El sector de Tecnologías Sanitaria factura 6.000 millones de euros en 2008
24/04/2009
El sector de tecnología sanitaria evoluciona positivamente en términos de calidad y competitividad en mercados exteriores con una cifra de exportación superior a los 1.200 millones de euros, un 5 por ciento más que en el ejercicio anterior. Las Comunidades Autónomas invierten en tecnología sanitaria una media del 8 por ciento de sus presupuestos sanitarios, entorno a 1.520 millones de euros. El presupuesto de los Servicios de Salud de las diecisiete Comunidades Autónomas, cifrado en más de 56.000 millones de euros en 2008, experimentó un incremento cercano al 7 por ciento respecto al ejercicio anterior.

Fuente:   www.cibersur.com    Fecha:   24.04.2009

El sector de tecnología sanitaria que agrupa a más de 1.700 empresas cerró el ejercicio con una facturación cercana a los 6.000 millones de euros, un 8 por ciento más que el año anterior, según se recoge en la Memoria Anual 2008 de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin).

El presupuesto de los Servicios de Salud de las diecisiete Comunidades Autónomas, cifrado en más de 56.000 millones de euros en 2008, experimentó un incremento cercano al 7 por ciento respecto al ejercicio anterior, y las partidas presupuestarias referidas a tecnología sanitaria (capítulo II y capítulo VI) se mantienen de media en el 8 por ciento del total, entorno a los 1.520 millones de euros. La Comunidad de Madrid con un presupuesto sanitario de 6.953 millones de euros el pasado año, equivalente a unos 1.108 euros por habitante, invirtió alrededor de 195,9 millones de euros en tecnología sanitaria, convirtiéndose, tras Cataluña, en la segunda comunidad que destina más presupuesto a esta partida.

Según indica Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin, “el sector de tecnología sanitaria, que presentaba crecimientos positivos en los últimos años ha sido también objeto de la turbulencia económica registrada en el último semestre del año y cuyos efectos se reflejarán con mayor claridad al cierre del ejercicio de 2009”. A pesar de toda la coyuntura económica de signo negativo, Alfonsel destaca que “la continua actividad internacional y el desarrollo de proyectos de I+D+i son los dos grandes puntos fuertes de un sector en el que desarrollan su actividad más de 30.000 profesionales”.

Andalucía continúa un año más siendo la comunidad con mayor dotación de recursos sanitarios, con más de 9.500 millones de euros, seguida de Cataluña, Madrid, Comunidad Valenciana. En términos de presupuesto por habitante esta clasificación la encabeza el País Vasco, con 1.400 euros habitante/año, seguido de La Rioja, Extremadura y Navarra.

Por otra parte, todas las Comunidades Autónomas aumentaron sus presupuestos en el año 2008, excepto La Rioja que disminuyó en más de un 3 por ciento la partida destinada a Sanidad. Extremadura (13,75%), País Vasco (12,48%), Baleares (9,10%) y Castilla y León (9,04%) son las comunidades que experimentaron en 2008 una mayor variación al alza en el presupuesto sanitario. En el extremo opuesto, aparte de La Rioja, la variación inversora más baja se sitúa en Asturias (sin variación) y Cantabria (2,61%).

El peso de las partidas específicas de tecnología sanitaria se sigue manteniendo estable, con valores medios entorno al 8 por ciento sobre el total de los presupuestos sanitarios. En este sentido, utilizando este valor de media, se puede indicar que por comunidades autónomas, la mayor inversión en tecnología sanitaria se registra en Cataluña, con 420 millones de euros, seguida por Madrid, Andalucía y la Comunidad Valenciana, que invirtieron 195, 192 y 144 millones de euros respectivamente. Estas cuatro comunidades concentran el 62% del total de la inversión en tecnología sanitaria realizada por las administraciones públicas en 2008.

Margarita Alfonsel aclara que es preciso que “las administraciones sanitarias y la sociedad sean conscientes del valor de la tecnología sanitaria y su contribución no sólo a la salud y a la calidad de vida del ciudadano sino también percibir los ahorros indirectos asociados a la utilización racional de muchas de las tecnologías disponibles”. En este sentido, continua Alfonsel, “la implementación de los productos de tecnología sanitaria innovadores sólo puede darse en un marco en el que las administraciones públicas valoren la calidad y sean conscientes del importante papel que juegan en la mejora de los procesos y su reingeniería contribuyendo a la eficiencia del Sistema”. Es necesario, colaborar con la Administración en el desarrollo de estructuras de investigación cooperativa que permitan y apoyen el desarrollo de tejido industrial”. Para ello Alfonsel considera prioritario que las empresas del sector sean promotoras de una I+D+i más productiva.