Investigadores europeos mejoran la tecnología de diagnóstico del cáncer cervical
03/11/2010
Los largos y costosos métodos de detección de cáncer de cuello uterino llegarán a ser cosa del pasado gracias a una novedosa tecnología desarrollada por investigadores financiados por la Unión Europea. Su descubrimiento permitirá que personal no médico realice pruebas diagnósticas de cribado de gran alcance que ofrezcan resultados prácticamente inmediatos y a un coste considerablemente inferior al de la tecnología actual.

Fuente: http://euroalert.net    Fecha:  03.11.2010

Este trabajo forma parte del proyecto MICROACTIVE  (Detección automática de la actividad molecular de las células asociada a una enfermedad), financiado con alrededor de 1,6 millones de euros en el marco del ámbito temático Tecnologías de la sociedad de la información del Sexto Programa Marco de la UE.

Actualmente, el cribado del cáncer de cuello uterino se realiza mediante análisis moleculares que son pesados, costosos y llevan mucho tiempo, además de requerir técnicos altamente cualificados. Los investigadores señalan que su innovadora tecnología soluciona todas estas desventajas y supondrá una revolución en el ámbito de los instrumentos de diagnóstico. Han utilizado la última tecnología de microfabricación y microfluídica para crear laboratorios de escritorio que ofrecen todas las ventajas de los análisis moleculares tradicionales, sin ninguna de las desventajas.

MICROACTIVE se centró en el cribado del cáncer de cuello uterino provocado por determinadas cepas del virus del papiloma humano (VPH). Era una buena prueba para los casos en que queremos identificar un determinado virus, porque un síntoma puede estar causado por uno de los siete virus diferentes, o incluso por dos de ellos señala Liv Furuberg, investigadora de la organización nórdica de investigación SINTEF y coordinadora del proyecto. Explica que existen más de 100 cepas de VPH y el sistema inmunológico humano puede hacer frente de forma eficaz al 97% de ellas. Sin embargo, el 3% restante es letal, por lo que los doctores deben identificar la cepa específica y si el virus está activo.

Los nuevos laboratorios de MICROACTIVE, cada uno de ellos del tamaño de un PC, reducen un proceso que suele requerir veinte pasos manuales a tan sólo dos, por lo que puede utilizarlos cualquier persona que reciba una formación básica. Existen muchos métodos diferentes de diagnóstico molecular, pero MICROACTIVE se centró en el ácido ribonucleico mensajero (mARN) como marcador para un virus activo. La tecnología de análisis actualmente más utilizada son las pruebas basadas en las células, pero producen falsos positivos con una tasa de entre el 50 % y el 75 %. Al analizar los mARN específicos que codifican las proteínas, MICROACTIVE evita el riesgo de que surja este problema.

La prueba es extremadamente sencilla. Se toma una muestra de secreción cervical del modo habitual y se añade la muestra a un agente de mezcla en una jeringuilla, que después se introduce en el primer laboratorio del proceso. Allí se extrae la muestra de la jeringuilla, se prepara y se aplica a un chip microfluídico desechable que permite transportar líquidos a escalas muy reducidas. Cuando la muestra está preparada, se puede transferir el chip al módulo de detección. El primer paso en el proceso de detección es la amplificación basada en la secuencia del ácido nucleico (NASBA), utilizada para crear un gran número de marcadores. Después se introducen los biomarcadores: moléculas desarrolladas en laboratorio que sólo se unen a determinadas cepas de ácido nucleico.

El mayor desafío al que se enfrentó el proyecto fue obtener una muestra de suficiente calidad para la amplificación. En pruebas realizadas de conformidad con las normas de oro actuales para la detección del VPH, el sistema MICROACTIVE obtuvo excelentes resultados: iguales o superiores a los de la tecnología actual.