¿Existe una tecnología para detener huracanes?
10/10/2011
Técnicos y científicos de varias universidades han propuesto recientemente una serie de planes que permitirían mitigar la fuerza destructiva de los huracanes

Fuente:  www.elobservador.com.uy   Fecha:  10.10.2011

Todos los años, poderosos huracanes descargan su energía destructiva sobre poblaciones ubicadas en las costas del Atlántico y del Pacifico, provocando pérdidas millonarias en dólares y cobrándose numerosas vidas humanas.

En el mes de agosto, el huracán Irene golpeó severamente a Puerto Rico, Haití, las Bahamas y la costa este de los Estados Unidos. Sus consecuencias sobre la población fueron reducidas al mínimo gracias a la celeridad con que actuó el Centro Nacional de Huracanes y el sistema de pronóstico basado en radares doppler y tecnología satelital.

Los huracanes son los fenómenos meteorológicos más poderosos y se originan a partir del recalentamiento de la atmósfera sobre la superficie oceánica (sistemas de “baja presión”), con una actividad lluviosa y eléctrica de gran intensidad y vientos que superan los 120 kilómetros por hora.

El uso de satélites de la serie Goes, Meteosat y GMS, entre otros, permite seguir en tiempo real la evolución de todos los fenómenos atmosféricos y, en particular, de estos “monstruos” capaces de ocasionar catástrofes en vastas zonas del planeta. Por ejemplo, el Katrina en 2005 dejó más de 2.500 muertos y daños materiales por US$ 90.000 millones. 

Aunque la capacidad para controlar el clima o alterar patrones atmosféricos se encuentra aún en una etapa muy embrionaria (se han probado técnicas para provocar o detener precipitaciones con éxito relativo), últimamente se han patentado varios proyectos que, en teoría, permitirían desactivar huracanes o reducir de forma significativa su alcance y poder. Si bien algunos de ellos aún no se han probado en la práctica, los experimentos realizados a escala en el laboratorio y las simulaciones en computadora funcionan.

Nuevas tecnologías
A diferencia de los tornados, que surgen y se desplazan por tierra, los huracanes se forman en el océano y son alimentados por el calentamiento del agua. En base a esta característica, el multimillonario Bill Gates, fundador de Microsoft, patentó un sistema para detener huracanes que consiste en el enfriamiento de la masa de agua sobre la cual evoluciona el fenómeno atmosférico.

Este plan requiere de una flota de barcos capaces de succionar, mediante un sistema de tuberías, el agua fría de las profundidades y conducirla  hasta la superficie.

Al enfriarse el océano, el fenómeno atmosférico quedaría sin su principal fuente de energía y se desactivaría.

El plan en teoría funciona, pero es sumamente costoso. El creador de Microsoft piensa que se podría financiar con pólizas de seguro en las zonas usualmente afectadas por la catástrofe y por un soporte económico del gobierno.

La empresa Dyn-O-Mat, de Florida, está trabajando actualmente en un producto biodegradable conocido como Dyn-O-Gel, una sustancia capaz de absorber el agua y transformarla en un polímero en polvo inofensivo para el medioambiente y los ecosistemas. Los investigadores consideran que el producto secaría rápidamente las nubes bajando la temperatura y cortando el flujo de aire que provoca las tormentas.

Sin embargo, para lograr un efecto de estas características se precisarían no menos de 400 aviones que deberían descargar miles de toneladas de Dyn-O-Gel por hora. El costo económico del operativo se elevaría a varios millones de dólares.

Investigadores de la Universidad de Ohio, por otra parte, han patentado un sistema denominado “Hurricane supresion by supersonic boom” (“Supresión de huracanes por estruendo supersónico”).

La idea, que parece extraída de una película de ciencia ficción, es perfectamente consistente con las leyes físicas: dos aviones supersónicos deben introducirse en el ojo del huracán y volar en sentido inverso a su eje de rotación y por lo tanto en contra de los poderosos vientos. La onda supersónica generada en forma repetida por los jets (básicamente un muro de aire muy potente desplazándose a enorme velocidad) debería contrarrestar los fuertes vientos eliminándolos por completo. El tema es quién se animará a volar dichos jets.

 

Stormfury
La manipulación del clima con fines estratégicos y militares fue denunciada en 1997 por el secretario de Defensa de los Estados Unidos, William Cohen, en una conferencia sobre Terrorismo.

El proyecto HAARP (High Frecuency Advanced Research Project) consiste en una serie de antenas ubicadas en Gakona, Alaska, utilizadas por la fuerza aérea norteamericana para localizar misiles balísticos y comunicarse con submarinos. El complejo puede emitir ondas de gran potencia que, según los detractores del proyecto, son capaces de recalentar selectivamente la atmósfera y provocar “disturbios” atmosféricos. Por esta razón, varias teorías conspirativas han acusado a Estados Unidos de utilizar las instalaciones como arma y ser la causante de numerosos desastres naturales ocurridos recientemente.

Entre 1962 y 1983, el gobierno de Estados Unidos llevó adelante el proyecto “Stormfury”, que consistía en el enfriamiento, mediante yoduro de plata, de las bandas exteriores de lluvia de los huracanes con el fin de desactivarlos. La utilización de esta tecnología provocó la repentina alteración del curso de un huracán que golpeó severamente la ciudad de Savannah,Georgia, razón por la cual el proyecto fue cancelado.