«Ningún territorio puede permitirse el derroche de perder a sus titulados»
19/10/2011
El marco era el apropiado. De un lado, el rector de la Universidad de Oviedo. Del otro, el director de Innovación de la multinacional Indra, que iban, a continuación, a firmar la constitución de la Cátedra Indra para desarrollar tecnologías innovadoras en el ámbito de los sistemas en tiempo real. Una empresa puntera, la segunda compañía europea en su sector, que cuenta con 31.000 profesionales en 110 países y que mantiene desde hace años una estrecha vinculación con la hoy Escuela Politécnica de Ingeniería. No en vano el 97% de su personal de Gijón procede de las aulas del campus.

Fuente:  www.elcomercio.es   Fecha:  19.10.2011

A ellos, a unos y a otros, dirigió el consejero de Economía y Empleo el reto de cambiar un sistema productivo que no funciona y que obliga a los titulados a marcharse de Asturias. «Indra se define como una compañía global de tecnología, innovación y talento, y talento es, precisamente, lo que sobra en Asturias, ya que muchos de nuestros jóvenes, excelentemente formados, deben partir para ganarse la vida por el escaso dinamismo económico de la región. Ningún territorio puede permitirse semejante derroche de competencias», expuso José Manuel Rivero, en un guiño conjunto al empleador y al formador.

En esa misma línea argumental había expuesto previamente el concejal de Desarrollo Económico y Empleo la situación de los ingenieros, como él, que estudiaron «en una época en la que ser leyenda urbana y emigrar fuera de tu tierra en busca de salida laboral se convertía en práctica habitual entre los compañeros de promoción.
 
Desafortunadamente, más de una década después de nuestra salida de las aulas, la leyenda urbana continúa y se agranda sin que se hayan puesto en marcha actuaciones, como esta Cátedra, que ayuden a evitar que los estudiantes de nuestra Universidad se vean en la obligación de coger la maleta y cruzar la frontera».
 
Fernando Couto, sin embargo, atribuyó a los estudiantes universitarios «la responsabilidad de cambiar el actual modelo productivo, un modelo que se muestra ineficaz e impotente ante una situación de crisis que no se supo prever, que fue ignorada y ante la que las administraciones se muestran incapaces de aplicar medidas reales».
 
Retener el capital humano
 
Ese agente estudiantil habría que unirlo al empresarial y al universitario, a los que el consejero de Foro instó a resolver el problema. «¿Qué sentido tiene invertir en capital humano y no disponer posteriormente del retorno que debería suponer, obligando a nuestros jóvenes a convertir sus conocimientos en valor añadido lejos de su tierra? El sistema tiene una tara y es obligación de todos los agentes implicados trabajar para reconducir esta lamentable situación. Por el bien de los jóvenes licenciados pero, sobre todo, por el bien de Asturias».
 
En esa línea de actuación situó José Manuel Rivero la constitución de la Cátedra Indra, que se dedicará a dos tareas fundamentales: proyectos como el control de tráfico aéreo y ferroviario, la energía o las telecomunicaciones, y la formación de los alumnos de la Politécnica en sus laboratorios. Es el modelo Universidad-empresa alabado por todos. Desde el rector al director de Innovación de Indra. Vicente Gotor hizo hincapié «en la transferencia del conocimiento» y «en el estímulo del talento», y José Luis Angoso en «las tremendas capacidades que hemos visualizado en la Escuela, que nos permitirán crear soluciones».