Un macroproyecto español atisbará fenómenos extraordinarios como la invisibilidad
19/08/2008
Un ambicioso proyecto de investigación sobre nuevos materiales, coordinado desde Valencia, que involucrará a decenas de científicos y tecnólogos, y que acaba de iniciarse, intentará, mediante estructuras artificiales cuyas propiedades puedan ser controladas, propiciar fenómenos tan extraordinarios como la invisibilidad, la refracción negativa o la superresolución.

 

 
 

Un ambicioso proyecto de investigación sobre nuevos materiales, coordinado desde Valencia, que involucrará a decenas de científicos y tecnólogos, y que acaba de iniciarse, intentará, mediante estructuras artificiales cuyas propiedades puedan ser controladas, propiciar fenómenos tan extraordinarios como la invisibilidad, la refracción negativa o la superresolución.

EFE Entre sus aplicaciones destacan las de Seguridad y Defensa, de modo que objetos como, por ejemplo, un carro de combate, un submarino, un satélite o un avión puedan llegar a ser invisibles frente a radares o sistemas sonar, gracias a las propiedades de los nuevos materiales desarrollados; en el ámbito de Internet, podría multiplicarse la velocidad de transmisión de datos y además se evitarían las interferencias en las telecomunicaciones.

El tema de la invisibilidad desde el punto de vista de la Defensa lleva muchos años en estudio aunque con técnicas que no se refieren a metamateriales, como se está investigando ahora por las aplicaciones que han demostrado en laboratorio, sino que los trabajos se habían centrado en estructuras capaces de absorber energía pero sin lograr una absoluta invisibilidad, dejando "sombras".

Así lo ha explicado a Efe el coordinador de este proyecto, Javier Marti, catedrático de la Universidad Politécnica de Valencia y director del Instituto de Tecnología Nanofotónica, encargado de dirigir el consorcio responsable de esta investigación, en la que están involucrados unos 60 doctores.

Su objetivo es abordar importantes retos científicos y tecnológicos, como es el de trasladar a grandes superficies los logros conseguidos en el laboratorio, con estructuras nanométricas.

"Lo singular -según el científico- es el concepto de materiales a la carta" que pretende garantizarse, en el sentido de no limitarse a los materiales que ya existen en la naturaleza, sino fabricar otros nuevos, con propiedades electromagnéticas y acústicas especiales y distintas, que puedan ser controladas.

El consorcio responsable de este proyecto CONSOLIDER de cinco años de duración, al que el Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN) aportará unos cinco millones de euros, está formado por otros grupos de científicos aparte de por el Centro de Tecnología Nanofotónica de la Universidad Politécnica de Valencia.

Están involucrados el grupo de fenómenos ondulatorios del Departamento de Electrónica de esa misma universidad, sendos equipos de la Universidad Pública de Navarra, los grupos de Microondas de las universidades de Sevilla y Málaga, el de electromagnetismo de Cantabria, el grupo de metamateriales de la Universidad Autónoma de Barcelona, el grupo de ingeniería óptica de la Universidad Politécnica de Madrid y el Instituto de Estructura de la Materia (CSIC).

Los metamateriales consisten en agrupaciones periódicas en una, dos o tres dimensiones (línea, plano o volumen) de partículas metálicas, cuyo tamaño depende de la banda de frecuencia a la cual se quiera trabajar, y van desde uno o dos milímetros hasta dimensiones nanométricas.

"Hemos comprobado que siendo capaces de poner unos determinados átomos o meta-átomos en determinada forma, se puede sintetizar el comportamiento eléctrico y magnético de cualquier material, y ver que se comporta como queramos frente a las ondas electromagnéticas".

Una primera aplicación de los nuevos materiales sería la invisibilidad en todas las bandas de frecuencia y no sólo electromagnéticas, sino también en acústica.

La idea es abordar desde lo que son bandas bajas de radiofrecuencia hasta bandas de terahercios, que son ya bandas muy altas electromagnéticas, y finalmente también frecuencias ópticas, en el rango de espectro de luz visible.

El equipo coordinado por Marti trabaja con el máximo exponente de este tipo de tecnología, John Pendry, del Imperial College de Londres, que ha sido nombrado para pertenecer al "advisory committee" formado por un panel de expertos internacionales, y que supervisará anualmente el plan de trabajo de este proyecto.