Cómo lograr la aceptación pública de nuevas tecnologías energéticas, "¿Sí, pero aquí no?"
06/10/2010
Los avances tecnológicos están haciendo posible obtener fuentes de energía más verdes, pero las turbinas eólicas, los paneles solares, los biocombustibles, las plantas de biomasa o la captura y almacenamiento de carbono (CSS) no están exentos de controversia. ¿Cómo lograr la aceptación pública de estas nuevas tecnologías? Ese fue el debate abierto en el taller "La aceptación pública de nuevas tecnologías energéticas. ¿Sí, pero aquí no?", celebrado en los Open Days el 5 de octubre.

Fuente:  http://euroalert.net   Fecha: 6.10.2010

Los políticos y legisladores se encuentran en una difícil posición si el público no acepta las nuevas tecnologías energéticas que deben implementarse, puesto que pondría en peligro el objetivo de la Unión de reducir las emisiones de carbono el sector energético comunitario para el año 2050. Aunque la Comisión plantea frecuentes consultas públicas la pregunta es: ¿es la consulta pública la mejor manera de obtener la aceptación del público?, ¿es ésta la única manera?, ¿cómo puede la UE salvar la brecha entre la teoría y la práctica, entre los proyectos y los ciudadanos?

Tal como planteaba la iniciativa Comment Visions, aún existen preocupaciones sobre algunas nuevas tecnologías energéticas, que en varias zonas de Europa han experimentado cierta resistencia al despliegue de proyectos a gran escala. Ante la cuestión de por qué algunos proyectos importante en materia de energía han fracasado, Nick Pidgeon de la Universidad de Cardiff apuntaba a una cierta falta de democracia y un déficit de participación. La compensación, a pesar haber resultado útil en ocasiones en este sentido, parece no ser ya suficiente. Por otra parte, la eurodiputada Edit Herczog subrayaba que la compensación sólo funciona en épocas de crecimiento y que en este momento es importante centrarse en la inversión. Actuando con rapidez desde el punto de vista de la inversión, se crearán nuevos puestos de trabajo.

Parte del debate también se centró en el equilibrio entre los objetivos del proyecto y los objetivos de ingeniería. La conciliación de ambos enfoques no siempre es fácil y en definitiva, las instalaciones deben ser rentables y cumplir con sus objetivos y presupuesto. Vicente J. Cortés, director del programa de oxicombustión y captura de CO2, en la Fundación CIUDEN, dio una visión general de las iniciativas de la Fundación y señaló también que los ingenieros tienen como misión reunir todos los datos y aspectos y ofrecer la mejor solución técnica que cumpla los requisitos. Algunas opiniones, como Andrea Athanas gestora senior de programas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) hizo hincapié en la necesidad de ser cuidadoso y de analizar todos los aspectos relacionados con el proyecto.

Sin embargo, en el centro del debate, la cuestión sigue siendo cómo lograr que la gente participe en el proyecto y cómo obtener su aceptación. Annabelle Jacquet, del gabinete del ministro Nollet, destacó el papel que los políticos deben cumplir en hacer pasar el mensaje de que hacer un esfuerzo en la aplicación de nuevas tecnologías energéticas realmente vale la pena por los resultados que ofrecen al público.

Tras el debate en la sala, el Vice-presidente del enlace con la Unión Europea en Shell, Hans van der Loo, concluyó que las nuevas soluciones de energía serán cada vez más necesarias y que obtener la aceptación pública para ellas será fundamental. La educación es por tanto uno de los elementos clave para llegar a estas nuevas soluciones, educar sobre por qué estas tecnologías son necesarias y por qué lo son en un entorno en particular.