La reforma de los servicios de empleo tensa el diálogo social
25/02/2009
La respuesta la da un documento elaborado por CCOO para reformar los servicios públicos de empleo

Fuente: www.rrhhmagazine.com  Publicación: 24.02.2009

Dadas las actuales circunstancias económicas, con un millón de parados más que hace un año, las oficinas de los servicios públicos de empleo (antiguo Inem) deberían tener una actividad frenética. Sin embargo, los únicos funcionarios desbordados por el trabajo son los que registran las demandas de largas colas de parados para cobrar la prestación. ¿Qué ocurre con el resto de servicios de intermediación entre ofertas y demandas de empleo; y con la orientación y formación a los parados que deberían impartir estas oficinas?.
La respuesta la da un documento elaborado por CCOO para reformar los servicios públicos de empleo: 'en la práctica son una maquinaria administrativa (bastante engrasada ya, después de muchos años de trabajar así), que se limita a sacar convocatorias de programas formativos, adjudicarlos y revisar su justificación económica'. Según el sindicato, 'los usuarios eligen entre la oferta de programas, al margen de un itinerario personalizado con sentido'.
A partir de este diagnóstico los sindicatos (UGT comparte el documento de propuestas de CCOO) pretenden que la reforma de estos servicios vaya orientada a reforzar su lado público, con más recursos presupuestarios tanto personales como telemáticos.
Sin embargo, las propuestas con las que acudirá la patronal a la mesa de negociación dónde se discutirá esta reforma son diametralmente opuestas. CEOE ha hecho suya la reivindicación de una de sus asociadas, la patronal de las grandes empresas de trabajo temporal (Agett).

La lucha de las ETT

El objetivo de esta asociación es convertir a las ETT en agencias globales de empleo, a las que se permitiría intermediar también en el mercado del empleo fijo (ahora se limita al temporal), así como impartir cursos de formación y orientación profesional, con lo que realizarían prácticamente la misma labor que los servicios públicos.
'Esto supondría, como mínimo, duplicar de forma inmediata y a coste cero para el Estado, el número de oficinas de colocación', indican fuentes de Agett.
Pero los sindicatos no lo ven de esta manera. 'Si lo que pretende la patronal es que se legalice a las ETT para gestionar empleo fijo, se van a encontrar con nuestra total y radical oposición. No lo vamos a consentir', sentenció el responsable de UGT en esta negociación, Jesús Pérez.
Igualmente, el documento de CCOO indica que 'la primera cuestión a cambiar' debe ser que los trabajadores de las oficinas públicas de empleo elaboren 'mediante entrevista personal, un itinerario personalizado de atención y lo sigan'. Esto deberá realizarse con 'personal especializado'. Si bien reconocen que habrá 'fuertes resistencias de las administraciones públicas competentes para ampliar sus presupuestos para personal'. En este sentido, CCOO precisa que 'esta primera fase del servicio no se deberá subcontratar' bajo ninguna circunstancia, lo que dejaría fuera tanto a las entidades colaboradoras sin animo de lucro como a las futuras agencias globales de empleo si se legalizan.

Mirada al exterior

Reino Unido y Francia tienen potentes servicios públicos de empleo. Las oficinas de París están montadas por oficios, lo que atrae a los empresarios. Y cada oficina británica tiene ordenadores con fácil acceso a miles de ofertas. Francia ofrece teléfonos gratuitos para llamar a las empresas.

Las sedes del antigui INEM

¿Cómo debería ser una oficina?
'Cuando se entra en las oficinas del servicio público (antiguo Inem) se debería respirar empleo, y no como ocurre ahora que todo destila paro'. Así opinan fuentes del propio servicio de empleo público, quienes insisten en la necesidad de 'dar un aire de agencia (como las ETT) a estas oficinas'. Así, la reforma pasaría por generalizar los orientadores personales, que deberían completarse con 'una especie de comerciales sobre el terreno, que salgan a buscar ofertas de empleo en las empresas de la zona, porque los empresarios no acuden porque les asusta la excesiva burocracia'.
Para CCOO y UGT estas oficinas deberían reunir entrevistadores que diseñen el itinerario profesional del parado; con un seguimiento periódico y un mapa actualizado de las ofertas de la zona.

¿Cómo son en realidad?

¿Qué ocurre cuando un parado, tras una larga espera llega al mostrador del empleado de la oficina pública de empleo? Generalmente, el desempleado se inscribe como tal y pide el cobro de la prestación que le corresponde. A partir de ahí la relación con los servicios públicos de empleo es muy poca o ninguna. En el mejor de los casos, el parado recibe una oferta de un curso formativo que, según CCOO, consisten en 'una inflación de programas y entidades gestoras que los imparten, que en muchos casos compiten se superponen (...) y no responden a sus necesidades concretas'. Asimismo, fuentes del servicio público critican los horarios de estas oficinas: 'si se quiere competir en un mercado como este no puedes cerrar a las cinco ni los viernes a las dos de la tarde'.

Raquel Pascual