El premio Accenture a Mymicroinvest consagra una nueva modalidad de banca sin bancos
04/03/2013
Mymicroinvest, una plataforma online de crowdfunding, la financiación no bancaria mutualizada por particulares, con sede en el Benelux y aspiración europea, acaba de ganar el premio a la innovación que concede la consultora Accenture.

Fuente:  www.redestelecom.es

Esta plataforma actúa como mecanismo de selección y financiación cooperativa de empresas nacientes, start-up. En una primera fase se someten los proyectos a votación y comentarios de la comunidad, tras la cual el emprendedor se hace una idea del interés despertado. En una segunda fase se trata de conseguir un inversor, business angel, dispuesto a costear el 50% del proyecto empresarial. En esta fase el inversor puede negociar su salida si en la tercera fase, la de aportaciones del público, se superan las cantidades estimadas de financiación.

Mymicroinvest ya ha puesto en marcha el portal 2houses.com, que pone en contacto y organiza a personas divorciadas, y que necesitaba 100.000 euros. Al final consiguió 123.000, invertidos por 148 inversores, la mayor parte de ellos con contribuciones inferiores a los 1.000 euros, y algún business angel poniendo 10.000.

Uno de los problemas a los que se enfrenta el crowdfunding son los permisos para captar dinero, que dependen de las autoridades financieras, Bancos Centrales y asimilados. En el caso de este portal innovador, el hecho de contar entre sus fundadores a José Zurstrassen, fundador de otros portales de éxito, Skynet y VMS Keytrade, ha influido a la hora de contar con la autorización oficial belga.

En Reino Unido, país que alberga a La City, la autoridad que regula los servicios financieros, FSA, ha aprobado este mes por vez primera que inversores “no profesionales”, es decir cualquier particular, invierta en crowdfunding, en concreto en la plataforma Crowdcube. La autorización no es baladí, ya que estos inversores podrán acogerse a los servicios de quejas y compensación de la FSA en caso de fraude o engaño.

Estos dos pasos resultan de gran relevancia para que el público confíe en estas plataformas. Crowdcube lleva ya dos años operando y ha cerrado financiación para 36 iniciativas, con un monto total de 5 millones de libras, alrededor de 5,8 millones de euros. La cantidad mínima a invertir es de 10 libras.

Los inversores deben conocer los riesgos, especialmente el de dilución a través de nuevas captaciones de capital, la falta de liquidez para poder vender las participaciones, el largo periodo de maduración de la inversión, la falta de dividendos, etc. Sin embargo, el crowdfunding está ganando popularidad, más aún con las restricciones de crédito de la banca.

Las autoridades habían autorizado hasta ahora las plataformas que captaban dinero, pero no directamente del internauta, sino de fiduciarios que gestionan el negocio en interés de los inversores. Una plataforma de este estilo es Seedrs. El Reino Unido, con el apoyo del Gobierno, aún a sabiendas de que todavía faltan años para que esta actividad de crédito nicho despegue, aspira a ser la potencia europea en este campo, en el que hay alrededor de 500 webs especializadas. Algunas consultoras han cifrado en algo más de 2.000 millones de euros el dinero captado por esta vía.

Otra fórmula utilizada es la de compensaciones o trueque de pago en especie contra dinero captado. Kickstarter es una de las especializadas en este campo, ofreciendo recompensas y descuentos a cambio del dinero aportado para los proyectos.

El Gobierno francés, al igual que el británico y belga, está interesado en promover esta modalidad de “financiación por la masa”. Esta modalidad comenzó como vehículo filantrópico y solidario para proyectos medioambientales y sociales, pero ahora casi el 80% del dinero captado es para negocios de actividad privada. En cualquier caso, la generosidad y la confianza siguen siendo los motores de este modelo de financiación. Incluso hay portales, como el francés KissKissBankBank, que ha conseguido dinero para la realización de cortometrajes de éxito, en los que los inversores no deben aspirar a conseguir retornos más allá de la gratificación de haber contribuido al desarrollo de, por ejemplo, un artista.

Los promotores de las plataformas, que viven de las comisiones, conscientes de que menos de la mitad de los proyectos presentados consiguen la inversión necesaria, buscan fórmulas para rentabilizar sus negocios, y la publicidad es una de ellas. Las compañías comienzan a interesarse en la relación de empatía que pueden conseguir estando presentes en las crowdfunding.

En España hay medio centenar de webs que se dedican a actividad del tipo crowdfunding, y que pueden identificarse en la web Crowdacy o en Universocrowdfunding. En los recientes premios cinematográficos Goya había un mediometraje, Los amores difíciles, preseleccionado, que había sido financiado en parte con esta modalidad, a través de la plataforma Partizipa. La controvertidaComunitae, especializada en facilitar financiación entre particulares asegura que recibió el respaldo a su actividad por parte del Banco de España. Hasta ahora no se ha desarrollado ninguna legislación ad hoc para este asunto.