Las multinacionales tiran del chip
03/03/2014
Capgemini, Informática El Corte Inglés o Madison fueron las primeras compañías en llegar y las que tienen su actividad plenamente asentada, con un total de 1.300 empleos.

 Fuente:  http://www.lne.es

Por su parte, los centros tecnológicos destinados a empresas de menor tamaño, como el edificio TIC de El Entrego o Casa Cuca, en Sama, han resultado ser, de momento, inversiones poco productivas.

El sector tecnológico lleva años perfilándose como el principal sustituto de la minería en las Cuencas y, especialmente, en el valle del Nalón. Sin embargo, están siendo las multinacionales y las grandes empresas las que han podido asentar su producción en las comarcas mineras.

Capgemini, Informática El Corte Inglés o Madison fueron las primeras compañías en llegar y las que tienen su actividad plenamente asentada, con un total de 1.300 empleos. Por su parte, los centros tecnológicos destinados a empresas de menor tamaño, como el edificio TIC de El Entrego o Casa Cuca, en Sama, han resultado ser, de momento, inversiones poco productivas. Ambos inmuebles, que tuvieron un coste de 6,4 millones de euros (5,6 la construcción del de El Entrego y 843.000 la restauración del langreano), se encuentran vacíos, tras el cierre de la empresa vasca B2B. En El Entrego, eso sí, se espera que a lo largo de este año se instale el Centro de Nanotecnología y Nanomateriales (CINN).

Son las empresas de mayor tamaño y las que ya poseían amplia experiencia en el sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) las que, por el momento, se han asentado y están teniendo éxito. Las primeras en llegar fueron Informática El Corte Inglés y Capgemini. La primera tiene 120 trabajadores en las antiguas escuelas de Blimea, y otros 50, aproximadamente, en el polígono de Valnalón, donde se digitalizan documentos. Por su parte, la multinacional francesa Capgemini cerró el pasado ejercicio con 646 empleados, y prevé ampliar su plantilla hasta las 716 personas a finales de este 2014. Relacionadas con este sector, pero especializadas en telemarketing y servicios de atención al cliente están las firmas Madison, con unos 450 trabajadores, y el grupo TKS, con un centenar de empleados. Ambas compañías se encuentran, como Capgemini, en el polígono de Valnalón.

Las empresas de tamaño medio y pequeño del sector TIC son las que, por el momento, no acaban de cuajar. La principal apuesta del Principado de Asturias para atraer a este tipo de compañías a la comarca, el edificio TIC de el pozo Entrego, se encuentra actualmente vacío. La firma B2B, que primero estuvo en Valnalón (luego dejó Langreo para irse a San Martín), cerró sus puertas recientemente, dejando en la calle a 40 personas. Ahora está prevista la llegada del Centro de Nanotecnología y Nanomateriales, que se dedica a la investigación de nuevos materiales, con medio centenar de empleos. El CINN depende, principalmente, de otra sociedad con gran experiencia y prestigio, como es el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), aunque también tiene el apoyo de la Universidad de Oviedo y del Principado.

Hasta que se instale el CINN, el edificio TIC de El Entrego permanecerá vacío. En su día supuso una inversión de 5,6 millones de euros procedentes de los fondos mineros. Dinero del carbón para impulsar el sector del ratón, de la tecnología. Además, habrá que invertir otros 600.000 euros para adecuar una parte del inmueble a las necesidades del CINN. El edificio cuenta con espacio para poder albergar, en total, a unos 450 trabajadores. El inmueble, eso sí, acoge distintos tipos de actividades, como cursos y talleres.

El segundo centro dedicado a pequeñas empresas TIC que se encuentra completamente vacío en la comarca es Casa Cuca. El histórico inmueble, situado en el centro de Sama, frente al Ayuntamiento, llegó como máximo a tener dos de sus once despachos ocupados. La primera de estas empresas, dedicada a la comunicación, dejó el local a mediados de 2012. Unos meses más tarde fue una empresa dedicada a las páginas web la que dejó de trabajar en Casa Cuca. Este edificio, construido en 1914, fue reformado en 2010 con una inversión de 843.000 euros. El inmueble celebra, de esta forma, su centenario completamente en desuso. En los últimos meses tan sólo se abrió unos días como punto de información catastral para los vecinos. Los costes del alquiler de una oficina en Casa Cuca eran relativamente elevados, sobre todo teniendo en cuenta que se abrió y se sacaron a concurso los locales en plena crisis.