Las TIC, en la diana de la estrategia empresarial
29/03/2011
Los Sistemas de Información están dejando de ser una mera herramienta de soporte para pasar al primer plano de la estrategia empresarial. Ernst & Young analiza las ocho palancas que ayudarán a las empresas a conseguir dicha transición.

Fuente:  http://ibercide.ibercaja.es    Fecha:  29.03.2011

Los Sistemas de Información (SI) están pasando a ser una cuestión clave en las agendas de la alta dirección. Así lo demuestra el informe de Ernst & Young What's next for the CIO? que refleja que casi dos tercios de los ejecutivos creen que el futuro de la Tecnología de la Información (TI) pasa por impulsar la innovación en los procesos de negocio, si bien menos de un tercio afirma que su área de SI es capaz de proporcionar dicha innovación.

 

Lo cierto es que estos Sistemas se han convertido en un elemento clave para el éxito de una empresa e invertir en ellos es más que nunca una cuestión estratégica. A continuación se describen los ocho retos que Ernst & Young ha identificado para que las empresas alcancen estos objetivos:

 

La gestión de los riesgos tecnológicos, frente a los tradicionales. Las empresas deberían contar con un Plan de Continuidad de Negocio para garantizar el mantenimiento de la operativa de sus procesos críticos en caso de incidencia grave o desastre natural. Y considerar las amenazas provenientes de virus, troyanos, ataques de hackers, posibles fraudes y fugas de datos, así como los derivados de la virtualización, el cloud computing o de las redes sociales. Sin olvidar la mayor presión regulatoria que requiere de controles internos y de regular la relación con proveedores y con terceros.

 

El coste debe ser racionalizado para maximizar el retorno de la inversión asociada a los SI. Desde esta perspectiva, todas las partidas para el desarrollo y mantenimiento del software constituyen las claves para minimizar el tiempo de resolución de incidencias. Por otra parte, los servicios de externalización y los centros compartidos juegan un papel cada vez más relevante ya que reducen y optimizan el coste asociado de los SI. Aquí se hace necesario monitorizar de manera continua el cumplimiento de los acuerdos de nivel de servicio (ANS) establecidos con el proveedor.

 

La eficiencia cobra especial relevancia en los SI, ya sea mediante la automatización de procesos, reducción de sus costes o la mejora de procesos. Una muestra de esta tendencia es la reaparición de la nueva generación de soluciones Business Process Management (BPM) que permiten el modelado, simulación y automatización de los procesos de negocio sin desarrollo de código alguno.

 

El cumplimiento de la planificación en los proyectos vinculados a los SI es una máxima que a veces no se cumple, y si lo hace, no se consigue con el plazo, los costes y el esfuerzo estimado. Para asegurar dicho cumplimiento, es clave establecer un marco de proyectos, con objetivos y plazos, donde estén identificadas las principales dependencias entre tareas, sobre todo si son desarrolladas por diversos proveedores. Un ejemplo de ello es la Oficina de Proyecto (PMO) que aglutina en un tercero funciones como la coordinación de los diferentes actores internos y externos y realiza el seguimiento, control y reporte de la actividad.

 

También es clave el alineamiento de los SI con la estrategia de negocio de la compañía mediante la elaboración de los Planes Directores de Sistemas que fijen las prioridades de los directivos de SI en la evolución tecnológica de la compañía. Pero es fundamental una gestión de la demanda para priorizar iniciativas, maximizar el alineamiento estratégico y aprovechar al máximo las sinergias entre las mismas.

 

Otro aspecto a considerar son las relaciones con proveedores de servicios y contratas ya que, si no se gestionan eficazmente, producen riesgos e ineficiencias que podrían afectar a otras actividades de la compañía. En este entorno, un enterprise resource planning (ERP), además de soportar los procesos clave reflejando los procesos financieros, debe vertebrar otros sistemas que posibilitan y fomentan las relaciones con proveedores (SCM), clientes (CRM) o empleados (Sistemas de Gestión de Personal). El volumen de información generado debe explotarse mediante herramientas de business intelligence, que serán la piedra angular para la toma de decisiones y la obtención de una ventaja competitiva.

 

Aportar valor es otra llave para el éxito de un buen SI. Para ello, los directivos deberán gestionar tanto la tecnología como las soluciones empresariales para que sean percibidas como generadoras de valor. Así, nuevos avances como SaaS (software como servicio), entornos virtualizados o comunicaciones unificadas dan flexibilidad y movilidad en el ámbito laboral, al tiempo que transforman la cadena de valor o los sistemas tradicionales.

 

En lo relativo a la comunicación con clientes, proveedores o empleados, hay que considerar los paradigmas derivados de las tecnologías 2.0. El cambio a una comunicación bidireccional abre un nuevo abanico de posibilidades que puede aportar más conocimiento, captación, fidelización y, en definitiva, una mayor y mejor relación con el cliente.

 

Por último, las ventajas de la tecnología dependen del uso que se haga de ella y de su adecuación tecnológica. En ocasiones, los SI se adelantan a la madurez de los usuarios o a sus expectativas, provocando un efecto inverso al esperado. Por ello, como conclusión, el concepto de gestión del cambio tecnológico debe aplicare de forma rigurosa y ser un elemento fundamental en el despliegue de la estrategia de sistemas de las compañías.

 

*Director y 'senior manager' del área de Consultoría de Ernst & Young.