La tecnología española de tráfico urbano se extiende a China
23/01/2012
Controlar el tráfico masificado de China es casi misión imposible. El sistema de Indra, que vigila las matrículas de los coches y los cruces con alto índice de siniestralidad, evitará muchos accidentes

Fuente:  www.larazon.es  Fecha:  23.01.2012

La tecnología española de control del tráfico urbano sigue avanzando por China. Los mismos sistemas implantados por Indra en San Sebastián, Pamplona o Albacete están ya en fase de desarrollo en cuatro ciudades chinas: Changde, Guilin, Korla (Bazhou) y Liaocheng, una implementación que afectará a más de tres millones y medio de ciudadanos y que pretende reducir los tiempos de viaje y la contaminación.

«En China, por primera vez el número de automóviles superó al de motocicletas, con 104 millones de los 223 millones de vehículos motorizados de noviembre», afirma Mario Hornero Fuentetaja, responsable de Operaciones para China del departamento de Tráfico de Indra. Aunque aún es pronto para hablar de las consecuencias de mejorar el sistema de gestión, la experiencia confirma que ciertas prácticas reducen los tiempos de los desplazamiento y por tanto la contaminación atmosférica. «El cliente chino es muy exigente. Gracias a estos proyectos dispondrán de la herramienta necesaria para tomar decisiones en tiempo real a través de complejos algoritmos que se aplican al tráfico urbano. Indra les está aconsejando las mejores prácticas para reducir tiempos y emisiones», dice Hornero. El control de estas cuatro urbes es consecuencia de un proceso de afianzamiento en el país del desarrollo tecnológico de la empresa española. Primero, la autopista Nanjing-Shanghai (300 km), a la que siguió los 150 de Hangzhou Shanghai, los túneles de Chong-Quing y los peajes y control de tráfico en otros 300 km y el control urbano de la ciudad de Shanxi. «Cuando se comenzó en los 90, el primer reto fue superar la complejidad del entorno, las barreras culturales y la falta de normativa. La tecnología tampoco es la misma, hablar de control de matrículas en los 90 era tema de ciencia ficción», explica Hornero. El sistema de regulación de tráfico  integra dos formas de visión artificial: Eentry y Epolice.

El primero lee todas las matrículas de los vehículos que entran y salen de una ciudad y calculan el tiempo de estancia o si tienen alguna orden de restricción de circulación. El Epolice controla los cruces con mayor siniestralidad, posibilitando la detección de vehículos que se saltan los semáforos. Además de la monitorización del tráfico, la vigilancia a través de circuito cerrado de televisión añade complejidad al control urbano. Todos estos sistemas se integran en el centro de control y gracias a la ayuda de complejos algoritmos se simplifica la toma de decisiones.

También en la ciudad de Liaocheng, Indra desplegará una unidad móvil de emergencias, un vehículo todoterreno, integrado con el centro de control, dotado de cámaras de alta definición y comunicaciones por satélite para coordinar los servicios de emergencias en caso de accidente. Con estos nuevos contratos valorados en 13 millones de euros, la compañía despega definitivamente con sus tecnologías para control de tráfico por tierra, complementando su actividad aérea en el país asiático, que contempla el despliegue del sistema de vigilancia por radar para el 60 por ciento del espacio aéreo o de los centros de control de Xian y Chengdu, con una extensión comparable a la de Europa Occidental.