El desarrollo de software podría unirse a las exportaciones de puros en Cuba
30/03/2007
En el Outsourcing Summit de Gartner Inc. en Dallas, el mundo se volvió plano. Al menos, esa fue la sensación en el piso de la actividad, donde los representantes de países tales como China, Sudáfrica, Brasil y la República Checa y -por supuesto- la India, colocaron sus puestos limitados por tamaño y estilos, resultado en una homogénea y extraña muestra democrática.

 

 

Por Patrick Thibodeau

Computerworld (US online) DALLAS

Y hay otras muchas naciones más que podrían estar representadas en futuras conferencias, si pueden desarrollar exitosamente las industrias del outsourcing mediante el offshore.

Gartner estima que cerca de 60 países están involucrados en algún escenario de desarrollo de TI mediante outsourcing. La firma consultora los divide en varias categorías: los líderes del mercado, entre ellos India, Argentina y Rusia; participantes activos, que incluye a naciones como Vietnam, Egipto y Chile y países que apenas están dando sus primeros pasos en cuanto a capacidades de offshoring.

Entre los nuevos países agregados a la lista de potenciales proveedores de offshore de Gartner este año están Argelia, Bahrein, Kenya, Madagascar, Malta, Moldovia, Arabia Saudita y Uganda. Una lista fluida de países removidos por falta de progreso incluye a El Salvador, Corea del Sur, Panamá, Perú, Taiwán y Puerto Rico.

Un sobreviviente de la lista de participantes potenciales es Cuba. El analista de Gartner, Frances Karamouzis, dijo que los países listados solo tendrán un rol de nicho en el mercado de outsourcing, pero incluso ello podría tener un gran impacto en nuestras propias economías. Agregó que Cuba, con una población de 11 millones de personas, es un "interesante prospecto" debido a sus programas educativos en matemáticas y ciencias de la computación.

Eric Driggs, un investigador asociado del Instituto para Cuba de la Universidad de Miami y Estudios Cubano-Americanos, señaló en una entrevista telefónica que Cuba ofrece una población educada y un entrenamiento de nivel universitario en TI. También tiene centros juveniles que proveen capacitación en destrezas básicas de computación. "Definitivamente están viendo una construcción del capital humano para hacerlo posible (servicios de offshore)", agregó.

Pero el gobierno de Cuba restringe el acceso a Internet y ve a la TI como una amenaza a su propia seguridad, de acuerdo con Driggs. El régimen de Castro no está mostrando señales de dejar sus controles sobre el acceso: Ramiro Valdés, que fue designado el año pasado como Ministro de Comunicaciones y TI en Cuba, es un oficial del gobierno desde hace mucho tiempo y antiguo jefe de seguridad. Su nombramiento "es probablemente un buen indicador de que no están perdiendo el tiempo cuando llegue a Internet", comenta Driggs.