La industria tecnológica, cada vez más sensible al usuario con discapacidad
26/09/2013
Así lo destacó la manager de Innovación de la Fundación Vodafone España, Mari Satur Torre.

Fuente:  www.cibersur.com

Daniel Guasch, de la Universidad Politécnica de Cataluña, se refirió al concepto de diseño “asociado a las habilidades y aspiraciones del usuario, y no sólo vinculado a las necesidades”

La industria tecnológica es cada vez “más sensible” a la opinión de sus potenciales clientes, también a los clientes con discapacidad, según destacó este lunes la manager de Innovación de la Fundación Vodafone España, Mari Satur Torre, durante la mesa redonda ‘Una sociedad accesible donde el protagonista eres tú’, en el marco del V Congreso Internacional DRT4ALL, que se celebra en Madrid hasta el próximo miércoles.

Torre puntualizó que “se ha pasado a un contacto directo con el usuario”, entre otras causas, porque la sociedad ofrece canales, como las redes sociales, de contacto directo y “con un efecto cascada” y “las empresas tienen que anticiparse y tener en cuenta las necesidades existentes”.

En esta misma línea, se manifestó Miguel Ángel Valero, del departamento de Ingeniería y Arquitecturas Telemáticas (DIATEL) de la Universidad Politécnica de Madrid, quien aseguró que se ha producido a lo largo de los años un “enfoque incremental” con respecto al diseño centrado en el usuario, por lo que cada vez se tiene más en cuenta la visión del usuario con discapacidad.

Valverde subrayó que la accesibilidad es un medio, no un fin, y aseguró que la tecnología se utiliza para mejorar la vida de las personas, que es el objetivo último. “A veces, nos dedicamos a hacer accesibles las cosas, pero hay que preguntar antes al usuario qué necesita”, apostilló.

Para el catedrático de la Facultad de Matemáticas, Informática y Tecnologías de la Universidad de París 8, Jaime López, son los usuarios los que sufren las consecuencias de una manera “poco coherente” de abordar los problemas. Además, continuó, no se respeta la compatibilidad ascendente en la que la nueva versión respeta lo adquirido en las versiones precedentes.

Según López, falta una cultura de la accesibilidad generalizada que “debe empezar a inculcarse desde la escuela primaria”, y que los desarrolladores de software “se pregunten a quien facilitan o dificultan la vida con las distintas soluciones que proponen” porque, si se plantea esto al final del proceso, “el error no se puede corregir”.

Por su parte, el director académico de la Cátedra de Accesibilidad, Arquitectura, Diseño y Tecnología para Todos de la Universidad Politécnica de Cataluña, Daniel Guasch, se refirió al concepto de diseño “asociado a las habilidades y aspiraciones del usuario, y no sólo vinculado a las necesidades”. En su opinión, “debemos conocer al usuario, no sólo tipificarlo”. Lo importante es “introducir al usuario al comienzo del proceso”, explicó Guasch.

Asimismo, el profesor visitante del departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidad Carlos III de Madrid, Alberto Jardón, opinó que implicar a los usuarios desde el propio diseño, requiere “una labor profesional” por lo que habría que replantearse “remunerar esa dedicación” que muchas personas con discapacidad asumen de forma gratuita. Esto, señaló Jardón, “es complicado” ya que requiere una inversión considerable en el proceso de desarrollo del producto.

Finalmente, Alejandro Rodríguez, del departamento de Inteligencia Artificial, Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), señaló que en lo que respecta al diseño para todos en el ámbito tecnológico “el alumno es cada vez más protagonista” y señaló que “siempre se puede sacar información valiosa de un usuario”. Desde su punto de vista, es importante “aprovechar las interacciones de los usuarios en la Red, captar esa información, procesarla y actuar”.

Rodríguez consideró que el problema es que nunca nos han enseñado en la universidad cómo se valora al usuario y sus necesidades antes, durante y después del proceso de desarrollo del producto y apostó porque desde primaria se enseñe a los niños “a tratar las necesidades diferentes que requiere la diversidad”.

Mesa Redonda ‘Proyectos europeos: conclusiones desde los usuarios’

Durante la primera jornada del Congreso también tuvo lugar la Mesa Redonda ‘Proyectos europeos: conclusiones desde la visión de los usuarios’, en la que se analizó el estado actual, así como la valoración por parte del usuario, de los proyectos europeos más destacados en el ámbito de las tecnologías accesibles.

El coordinador técnico de Proyectos Internacionales de la Dirección de Accesibilidad Universal de Fundación ONCE, Javier Blázquez, centró su intervención en el proyecto ICARUS (Innovative changes in air transport research for universally designed services), que pretende mejorar el acceso al transporte aéreo de las personas con discapacidad y cuyo objetivo es identificar, analizar y priorizar soluciones en las áreas de la investigación y desarrollo I+D, con un foco especial en personas con movilidad reducida y mayores.

Por su parte, el responsable de desarrollo de negocio del canal cajeros en e-laCaixa, Jaume Murtró, abordó el proyecto APSIS4all (Accessible Personalised Services In Public Digital Terminals for all), con el que la Unión Europea pretende que las máquinas expendedoras de billetes de transporte, los quioscos de información al público y los cajeros automáticos sean más accesibles, coordinado por Technosite, del grupo empresarial de la Fundación ONCE.

Murtró aseguró que a finales de este año, se prevé que existan más de 1.000 cajeros adaptados y reiteró que “el problema es que los usuarios no lo saben y no lo usan”.

Asimismo, la profesora del Departamento de Tecnología Fotónica y Bioingeniería, Universidad Politécnica de Madrid, María Fernanda Cabrera-Umpiérrez, analizó el proyecto AEGIS (Open Accessibility Everywhere: Groundwork, Infrastructure, Standards), en el que participan más de 20 organizaciones de varios países europeos y que tiene como objetivo determinar que las tecnologías de tercera generación ofrezcan un enfoque donde la accesibilidad esté propiamente incorporada en las aplicaciones y dispositivos de las principales TIC, como ordenadores, Internet y dispositivos móviles.
 
El subdirector I+D - R&D Manager de Fundosa Technosite, Manuel Ortega, se centró en el proyecto Cloud4all y ATIS4all (Assistive Technologies and Inclusive Solutions for All). Sobre el primero, explicó que trata de aprovechar la capacidad de la programación "en la nube" para ofrecer el acceso a tecnologías accesibles a todas las personas que lo necesiten, cuando lo necesiten y de una manera que se ajuste a sus necesidades específicas de forma automática.

Por su parte, el proyecto ATIS4ALL pone a disposición de los usuarios un portal de colaboración abierto que ofrece información veraz sobre productos de apoyo TIC, servicios y soluciones inclusivas de innovación tecnológica.