Muchos deberes para el sector turístico.
25/05/2011
JORDI SCHOENENBERGER Y DAVID RODRÍGUEZ. SOCIO Y DIRECTOR DE DELOITTE RESPECTIVAMENTE. El presente año para el sector turístico español es complejo por cuanto los retos que afronta nuestra industria son muy relevantes pero esperanzador porque el sector prevé un crecimiento en la demanda agregada relevante y sostenida para los próximos años.

Fuente:  www.diariodemallorca.es   Fecha:  25.05.2011

Para aprovechar dicha demanda y ganar cuota global de mercado se debe seguir profesionalizando la oferta a través del esfuerzo empresarial pero también con el apoyo de iniciativas de colaboración público-privada en las materias de ordenación del destino; hay que reforzar la orientación a valor versus ocupación/ precio con el fin de ser un operador muy competitivo en precio en el segmento estratégico objetivo; se debe seguir tendiendo plataformas de acercamiento a los clientes como vehículo de vinculación; y adoptar una actitud proactiva para capitalizar las capacidades demostradas por el empresario español turístico en los segmentos crecientes de nuevos perfiles de turistas.


"Expectativas 2011", informe anual de Deloitte que analiza la situación actual y las claves para el éxito de la industria hotelera a largo plazo, muestra que se está trabajando en buena parte de los retos anteriores. Los esfuerzos para adaptar la oferta a las crecientes demandas del huésped y a sus anhelos de personalización, la inversión en redes sociales e incluso la sensibilidad por la criticidad de la tecnología en la comercialización, conocimiento del cliente y como enriquecimiento de la oferta, evidencian la madurez de nuestra industria. La reinvención que conllevan las redes sociales y las economías de escala asociadas a las tecnologías, anticipan la coexistencia de estrategias más adaptativas con otras más cautivadoras para los clientes; el camino está trazado pero la carrera competitiva en el nuevo escenario se encuentra en sus inicios.


El sector balear queda enmarcado en el contexto anterior aunque, como todo entorno insular, aporta la oportunidad de reforzar una oferta paquetizada de experiencias, combinando la riqueza de los recursos naturales con los de ocio, gastronómicos, históricos y otros. Para ello la iniciativa privada debe ser el motor, pero también los recursos públicos deben facilitar la tarea adoptando una actitud empresarial centrada en fomentar la calidad y las alianzas entre los agentes del sector, desarrollando iniciativas que faciliten una experiencia del cliente que respete los valores de un turismo maduro, responsable y respetuoso con su entorno. Una adecuada integración entre la experiencia, credibilidad y espíritu emprendedor demostrado por el empresario turístico balear junto con las capacidades vehiculares del entorno público, es esencial para reforzar con evidencias la competitividad de nuestro mercado.