Se publica un decálogo sobre concienciación en ciberseguridad
16/03/2017
Los expertos en esta materia de S21sec lanzan un documento donde recogen los principales perfiles sociales que hacen uso de las nuevas tecnologías y especifican los riesgos concretos sobre los que cada uno ha de tomar conciencia.

S21sec ha elaborado un “Decálogo sobre concienciación en ciberseguridad” en el que se aborda este problema mediante una aproximación que diferencia entre los distintos estamentos de la sociedad y especifica los riesgos que afectan a cada uno de ellos. Según la compañía, esta personalización permite crear una toma de conciencia más realista y práctica. “En este decálogo hemos querido recoger cada perfil y su problemática de un modo conciso y práctico, para hacer una foto de conjunto que nos ayude a todos a entender los ciberriesgos a los que nos enfrentamos en la actualidad”, destaca Xabier Mitxelena, vicepresidente del consejo de administración de S21sec.

Las estafas o fraudes financieros son algo que, por desgracia, está a la orden del día. Pero, ¿quién es el responsable? ¿El usuario? ¿La entidad financiera? En nuestra revista digital analizamos la situación que atraviesa el sector financiero, uno de los más importantes, en materia de ciberseguridad. Puedes descargarte la revista digital o leer el content marketing en este otro enlace. 

El decálogo de S21sec contempla los siguientes perfiles sociales y sus riesgos concretos:

- Adolescentes: Usan Internet a diario, y lo hacen navegando tanto desde el móvil como desde el PC. Entre los hábitos más frecuentes, además de la búsqueda de información, se encuentran el uso de las redes sociales, las plataformas como YouTube y la mensajería instantánea. La principal medida de concienciación es la salvaguarda de su identidad digital y de la información que comparten.

- Familiares de menores: Desbordados ante el uso de las nuevas tecnologías por parte de los menores, les prestan sus dispositivos, de los cuales conocen sus contraseñas.

La principal medida de concienciación es el control parental y la búsqueda de indicios de grooming o sexting.

- Educadores: Utilizan nuevas metodologías digitales de aprendizaje, y animan a sus alumnos a usar Internet para elaborar trabajos y como plataforma para la búsqueda de información, pero son conscientes de que los menores no hacen un uso seguro de la navegación. La principal medida de concienciación es la lucha contra el ciberacoso.

- Universitarios, jóvenes emprendedores y millennials: Son nativos digitales que consumen la tecnología con comodidad, hacen un uso intensivo de Internet, las plataformas web y las aplicaciones desde un enfoque multidispositivo. La principal medida de concienciación es la atención a amenazas como el malware móvil o el ransomware, y al uso que se hace de los datos sensibles.

- Influencers: Su influencia mediática crece exponencialmente, multiplican sus seguidores en redes sociales y sus perfiles son un blanco cada vez más jugoso para los cibercriminales. La principal medida de concienciación es la prevención frente a técnicas de ingeniería social y suplantación de identidades o phishing.

- Profesionales autónomos y pequeñas empresas: En España hay registrados más de tres millones de autónomos, que destacan por su uso móvil de las tecnologías, lo que les hace vulnerables, por ejemplo, a las conexiones WiFi. La principal medida de concienciación es poner atención al malware tipo ransomware y extorsiones en general.

- Empresas medianas: Sus empleados y recursos están siempre en el punto de mira de los grupos cibercriminales. Su inversión en seguridad puede no ser tan completa como la de una gran corporación, lo que facilita el ataque de sus sistemas o páginas web. Las principales medidas de concienciación son las mismas que los autónomos y las pymes.

- Grandes empresas: Son los blancos preferidos por los cibercriminales a la hora de ejecutar ataques dirigidos, por su volumen de datos y su músculo financiero y mediático. La principal medida de concienciación es una estrategia de seguridad global, con atención a los ataques dirigidos, el robo de información confidencial, el cibersabotaje y el ciberespionaje.

- Entidades bancarias: Han renovado sus servicios digitales para ser más competitivos, pero son conscientes de la información crítica que manejan. La principal medida de concienciación es la atención al fraude online, al malware dirigido a cajeros automáticos y los ataques a redes dedicadas, entre otros.

Fuente: http://www.ituser.es