Nuevo cómplice en las fusiones bancarias
25/10/2011
El estrechamiento de los márgenes financieros, en un entorno marcado por las nuevas necesidades de capital, la ardua competencia y la restricción crediticia exigen una constante reducción de costes, mayor flexibilidad, eficiencia y competitividad entre bancos y cajas.

Fuente:  www.cincodias.com  Fecha:  25.10.2011

Las entidades financieras precisan acceder a recursos tecnológicos de primer nivel sin que esto conlleve elevadas inversiones y garantizarse un rápido retorno de la inversión (ROI). A ello se suma la reciente rebaja de rating que han sufrido muchas de ellas, lo que encarecerá sus costes de financiación, y de forma especial los renovados requisitos de solvencia que la Autoridad Bancaria Europea (EBA) exigirá, con una nueva recapitalización que cubra su exposición a la deuda soberana de países en dificultades.

Ante este escenario, las fusiones entre entidades se suceden. Así, la externalización de los servicios financieros mediante asesoramiento permanente y consultoría estratégica, el denominado outsourcing financiero, emerge como una alternativa con un peso cada vez mayor en el sector.

Las empresas exigen a sus proveedores de servicios presencia a nivel mundial, que conozcan su sector de actividad y un personal laboral cada vez mejor cualificado. De hecho, las propias entidades participan en la creación de nuevos proveedores de servicios tecnológicos.

Belén Díaz, directora de la función financiera de PwC, considera que "el outsourcing puede ser una plataforma para dinamizar la integración posterior de nuevas entidades, bien motivadas por el proceso actual de consolidación del sector, bien por nuevas adquisiciones". En un exclusivo estudio de KPMG International, Francisco Uría, socio responsable del sector financiero, indica que "el impacto del cambio regulatorio sobre los modelos operativos podría constituir el principal factor potenciador de fusiones y adquisiciones, a la vez que las entidades bancarias realinean sus carteras y venden activos."

Entre los servicios ofrecidos a las entidades por parte de los proveedores de outsourcing, Pedro Arizmendi, de Ernst & Young, aclara que "ofrecen la posibilidad de convertir unos costes fijos en variables, dependiendo de la carga de trabajo demandada. Esta flexibilidad permite ahorros significativos, aunque la mayor ventaja viene derivada de la optimización que se realiza en todos los procesos externalizados".

Las entidades han ido evolucionando respecto a las partes del negocio que subcontratan. Pablo Montoliú, socio de KPMG, afirma que "en la externalización no solo se incluyen servicios de infraestructuras de tecnologías de la información, sino muchos otros procesos de back o de middle office. Un claro ejemplo son las aseguradoras, donde procesos como la contratación o gestión de siniestros son cada vez más a menudo externalizados".

"La tendencia es a convertirse en un socio más que en un simple proveedor de servicios, si bien el sector se ha caracterizado por sus reticencias a externalizar procesos de mayor valor añadido o más vinculados a su core business", concluye Díaz.

Una relación más estrecha

La oferta de servicios de los proveedores, así como las partes del negocio que las entidades deciden externalizar, han ido evolucionando y ampliándose. Belén Díaz, directora de PwC, destaca que "han ido adaptando su negocio para atender a las necesidades cada vez más demandadas de las entidades y poder dar respuesta a un entorno cada vez más competitivo, marcado por una fuerte presión en precios". Y augura un futuro halagüeño. "La mayor parte de las compañías se plantean incrementar su oferta de servicios durante los próximos 18 a 36 meses".

Arizmendi refleja esa evolución: "En un estadio inicial solo se externalizaban aquellos procesos considerados como no estratégicos, o core, y procesos de conversión de su información financiera, para ser adecuada a los formatos requeridos por el regulador local (Banco de España, CNMV). Si bien, actualmente cualquier proceso es susceptible de ser externalizado".

Díaz comenta que "en un primer momento, la externalización se aplicaba a áreas que no aportaban valor a las entidades". Pero la tendencia ha variado hacia "procesos del área de back office, recursos humanos, gestión de cobros, call centers, administración de cajeros y servicios cada vez más cercanos al negocio bancario".

Las cifras

4% anual es el alza prevista del outsourcing por DBK en los dos próximos años.

40% es la cuota de facturación de estos servicios en consultoría, señala AEC.

55% de las entidades redujeron sus costes de TIC en 2010, según Accenture.