTO de Avanade. “Una firma de investigación y análisis de TI estima que en los próximos años, la mayoría de los centros de datos empresariales gastarán en energía tanto como lo hacen en infraestructura de hardware. Por tanto, las compañías necesitan empezar a considerar opciones más limpias como la virtualización de servidores o el cloud computing para poder ajustar sus presupuestos de TI más adecuadamente para reprimir estos crecientes costes”.

Este estudio, conducido por Kelton Research, también manifiesta que actualmente las empresas no miden el consumo energético y que no es una prioridad para ahorrar dinero. Sólo el 26 por ciento afirma que reducir el uso de electricidad es un mandato corporativo para no gastar.