Vicente Moreno: «Hemos vivido en un espejismo, un ciclo en el que no se ha hecho nada»
Entrevista con Vicente Moreno, presidente de Accenture

www.abc.es  23.11.2008

¿Mantener el servicio y reducir costes es posible?
Cuando una empresa sabe a que se va a dedicar, el siguiente paso que debe plantearse es cómo. Es importante identificar que es lo que mejor hace uno y cuáles son las actividades que realmente añaden valor final al cliente o usuario. Después hay que replantearse todos los procesos con sus costes y analizar las cosas necesarias, las que cuestan más y que no aportan más valor. A veces no se trata de hacer más cosas sino de hacerlas diferente. En ocasiones hay servicios que en un ciclo de crisis ya no son tan relevantes. Lo importante es que los costes que se reduzcan no impacten en el servicio. Es necesario evaluar dos cosas: de lo que yo hago qué es lo que no añade valor para el cliente y si habría alguien que las hiciera más barato y mejor. Detrás de esto está el «outsourcing», que es el segundo negocio que más crece. La capacidad diferencial de una empresa es inventar el producto y venderlo pero el de administrarlo hay alguien que es mejor.
¿Esto es lo que implica la globalización?
Es el mundo global para bien o para mal. Es imparable totalmente e incluso se ha visto en la propia transformación de Accenture. Ahora el país con más empleados del mundo es India, cuando hace 4 ó 5 años no existía. Pero es un mundo global también en el sentido de los sitios en los que puedo vender. Ahora el mercado ha cambiado muchísimo y eso hace también que mis clientes sean distintos. La globalización también está presente a la hora de producir y de competir. Las grandes multinacionales de los países emergentes están cambiando el panorama y las reglas del juego.
Con la cascada de EREs -Expedientes de Regulación de Empleo- en el sector del automóvil hay quien asocia el «outsourcing» a la pérdida de empleo neto en un país, ¿es cierto?
Lo que hay que ver es que ha llevado al «outsourcing». Muchas veces es la dificultad de hacer frente a la competencia. El ERE es una consecuencia final de una situación en la que alguien no puede competir con el modelo que tiene. El «outsourcing» es una solución para que las empresas que se encuentran en esa situación puedan seguir existiendo. Hay ciertas tareas de menor valor que son las primeras que empiezan a hacer otros y a un precio muy barato. Lo que no se puede pretender es hacer las mismas cosas, hacerlas bien pero a un precio cinco veces superior. Debemos buscar lo que no pueden hacer ellos pero que sin embargo hace falta. Son las funciones que tienen que ver con integrar soluciones. Al final lo importante es que resuelven un problema de negocio. El ERE es la conclusión de no haber previsto la reconducción del trabajo o haber ignorado lo que está sucediendo en otros sitios. En ese sentido lo que hay que hacer es anticiparse y pensar en qué cosas podrían hacer esas personas.
¿Cómo hemos llegado a esta crisis?
Hemos vivido en un espejismo de crecimiento y de un ciclo en el que no se ha hecho nada a favor de la innovación. Lo primero que no se ha hecho bien todo este tiempo es prepararnos para estos posibles escenarios. Hemos tenido mucha satisfacción por nuestro éxito, pero nos hemos dedicado a presumir más de él que a preocuparnos por la siguiente etapa.
¿Cómo les está yendo a las consultoras en el actual panorama?
Lo que es la consultoría, entendida como una actividad de negocio dedicada a juntar las capacidades de una empresa externa, como nosotros, que tiene conocimiento de cómo otros han solucionado los problemas y que aporta conocimiento y experiencia. Cuando se juntan esas dos cosas y ponemos, como Accenture, capacidades complementarias, las que le falten a la otra empresa, para definir una mejor manera de ir hacia delante, pues creo que ese es un negocio con muchísimo futuro porque siempre acaba añadiendo valor a la organización. La mezcla de las dos cosas es lo que es útil. Es la parte del negocio que más ha crecido el año pasado para nosotros, más que el de sistemas o el outsourcing.
¿Será esa la unidad de negocio que va a pesar más en los beneficios?
Si, la de consultoría. Porque además en este mundo cada vez más multipolar Accenture cuenta con una ventaja con respecto a otras empresas españolas. Y es nuestra red internacional, nuestra experiencia y las personas en todos los países del mundo. Cuando una empresa quiere entrar en un país, podemos decirles cuál es la mejor manera de entrar allí, la mejor manera de trabajar, e incluso aportar los recursos para hacerlo. Esa red internacional es un diferencial en un mundo en el que uno quiere ser internacional. Podemos combinar el conocimiento del mercado español con 40 años y 13.000 personas, con el conocimiento de lo que esta ocurriendo en el mundo que son las otras 180.000 personas en 50 países del mundo. Eso aplica igual a África, Asia, Latinoamérica o EE.UU.
¿Por donde podría llegar un cambio del modelo productivo en España?
Es un modelo basado en el conocimiento, es decir la parte más «soft» del negocio en el que la inversión se centra en las personas, en la formación y en su capacidad de relacionarse y crear cosas innovadoras. Estos factores son los únicos que pueden cambiar la manera en la que fabricamos cosas. Estamos hablando de un largo plazo. Y mientras plantamos la semilla de este proceso tenemos que asegurarnos que la tormenta esta la pasamos de la mejor manera. En este barco habrá que ajustar muchas cosas, a lo mejor hay que tirar algo por la borda...pero hay que también entender el momento en el que estamos y los recursos con los que cuenta uno para afrontar esta crisis económica.
¿Cuáles serían las conclusiones del Accenture Forum 2008?
La primera es la necesidad del cambio que es algo que nos afecta como país y la urgencia de ponernos a trabajar. Alguien tiene que decidir porque vamos a ser competitivos en el futuro, y después de todos los descartes, teniendo en cuenta lo que somos nos queda la innovación y el talento que es algo en lo que si tenemos materia prima. Pero tenemos que ver cuál es la manera de convertir esos recursos en riqueza y en ese proceso las empresas también están implicadas. Cada una tiene que mirar como está su sector y preguntarse si lo que hacen está bien enfocado, con qué capital humano cuenta, ver las oportunidades que hay en los países emergentes y en que cosas puedo yo competir para lograr sobrevivir.
¿Cómo va a mantener Accenture sus mejores clientes?
Estar en el negocio a largo plazo significa ayudar a nuestros clientes en un momento como este a encontrar nuevas soluciones, y a sobrevivir a la crisis. En este sentido es donde se hace vital la pregunta de cómo mantener el servicio y rebajar al mismo tiempo los costes. Hay muchos que lo hacen, pero para llegar a esto hay que poner en común un poco de talento conjunto para encontrar las soluciones. Tenemos que ser capaces de abrir nuevos mercados y tratar de adelantarnos a los demás. Hay que tratar de buscar formas creativas de tener la maquina funcionando a pesar de la crisis. Esto requerirá seguramente ajustes en las personas, en las ideas, en los productos que se hacen.
¿La recesión económica en Europa se va a traducir en una caída de los beneficios de las empresas?
Igual que antes era ilusorio pensar que todo iba muy bien, ahora es lógico pensar que en una situación de recesión y de menor crecimiento de la demanda no se van a resentir los beneficios. Yo creo que se va a traducir en una menor rentabilidad de las empresas. Lo importante es que eso se vuelva a unos niveles sostenibles. Pasaran unos años antes de que volvamos a ver el beneficio de las empresas como antes.
Consecuencias