El 80% de las decisiones de compra está en manos de las mujeres
10/03/2011
Las mujeres se convertirán este año en la ventaja competitiva de las economías e invertir en ellas producirá un efecto de “dividendo de género” que puede verse reflejado en un aumento de las ventas, mercados expandidos y en una mejora en la contratación y retención de talento clave.

Fuente:  www.elcomercio.com   Fecha:  10.03.2011

Así lo señala el reciente informe de Deloitte: “The Gender Dividend: Making the Business Case for Investing in Women”. De acuerdo con el estudio, las mujeres controlan aproximadamente 20 billones de dólares del gasto total de los consumidores y hacen o influencian hasta el 80% de las decisiones de compra.

Solamente en los Estados Unidos, el número de mujeres con sueldo de seis cifras está aumentando el doble que los hombres. En este contexto, las empresas necesitan entender las preferencias de las mujeres y cómo hacer para entenderlas como consumidores.

El informe apunta que el 80% de las mujeres sienten que los vendedores de inversión no entienden sus necesidades y el 50 % sienten lo mismo de los vendedores de productos de la salud y comida. Dado el poder del consumidor mujer, estos niveles de malestar pueden disminuir la competitividad.           

Además de consumidoras, su rol de generadoras de valor es clave, de acuerdo con los técnicos de Deloitte que destacan que las economías deben aprovechar todos los recursos de talento ya que se avecina una población que envejece y una escasez de mano de obra calificada.

Greg Pellegrino, líder Global de Sector Público de Deloitte Touche Tohmatsu Limited, dice que “el papel que juegan las mujeres puede afectar la competitividad económica, la salud fiscal, como también la estabilidad sociopolítica. Los países tienen que tomar acciones específicas hacia la rectificación de cualquier brecha o deficiencia que puedan tener. En última instancia, los países que reúnan talento femenino dentro de sus fronteras van a ser más competitivos”. 

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, desde 1995, reducir la brecha entre el empleo masculino y femenino representó la mitad del crecimiento de la tasa de empleo total de Europa y una cuarta parte del crecimiento económico. En Latinoamérica, las mujeres que trabajan ayudaron a bajar la tasa de pobreza para los hogares de dos personas a 26% del 40 % en 2007.

Pellegrino añade que “el modelo operativo actual de la mayoría de las empresas es el de pensar el talento como un costo y a las mujeres como un nicho.
Las compañías necesitan dejar atrás esta forma de pensar y responder a la actual economía basada en el conocimiento, donde las mujeres son esenciales para la prosperidad económica”, agrega.