Twitter evita llegar a Wall Street
15/02/2012
La firma prohíbe a sus accionistas vender más del 20% de su participación a terceros; la medida busca evitar que Twitter informe al público sobre sus estados financieros y salir a Bolsa

Fuente:  www.cnnexpansion.com   Fecha:  15.02.2012

Mientras Facebook se prepara para salir a Bolsa, otra pujante red social de Silicon Valley, Twitter, hace todo lo posible para no cotizar en el mercado público. Para lograrlo, ha impuesto a sus accionistas una restricción inusual: ningún tenedor de acciones puede vender más del 20% de su participación.

La regla -que ha estado vigente por más de un año, de acuerdo a correos electrónicos en poder de CNNMoney, pero que se da a conocer por primera vez- ha causado desacuerdo en las filas de Twitter. Provocó directamente la salida de uno de los principales ingenieros técnicos de la compañía, Evan Weaver, quien renunció en agosto pasado.

En un e-mail dirigido a todos los empleados de Twitter, Weaver anunció que su dimisión se debía a "desacuerdos con la política" de la compañía.

La política en cuestión fue el techo de 20% impuesto por Twitter a la venta de acciones, de acuerdo a varias personas cercanas a las discusiones. Weaver, quien labora actualmente en una empresa propia, declinó comentar al respecto.

La carta de Weaver originó una rápida respuesta del CEO Dick Costolo, quien ese mismo día envió un e-mail a todo el personal exponiendo las razones que tenía Twitter para imponer ese límite. La principal: no superar "la regla de los 500 accionistas" para evitar salir a Bolsa.

Cuando las compañías tienen más de 500 accionistas titulares de una clase de acciones, las regulaciones de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) exigen que la empresa comience a divulgar sus resultados financieros. No se les exige que coticen en Bolsa, pero la mayoría opta por hacerlo. Dicha regla jugó un papel catalizador en el reciente trámite de la oferta pública inicial de Facebook. La firma de Mark Zuckerberg sobrepasó la marca de los 500 accionistas el año pasado.

Twitter recurre a todos los medios para mantenerse por debajo de ese umbral. "No queremos salir a Bolsa hasta que tengamos un crecimiento muy predecible en las ganancias trimestrales. No estaremos listos para ser una compañía pública en un par de años", escribió Costolo en el mencionado e-mail de agosto.

Eso significa que Twitter tiene que "limitar artificialmente la oferta de acciones a la venta", explicó el directivo. "Hay una forma razonable de conseguirlo: Permitir que todo aquel que posea acciones comunes ejecutables venda únicamente una fracción de sus acciones".

Muchas compañías privadas establecen límites a la venta de acciones llevada a cabo por sus actuales empleados, y algunas imponen techos anuales sobre la cantidad de acciones que puede vender cualquier accionista, de acuerdo a fuentes familiarizadas con los esquemas de la negociación accionaria en el mercado privado. Pero una restricción general como la de Twitter, que impide que sus accionistas vendan más del 20% de sus acciones en un futuro cercano, es inusual.

¿Por qué querrían vender los accionistas de Twitter? La creciente valoración de la compañía es un motivo de peso. La última gran ronda de financiación de la red social situó su valor en 8,000 millones de dólares (mdd), una cifra enorme para una empresa que todavía está consolidando su modelo de negocio. La firma de análisis del sector eMarketer estimó recientemente que los ingresos publicitarios de Twitter en 2011 fueron de poco menos de 140 mdd. 

Aunque las acciones de la red social no se cotizan públicamente, han generado mucho interés entre los compradores privados, ávidos de apostar en una compañía con un rápido crecimiento de usuarios y con importancia cultural. Pero según la valoración actual de Twitter, esa inversión es muy alta. Como lo dijo Costolo en su correo: "Se necesitan muchos inversionistas para comprar muchas acciones a estos precios".

Para evitar tener demasiados accionistas, Twitter ha tenido que buscar un puñado de compradores que puedan desembolsar varios cientos de miles de millones de dólares cada uno para comprar grandes lotes de títulos de Twitter. La compañía, además, demanda una condición extra: sólo quiere compradores que "no quieran tener voz en la forma en que la compañía es dirigida (miembros en la junta, derechos especiales, etc.)", especificó Costolo en su carta.

Hace poco Twitter encontró a un comprador que reunía ese requisito: el príncipe saudí Alwaleed bin Talal, quien anunció en diciembre que había adquirido una participación de 300 mdd en Twitter. El acuerdo se hizo enteramente a través de compras accionarias privadas a accionistas existentes, informó la revista Fortune.

Todos los empleados de Twitter (alrededor de 900) tienen participación (equity) en la compañía, pero sólo los inversionistas de Twitter y sus primeros empleados poseen auténticas acciones (stock). El año pasado, Twitter modificó su enfoque y comenzó a otorgar a los nuevos empleados "unidades de acciones restringidas" (restricted stock units o RSUs) que sólo pueden convertirse en acciones comunes después de un "evento de liquidez" como una OPI o una adquisición corporativa. Esas RSUs, que no pueden venderse a inversionistas, no cuentan para efectos del límite de los 500 accionistas. Facebook usó una táctica similar para retrasar también su solicitud de OPI.

Pero para los primeros empleados de Twitter -que sí poseen acciones reales, ejecutables- la regla del 20% es una atadura frustrante. Algunas personas que quisieran renunciar a Twitter se sienten varadas, según varios empleados actuales y antiguos. Sin poder vender más acciones, no tienen el dinero para irse de allí. Algunos, como Weaver, se han ido debido a sus objeciones a esa política. Pero incluso los que se van, voluntaria o involuntariamente, siguen sujetos a esa restricción del 20%, que aplica a todos los accionistas de Twitter.

La compañía, por lo demás, va viento en popa, tras un elogiado rediseño en diciembre, ha ampliado su cartera de clientes que pagan por anunciarse en el sitio. EMarketer predice que la red social casi duplicará sus ingresos publicitarios este año. Pero para los accionistas de Twitter ansiosos por cobrar su parte, la espera al parecer será demasiado larga.

"Intentamos construir un negocio duradero, que persista por décadas. No nos importa cuál sea la ventana del mercado para salir a Bolsa", dijo Costolo en una conferencia con los medios hace dos semanas. "Yo no le presto atención a eso, e intento que nadie en la compañía le preste atención a eso".