Retorno de inversión en el coaching
03/05/2011
Realizar este cálculo es clave, porque garantiza al cliente obtener lo que desea. Descubre cómo medir la efectividad de este vital proceso.

Fuente: www.altonivel.com.mx     Fecha:  03.05.2011

El uso del coaching como mecanismo para promover el desarrollo del liderazgo dentro de las organizaciones se ha incrementado sustancialmente durante los últimos años. Según la revista Harvard Business Review, la tendencia de las grandes corporaciones en el mundo es invertir en esta herramienta, porque esa decisión es mucho menor dólar por dólar, que reemplazar empleados.

Una muestra de aquello es la investigación realizada por la consultora Hay Group, que analizó a diversas compañías catalogadas dentro del selecto grupo de Fortune 500. El resultado refleja que entre 25% y 40% utiliza el coaching como una manera desarrollar a sus gerentes y ejecutivos. Al analizar las firmas entre el Fortune 100, la cifra se eleva a 60%.

Pero si bien las investigaciones parecen apuntar la importancia y efectividad del coaching para apoyar el desarrollo del liderazgo dentro de las organizaciones, ¿qué se puede decir de su rendimiento?, ¿cuál es su retorno sobre la inversión y los beneficios que podemos esperar de este proceso?

Manchester Consulting Group realizó un estudio con 100 ejecutivos de compañías clasificadas en el Fortune 1000, en el que descubrió que el retorno de la inversión (ROI) promedio del coaching fue de 570% en estas compañías.

Según la firma Be More, casi 20 % de los coachs no hacen seguimiento de sus procesos. El feedback de los clientes es de naturaleza subjetiva y no suele usarse ROI para evaluar la eficacia del proceso de coaching. Sin embargo, la medición se hace necesaria en tanto que apoya en la toma de decisiones correctas sobre los gastos, lo cual demuestra que la herramienta aporta una contribución real

Para la compañía, existen diversos criterios necesarios para medir el coaching, entre los que destacan:

  1. El cliente debe ser coacheable (según su capacidad de aprendizaje).
  2. El coach debe poder utilizar todos los datos del entorno.
  3. El coach debe identificar los problemas reales.
  4. Los cambios de mentalidad (intangible, pero fundamental) deben estar vinculados a cambios de comportamiento (tangibles y mesurables).

¿Cómo medir el ROI?

La medición del ROI es útil si se toma en cuenta la relevancia en comparación con otras decisiones de inversión.

Algunos de los instrumentos más usados en el coaching, que incorpora una metodología medible y con bases más científicas a los procesos son: retroalimentación de 360 grados, evaluaciones de comunicación, tests de inteligencia y psicométricos, entrevistas, entre otros.

La mejor forma de calcular el valor económico del cambio es considerar la mayor productividad, calidad, satisfacción del cliente y oportunidad de nuevos proyectos que genera el coaching. Asimismo, determinar la menor rotación de personal que provoca. Algunos elementos independientes que influyen en este proceso son las condiciones del mercado, acciones de la competencia o el cambio de tecnología.

Los tres factores más importantes para determinar el éxito del proceso –y garantizar una buena rentabilidad sobre la inversión-  son: la química entre coach y ejecutivo, el apoyo de la organización al proceso para el desarrollo del ejecutivo y el tener claridad de objetivos.

En definitiva, la medición del ROI interesa a las tres partes de la relación de coaching: a la empresa que invierte, al cliente que puede constatar si su esfuerzo personal le ha valido la pena y a los profesionales de esta herramienta para medir la capacitación y progresos profesionales.