La Eurocámara quiere que se promueva el uso del coche eléctrico
06/05/2010
El Parlamento Europeo ha aprobado una resolución en la que solicita promover el uso del coche eléctrico para contribuir a la lucha contra el cambio climático.

Fuente:   www.cibersur.com   Fecha:  06.05.2010

Los diputados solicitan a los Estados miembros que introduzcan gradualmente estos coches en su flota de vehículos públicos. Además, solicitan tecnologías de carga e infraestructuras estandarizadas que permitan un mercado único europeo en este ámbito.

La resolución, presentada por los grupos PPE, socialistas, liberales, verdes, conservadores y reformistas y la Izquierda, subraya que los vehículos eléctricos y los híbridos "son una opción importante para la estrategia general de reducir las emisiones de C02".

La Eurocámara ha acogido positivamente la intención de la Comisión de fijar una norma europea para 2011 sobre la recarga de vehículos eléctricos y pide al Ejecutivo europeo y a los Estados miembros que "preparen las condiciones necesarias para la existencia de un mercado único de los vehículos eléctricos". Asimismo, pide a la Comisión un esfuerzo para lograr una normalización internacional de las infraestructuras y tecnologías de carga.

Los diputados consideran necesario promover las ayudas destinadas a la investigación y a la innovación para la mejora de la tecnología de baterías y motores. Además, exigen una mejora de las redes eléctricas mediante la introducción de redes inteligentes e instan al Consejo y a la Comisión a que desarrollen normativas de homologación en el ámbito de los vehículos limpios y energéticamente eficientes. También piden a los países de la UE que desarrollen la política fiscal necesaria a largo plazo para el fomento de vehículos limpios y enérgicamente eficientes.

La resolución deja claro que el desarrollo de la movilidad eléctrica no puede limitarse sólo a los coches sino que debe incluir las bicicletas eléctricas, los tranvías y los trenes.

Protección de la industria y del mercado laboral

El texto también reconoce el impacto que el uso del coche eléctrico tendrá sobre el mercado automovilístico y las consecuencias laborales y sociales que esto conlleva. Por eso, pide a la Comisión que se anticipe "para asegurar una recuperación sostenible en la industria del automóvil y reducir todo impacto social". Por otro lado, solicita a los Estados miembros que fomenten la reorientación profesional a través de programas de formación.