Una apuesta de éxito seguro: crowdsourcing
12/06/2012
El crowdsourcing es una forma de trabajar distinta de lo habitual: las empresas exponen lo que necesitan en internet y los creativos responden.

Fuente: www.ticbeat.com

creando dinero directo y proyectos competitivos para las dos partes. Las empresas obtienen múltiples beneficios: por un lado consiguen las ventajas del outsourcing y disponen del departamento creativo más grande del mundo. Para los que participan, es una oportunidad de colaborar con empresas como persona externa y conseguir experiencia e incluso remuneración por trabajos voluntarios.

Los pasos a seguir en un proceso de crowdsourcing son sencillos: Tienes que tener una idea brillante. Al contrario que en una entrevista de trabajo, a tus clientes les convencerán tus ideas en lugar de tu actitud. Todas las personas involucradas irán directamente al consumidor sin pasar por intermediarios a través de internet. Esto quiere decir que todos los beneficios obtenidos a través de la venta serán de la persona con la idea, en lugar de tener que pagar a terceros. El crowdsourcing no puede ser nunca un equivalente a pedir limosna. Hay que tener saber la diferencia entre ofrecer tu servicio profesional y decir “tengo talento pero necesito dinero”.

Aurora Garal es la directora de Worthidea, una de las plataformas crowdsourcing más exitosas en España. Ella nos explica la diferencia entre crowdsourcing y crowdfunding que son términos parecidos pero diferentes: “En el crowdfunding se especifica que se externaliza la financiación, conseguir grandes sumas de dinero mediante pequeñas aportaciones de muchas personas para un bien común; mientras que el crowdsourcing es un término mucho más genérico que indica que queremos externalizar algo a esa multitud sin especificar el qué”, expone.

Según su experiencia, las principales tareas que se pueden externalizar mediante el crowdsourcing son aquellas que tienen un alto componente creativo o las que pueden ser desarrolladas por medios telemáticos. “Dentro de este ámbito se incluyen tareas de diseño, investigación, innovación, gestión de contenidos y otra gran cantidad de tareas”, dice Garal. “Quizás los casos más conocidos son los relativos al crowdsourcing de diseño (logos, camisetas,…) como es el caso de portales como 99design, crowdspring,… en los que las empresas pueden exponer sus retos creativos y cualquier usuario registrado puede proponer su diseño y recibir dinero si es elegido”, añade. También abundan los portales que facilitan por crowdsourcing la traducción de textos, la revisión de contenidos o la búsqueda de ideas innovadoras, como hacen en Worthidea.

Ella predice que aunque es una forma de trabajar bastante nueva en España, tendrá mucho éxito: “La rápida popularización de los smartphone está permitiendo nuevas vías de crowdsourcing que hasta ahora eran inviables. Además las empresas están empezando a entender y aprovechar esta estrategia empresarial que les aporta múltiples beneficios,” explica Garal. Aun así, las plataformas se están enfrentando a grandes retos. “Es difícil convencer a una empresa que ha hecho siempre las cosas de una cierta forma de que debe innovar y adaptarse a los nuevos tiempos. En algunas empresas hay frenos internos a esta innovación abierta, es frecuente que haya siempre algún eslabón en la cadena que tema por su puesto y quiera que todo se mantenga como está. Por esto para que una iniciativa como esta funcione es clave una clara implicación de la dirección de la compañía,” apunta. Por suerte cada vez hay más casos de éxito de empresas que han sacado magníficos resultados con estas técnicas de innovación abierta, lo cual facilita enormemente su implantación en otras empresas.

Para Worthidea, uno de sus proyectos de más éxito fue con la Fundación Latengi Batuak. Esta fundación sin ánimo de lucro tiene como objetivo la generación de oportunidades laborales de calidad para las personas con discapacidad intelectual, física o sensorial. El proyecto consistió en lanzar un brainstorming abierto para buscar colaborativamente ideas que fomenten la contratación de personas con discapacidad por parte de las Administraciones Públicas y de empresas privadas. Se recogieron más de 100 ideas, de las cuales tres fueron escogidas y premiadas. “Y lo mejor de todo es que en Lantegui ya están trabajando en una de esas ideas para ponerla en funcionamiento en breve. Estamos seguros de que estas ideas les ayudarán en su labor y eso es motivo de orgullo por nuestra parte,” dice Garal.

Juan Ramón Moreno es un socio de la plataforma de crowdsourcing Adtriboo, una de las plataformas más reconocidas de nuestro país a nivel internacional y la primera en establecerse en España, a pesar de haberse lanzado tan sólo en septiembre 2011. “En Estados Unidos el crowdsourcing ya se ha convertido en un fenómeno que triunfa entre las empresas y los profesionales del sector. En España se está empezando a dar a conocer este modelo de trabajo y una vez que las compañías conozcan las ventajas de trabajar a través de este modelo, se irá expandiendo”, apunta Moreno.

adtriboo.com tiene su origen en Cinemavip.com, una red social de profesionales ligados al mundo del cine que nació en el 2008, según explica Moreno. Tras analizar y probar diferentes modelos de negocio en el entorno de Internet, decidieron crear una plataforma crowdsourcing ya que tras su éxito en Estados Unidos estában seguros que tendría una gran acogida en España. “Más que obstáculos, para llegar al punto en el que nos encontramos ha sido necesario dedicar tiempo y dinero para construir tanto la comunidad como la plataforma tecnológica. Es un negocio vivo en todo momento”, apunta Moreno.

Ejemplos de éxito han sido muchos; que ayudan a que esta forma de trabajar y las plataformas se implementen en España. Esto es lo que pasó en Dell con un portal realizado desde el crowdsourcing que ha conseguido más de 14.000 ideas de sus clientes habiendo ya desarrollado y lanzado al mercado un 2% de estas, ayudan mucho a entender el provecho que se puede obtener del crowdsourcing y de la innovación abierta.