“Outsourcing”, una solución de futuro
22/12/2009
La evolución de la práctica empresarial del outsourcing se ha convertido a lo largo de los últimos años en una demanda creciente, fundamentalmente en el terreno de los Sistemas de Información.

Fuente:  www.mundofranquicia.com    Fecha:  22.12.2009

Tanto en España como en el resto de Europa, se está produciendo un cambio de cultura respecto a los procesos de externalización basado, principalmente, en la búsqueda de una aportación de mayor valor añadido estratégico en los servicios. Ya no se busca una mera subcontratación, sino un servicio integral que reinvente la gestión a través de la experiencia y el conocimiento. Se quiere ser el mejor y rodearse de los mejores para seguir creciendo, adentrándose dentro del concepto conocido como Externalización de los Procesos de Negocio (BPO).

Sectores tractores de la sociedad como la energía, el transporte, la salud o el medioambiente apuestan cada vez más por este tipo de servicios, abogando por la colaboración con las Tecnologías de la Electrónica, Informática y de la Comunicación como motor de cambio y de mejora constante. También las pymes se han embarcado en el mundo del BPO ya que son conscientes de los beneficios relativos al ahorro de costes y el valor añadido que les aporta, como un medio indispensable para diferenciarse y conseguir sus objetivos. Esta idea se convierte en una clave para reinnovar el modelo organizacional clásico en el cual la compañía es plenamente independiente en cada uno de sus departamentos, buscando implantar modelos más abiertos y colaborativos que nos permitan una plena especialización y crecimiento en red.

De esta forma, los procesos de outsourcing aportan una estrategia diferencial y de especialización a las diferentes actividades de la empresa. La entidad confía a terceros determinadas responsabilidades operativas para las cuales dicha organización es especialista. Así logra una composición de valor. Esto aporta estabilidad a la gestión y mejora en los costes. Un valor clave es la competitividad, ya que la compañía pasa de gestionar los recursos con los que cuenta a gerenciar los resultados que le ha aportado dicho servicio de outsourcing. Para que esta estrategia llegue a buen fin es fundamental que ambas partes contemplen el outsourcing como un matrimonio a medio plazo, en el que se comparten estrategias y resultados.

El periodo de crisis económica en el que nos vemos sumergidos ha acentuado esta tendencia, ya que las organizaciones han detectado la necesidad de diferenciarse para poder sobresalir en el mercado. Evidentemente, cuando se cuenta con una gerencia experta en cada una de las áreas de la empresa, se consiguen unos beneficios significativos que repercuten favorablemente en la facturación de la compañía. Pero además del ahorro de costes y la competitividad, el outsourcing aporta otros notables beneficios como la experiencia de grandes expertos en la materia, una flexibilidad al crecimiento exógeno y unas alianzas para seguir creciendo en el núcleo de negocio de cada empresa.

En definitiva, las ventajas del outsourcing se encuentran actualmente al alza, lo que ha empujado a grandes y pequeñas empresas a subirse al carro de la externalización. Además, surgen nuevas alternativas que fortalecen su expansión, como el Cloud Computing, que permite alojar los servicios a través de la red de forma virtual. De esta forma, el outsourcing puede tener cabida sin necesidad de trasladar material o recursos humanos físicamente, de un entorno a otro. Y ésta no es la única plataforma que surgirá ligada a la Externalización de Procesos de Negocio. Es evidente que dicho fenómeno va a reinventar la concepción organizacional de las empresas, lo que llevará a la adaptación de múltiples aplicaciones a esta nueva realidad: una realidad de futuro.