PWC pide aprovechar procesos de Basilea III para mejorar la competitividad
30/11/2012
El sector financiero en México está en un proceso de reestructuración debido a la nueva regulación, sin embargo, las empresas del sector deberían de aprovechar las transformaciones y la información que se está generando para cumplir con las nuevas leyes, para mejorar su arquitectura empresarial y por ello su competitividad, recomendó la consultora PWC.

Fuente:  http://eleconomista.com.mx

"Los cambios y la reestructuración se está dando y y no hay vuelta atrás en la regulación del sistema financiero mexicano y en todo el mundo, sin embargo, esta misma regulación está llevando a que las empresas del sector tengan que volverse más competitivas para mantenerse en el mercado", aseguró Gonzalo Nuñez, especialista del sector financiero de PWC.

De acuerdo con cálculos de la consultora, si las empresas del sector aplicarán un modelo de arquitectura empresarial, las instituciones tendrían entre un 15% y 20% de eficiencia al lanzar nuevos productos y servicios; y un 50% más de reutilización de los recursos financieros y operativos.

En el caso del sector bancario mexicano, las instituciones más pequeñas consideraron que la aplicación de Basilea III provocara mayores costos al sector, además de que pone en desventaja al sistema frente a otros en el mundo.

La Unión de Instituciones Financieras Mexicanas (UNIFIM) comentó, “Las nuevas reglas y disposiciones aplicables a las operaciones financieras son, ciertamente, de tipo intrusivo, pues modifican los patrones de desempeño de las instituciones, los rasgos de las transacciones y la conducta de los operadores, de los inversionistas y acreditados. El ambiente reglamentario está cambiando de una manera no vista desde la crisis de 1930”.

De acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el impacto de la regulación de Basilea III será mínimo en el sector bancario, donde el nivel de capitalización de los bancos como sector se movería en cerca de 1 a 1.5 puntos porcentuales, por lo que el índice de capitalización estaría entre 12% y 13%, muy por arriba de 10% que establece la normatividad.

Nuñez, señaló que la aplicación de Basilea IIII es positiva para el sector, ya que por una parte los bancos cumplen con los requerimientos internacionales, al omiso tiempo que se profesionalizan cada vez más le instituciones.

En este sentido, esta semana Carlos Serrano, vicepresidente de política regulatoria de la CNBV, consideró que en el caso del requisito para que las obligaciones subordinadas sean contabilizadas como capital, deben cotizar en la Bolsa de Valores, es positivo para los mismo bancos, más que las afectaciones que esta regulación tendría.

“Al tener más bancos en la bolsa, el mercado le daría una mayor confianza y con ello un menor costo de fondeo, por lo que el impacto sería más que positivo para el sector bancario y para cada una de las instituciones”, dijo Serrano.