El 87% de las empresas invierte ya en la verificación de la calidad de sus aplicaciones informáticas
03/11/2011
Según el estudio, la adopción del entorno cloud y asegurar la calidad de las aplicaciones de negocio despuntan como las más claras tendencias de las empresas para hacer frente, desde la tecnología, a la actual situación de recesión económica.

Fuente:  www.cibersur.com   Fecha:  03.11.2011

 La calidad de sus aplicaciones informáticas y la adopción de cloud computing son las dos grandes tendencias de las empresas a la hora de invertir en sus departamentos de tecnologías de la información. Estas son las principales conclusiones del tercer informe anual editado por Sogeti, Capgemini y HP  que analiza la evolución de la calidad y el testing dentro de las organizaciones, así como las   directrices básicas que definen sus estrategias en tecnología.

El informe, denominado World Quality Report, está basado en entrevistas realizadas a más de 1.200 Directores Generales y de Tecnología en todo el mundo, incluido España, y revela que las empresas están invirtiendo en modernizar sus infraestructuras tecnológicas como fórmula para hacer frente a la actual recesión económica, frente a la opción de destinar dinero a mantener sistemas obsoletos y redundantes.

En este sentido, y según el informe de Sogeti, Capgemini y HP, la preocupación por la calidad de las aplicaciones ha crecido considerablemente durante el último año, ya que actualmente sólo el 13% de las empresas no contemplan aún presupuestos para esta práctica. Respecto a la adopción de cloud computing, declaran hacerlo para reducir la complejidad de sus infraestructuras, recortar costes y responder rápidamente a las necesidades cambiantes del negocio.

Referente al tema de la calidad de software, y según el World Quality Report, el 37% de las empresas han incrementado sus presupuestos destinados a esta actividad y a la realización de pruebas de software; un 35% lo han mantenido estable frente a reducciones en otras partidas; y un 5% lo han incrementado notablemente. Esta tendencia es similar para todo tipo de compañías, pero varía según las zonas geográficas. Así, China y Brasil aparecen con los mayores crecimientos presupuestarios (83% y 56%, respectivamente), ya que los mercados emergentes contemplan la calidad como una variable estratégica.

Por otra parte, y según el estudio, las razones que esgrimen las compañías para invertir en calidad y testing se centran básicamente en el negocio, y más concretamente en las pérdidas financieras asociadas a fallos de los sistemas o a disponer de una tecnología incapaz de responder a la creciente competitividad de los mercados. En este sentido, según el informe, el 29% de las empresas invierte en calidad y testing para asegurar que la tecnología de la empresa esté alineada con los objetivos del negocio. Un 28% lo hacen para impedir las pérdidas financieras asociadas a fallos y caídas de los sistemas, y un 20% para acelerar la disponibilidad de servicios y protección de la imagen de marca.

Por sectores, los que más están invirtiendo son: energía y utilities, salud e investigación científica y telecomunicaciones. Por su parte, los menos preocupados por la calidad son: retail y consumo, distribución y administraciones públicas, aunque las previsiones son que este último sector invertirá su tendencia durante los próximos años.

Por su parte, el sector financiero, a pesar de la crisis que está atravesando en los últimos años, declara seguir invirtiendo en seguridad. Así el 35% de las entidades afirma destinar entre un 26% y un 50% de estas inversiones al cumplimiento de leyes locales sobre protección de datos sensibles.

Mayor profesionalización de las actividades de calidad y testing

Una de las demostraciones más palpables de la importancia de la calidad y el testing para las empresas es la tendencia en tres aspectos claves de esta actividad. Por un lado una mayor profesionalización de los responsables encargados de gestionar los datos que van a ser utilizados en las pruebas de software, por otro, el incremento del grado de automatización a la hora de hacer pruebas de software y el tercero, el uso cada vez más extendido de estándares para ejecutar el proceso de pruebas 

Centrándonos en la gestión de los datos que van a ser usados para hacer pruebas, una de las fases más críticas en esta actividad, el 30% de las empresas ya disponen para ello de ingenieros expertos en calidad, y un 29% asegura disponer ya de equipos especializados. Por otra parte, sólo el 14% de las organizaciones declaran que aún hacen recaer esta responsabilidad en los administradores de sus bases de datos.

Por otro lado, más de la mitad de las empresas afirma utilizar ya soluciones para realizar pruebas automatizadas de su software, básicamente para reducir el tiempo y el coste de las pruebas de regresión (encargadas de comprobar que las nuevas aplicaciones o funcionalidades que desarrolla una organización trabajan correctamente con el resto del sistema, o bien que éste último no tiene malfuncionamientos debido al nuevo desarrollo).

Por otra parte, y en cuanto a la estimación de las pruebas de software (planificación y previsión de los recursos y presupuestos que se les asignan), un 37% de las organizaciones declara que han desarrollado internamente herramientas de estimación y un 22% ya usa estándares de la industria para realizarlas, como es por ejemplo TMap® (Test Management Approach), desarrollado por Sogeti. Frente a estas estrategias, un 14% aún estima cómo se comportará un nuevo desarrollo basándose en experiencias anteriores y sin utilizar ninguna metodología científica. 

China y Europa del Este candidatos a liderar el outsourcing de la calidad frente a India

Por último, el “outsourcing” sigue siendo la tendencia clara a la hora de desarrollar las actividades de calidad y testing por parte de las empresas, y va a continuar siéndolo. Según el World Quality Report, el 69% de las empresas declara preferir esta práctica, y este porcentaje aumenta hasta el 86% en organizaciones con menos de 500 empleados. Aunque en un principio los costes laborales eran claves para elegir los lugares de outsourcing, ahora se tienen en cuenta otras razones como la formación y capacidad de los profesionales, de ahí que durante el pasado año, China y Europa del Este sean los destinos preferidos para subcontratar estos servicios, frente a la opción tradicional de India. Según el informe de Sogeti, Capgemini y HP, China se ha convertido en el lugar preferido para el offshore de calidad en los mercados de fabricación, energía y empresas de servicios públicos. Por zonas geográficas, las empresas norteamericanas eligen India (18%), China (12%) y Europa del Este (9%), mientras que Europa occidental se decanta por Europa del Este (12%), seguido de China (7%).

En cuanto a las actividades más demandadas por las empresas a la hora de subcontratar servicios de outsourcing, el informe destaca el desarrollo con un 32%, seguido del diseño de aplicaciones y arquitecturas con el 25%; mientras que el 23% demanda diseño de estrategia de testing, el 20% testing de seguridad y el 18% definición de requisitos.

Los recelos hacia el cloud computing

A pesar del uso cada vez mayor del entorno cloud, el World Quality Report revela que las empresas continúan viendo riesgos en la nube, siendo el más señalado (55%), el de la seguridad. Tras él, la mayor preocupación es el rendimiento (37%), seguido de la disponibilidad (31%) y la integración con la propia IT interna de las organizaciones (25%). Tras estos recelos, aparecen la no consecución de reducción de costes previstos (21%), la interoperabilidad (17%) y la falta de personalización (13%).

De nuevo, China y Brasil están entre los países con una adopción más rápida de la infraestructura cloud. De hecho, más de la tercera parte de la empresas chinas (37%) migrará entre el 11 y el 25% de sus aplicaciones a la nube el próximo año, y adicionalmente un 40% están preparándose para la migración. Frente a esta tendencia, en Estados Unidos el 24% y en Europa occidental el 18% señalan que no están interesados en migrar sus aplicaciones a cloud, mientras que en China solo un 1% hace esta afirmación y un 2% en Brasil.