España, entre los últimos países de la Unión Europa en exportación de tecnología punta
10/02/2014
Según explica el Instituto de Estudios Económicos (IEE), los productos de alta tecnología son cada vez más importantes dentro del comercio mundial.

 Fuente:  http://www.rrhhpress.com

Entre este tipo de bienes destacan los relacionados con la industria aeronáutica y espacial, los equipos informáticos, el material electrónico, la maquinaria, los instrumentos científicos y los productos químicos y farmacéuticos.

En la Unión Europea hay una serie de países que ya exportan una proporción considerable de productos de alta tecnología dentro de sus ventas al exterior. En 2012, último año con información disponible, las exportaciones de productos de alta tecnología alcanzaron un promedio del 15,6% sobre las exportaciones totales en los 28 países de la Unión Europea.

En cabeza se sitúa Malta, donde casi un tercio de las exportaciones lo son de alta tecnología. A continuación figuran Luxemburgo (26,2%), Irlanda (20,6%) y Francia (20,0%).

Países Bajos supera el 18%, mientras que Reino Unido y Hungría están por encima del 17%. La República Checa también consigue superar el promedio europeo, con un 16,2%. Estonia ya se queda por debajo de la media con un 14,1%. Alemania alcanza un 13,9%, mientras que Suecia y Austria están por encima del 12%. Dinamarca registra un 9,5% y la cifra baja a un 6,4% en Italia.

España se sitúa en los últimos lugares de la Unión Europea, en concreto en el puesto 25, superando tan solo a Bulgaria, Grecia y Portugal.

Nuestro país registra un gran dinamismo exportador y es unos de los principales países exportadores en sectores como la automoción, los bienes de equipo y los alimentos. Sin embargo, en exportaciones de alta tecnología no está entre los países más competitivos, ya que solo un 4,9% de las ventas al exterior lo son de bienes con un elevado componente tecnológico.

Por ello, el IEE recomienda diseñar una estrategia encaminada a alentar las ventas al exterior de estos productos, aprovechando el potencial que tienen en España sectores ampliamente desarrollados como el aeroespacial, la biotecnología y las TIC, entre otros.